Sweet Flower; la gentileza de tu ser.

Capítulo Siete: entre sentimientos y lagrimas

~Narrador/a~

Habían pasado varias semanas

Ninguno se dirigió la palabra, mientras uno se sentía debastado por su rechazo, el otro trataba de que no le afectará la distancia.

Se llevaban bien pero ¿que paso?

Flashback;

—Ivan, tomatelo enserió, porfavor— pidió casi en suplica en chico de cabello rojizo-anaranjado mientras tomaba del hombro al otro.

—Ja, aver, no entiendo, te gustó pero debes estar confundido Michael, solo somos amigos, como podrías gustarme, aparte, hace unos meses nos conocimos, talvez tu sentiste algo pero yo no— respondió sin pizca de sentimiento el chico de puntas azules mientras que el otro solo pudo observarlo con unos ojos de dolor.

El solo quito su mano y asintio levemente, tratando de no romper en lágrimas, entonces, nada significó algo para el, ni las miradas, los roces, el beso que se dieron, su coqueteo, nada, para Ivan el solo era un amigo, o talvez ni eso, desde la vez que dijo eso en el baño del Karaoke Ivan se había portado extraño, dejo de escribirle, en la Universidad ya no le hablaba, ya no lo miraba y las pocas veces que hablaban era por sus amigos.

Michael se dio la vuelta con algunas lágrimas en sus ojos pero el no se dio cuenta.

—Entiendo, yo solamente creí que sentías lo mismo, mala mía, lo siento— dicho esto el se fue.

Michael no sabía pero Ivan solamente se sentía aterrado, tenía miedo de amarlo, de que lo amarán, el solo era un egoísta y nada más, siempre arruinaba todo, ahora sin pensarlo había herido a quien acepto amarlo con todos sus defectos, quien estuvo dispuesto a sangrar por sus espinas, era un completo idiota, le dolió pero no sabía porqué el se comportaba así, el estaba confundido pero podría jurar que sentía lo mismo que Michael.

Fin del flashback;

Todo se repetia la misma rutina para Michael, se miraba al espejo y se repetia;

"Solo fueron unos meses."

Lo decía mientras se acomodaba la camisa.

"No puedes enamorarte tan rápido."

Lo decía mientras se cepillaba los dientes.

"Solo estás confundido."

Lo decía hasta que las palabras dejaron de sonar como una explicación y empezaron a parecer una plegaria.

Porque si estaba confundido, entonces todavía podía curarse.

Pero si estaba enamorado...No sabía qué hacer con eso.

La gente le preguntaba todo el tiempo por el, por Ivan, le preguntaban como iban las cosas, que ya casi no los veían juntos como antes pero

Él no estaba seguro, pero ¿porqué?

El tiempo solo había conseguido que aprendiera a sonreír cuando le preguntaban cómo estaba.

—Bien—

Era una palabra pequeña.

Lo suficientemente pequeña para esconder una tragedia.

Había aprendido a reír en los momentos correctos, a responder mensajes con normalidad, a comer aunque no tuviera hambre y a dormir aunque pasara horas mirando el techo.

Parecía alguien que estaba viviendo, en realidad, solo estaba sobreviviendo.

Cada noche negociaba consigo mismo.

"Mañana no voy a pensar en él."

Y al día siguiente bastaba el color de una sudadera parecida a la suya para perder la batalla antes del desayuno.

"No lo extraño a él. Extraño la atención que me daba."

Mentira.

"No era amor. Solo fue la emoción de conocer a alguien."

Mentira.

"Si hubiera sido amor, no habría nacido en tan poco tiempo."

La mentira más grande de todas...

Porque el corazón nunca le preguntó cuánto tiempo era suficiente antes de empezar a pertenecerle a alguien.

A veces abría la conversación

No para escribir

Solo para comprobar que seguía ahí

Como quien entra a una casa abandonada esperando encontrar a alguien sentado en el sofá.

Nunca había nadie.

Aun así, volvía al día siguiente.

Le daba vergüenza admitirlo, incluso estando solo.

¿Cómo podía sentirse tan destruido por alguien que había conocido hacía tan poco?

No tenía sentido.

Y precisamente por eso insistía en llamarlo confusión.

Era más fácil aceptar que estaba confundido que aceptar que una sola persona había cambiado por completo la manera en que respiraba.

Habían días en los que incluso se convencía.

Sonreía

Salía con amigos

Contaba chistes

Durante unas horas llegaba a pensar que estaba mejor.

Hasta que ocurría algo absurdo

Escuchaba una canción.

Veía una película.

Leía una frase

Y todo el esfuerzo de semanas se derrumbaba en segundos. Como un edificio sostenido únicamente por la costumbre.

No lloró.

Ni siquiera tenía fuerzas para eso.

Entonces se permitió decir algo que llevaba meses escondiendo.

—No estoy confundido...— Espero.

Como si alguien fuera a corregirlo.

Nadie lo hizo.

Cerro los ojos.

Le dolía hasta respirar.

—Estoy enamorado de ti...—

Las palabras salieron tan despacio que parecían romperse antes de tocar el aire.

Y fue ahí cuando entendió qué era lo que realmente lo estaba destruyendo.

No era que no lo amara.

Era que llevaba meses fingiendo que no.

Porque uno puede engañar al mundo durante mucho tiempo.

Pero llega un momento en el que el corazón deja de aceptar excusas.

Y el suyo llevaba demasiado tiempo viviendo de una mentira... y de las migajas de un amor que nunca terminó de irse.

Porque el día que se separaron le dolió, pero, le dolió más volver a verlo a los ojos y que en lugar de verlo con cariño lo viera con confusión, le dolia verlo tan tranquilo como si meses atrás no lo destruyo completamente. Fue un imbecil con tal solo pensar que tenía oportunidad con el, con el chico mujeriego, famoso, egoísta pero, lindo, por dentro y por fuera, eso pensaba Michael de Ivan, de su querido Ivan

Pero

¿Acaso Ivan era malo? Michael no conocía como Ivan se sentía pero deseaba que el le dijera, que le contará la verdad a él, que llorara si lo necesitará pero que se quedara con el



#3253 en Novela romántica
#970 en Otros
#368 en Humor

En el texto hay: sexo, boys love, malas palabras insultos

Editado: 29.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.