Sweet Flower; la gentileza de tu ser.

Capítulo ocho: Lo que paso

~Narrador~

Todo paso rápido, pero, ¿como? Una simple confesión no puede alejarte de quien amas.

A veces el amor no se pierde; solo se queda esperando a que el orgullo deje de hablar. Después de la tormenta, entendieron que no extrañaban el pasado, sino la forma en que sus almas seguían buscándose incluso cuando fingían caminar en direcciones opuestas.

Descubrieron demasiado tarde que dejar de hablar no era lo mismo que dejar de amarse, no querían volver atrás; querían volver a mirarse con los ojos de quienes ya habían aprendido cuánto duele perderse. Quizá el destino nunca quiso separarlos; solo necesitaba enseñarles que el amor también madura en la distancia.

Pero

¿Que ocurrió días después del Karaoke? ¿Que los llevo a ese desespero, dolor y confusión?

Entonces, situemonos un día después de la confesión en el Karaoke;

Ivan se encontraba riendo con sus amigos, había evitado a Michael luego de esa confesión en el Karaoke, no entendía porque lo hacía, posiblemente era miedo, ¿miedo al compromiso? No, miedo a aceptar lo que pasaba, tenía miedo de aceptar que estaba enamorado de Michael pero, Ivan se decía así mismo que era imposible porque se conocían ya hacia unos meses, pero más Ivan no sabe que lo imposible se hace realidad

Por otro lado, teníamos a un pelirojizo-anaranjado jugando videojuegos con Ryusei, su amigo, quien lo notó algo decaído y lo invito a jugar.

—Y bien, dime, puedo ser la persona más inmadura pero créeme, hay veces donde se comportarme de manera madura, ¿que te pasa? Confía en mi, porfavor— dijo Ryusei con preocupación, estaba preocupado por ver a Michael así, le dolia verlo de esa manera y no poder hacer nada, conocía a Michael desde que tiene uso de razón y sabe cuando algo anda mal.

—No es nada— respondió de manera dudosa

—Michael! No me mientas, ¿no confías en mi? No tienes que darme detalles, solo, habla conmigo porfavor— su voz casi sonaba como una suplica, Ryusei quería, no, anhelaba, deseaba que el le hablara, lo mirara y le dijera que sentía, Ryusei deseaba que por primera vez, Michael lo viera y confiara en el, ¿Acaso no merecía un poco de confianza de su parte? Eso se preguntaba.

—Ryusei...— Hizo una leve pausa pero había algo en los ojos de Ryusei que nunca pensó ver, no supo reconocerlo pero, era raro verlo así —Bien, hay alguien, que me gusta y, estoy loco por esa persona pero, tsk, le confesé lo que sentía y lo tomó de broma, nose que hice mal— dijo agachando la cabeza.

—Yo, eh— Suspiro Ryusei de manera nerviosa —Michael no soy bueno en temas del amor pero, si tu amas a esa persona, no te rindas, eso no significa que te humillaras pero quien ama no se rinde, así como yo lo intente un vez pero oficialmente, me he rendido, tu, no sigas mi ejemplo, tu no te rindas— respondió Ryusei con una leve sonrisa, a Michael le sorprendió el hecho de que Ryusei una vez se haya enamorado y nunca le dijo.

—Gracias enano— Dicho eso Michael sonrió y Ryusei solamente levantó el pulgar.

Ese día paso rápido, en la salida Ivan se despidió de sus amigos y fue rápidamente al centro comercial, ¿para que?

Pues Ivan quería comprar algo lindo para Michael ya que quería pedirle perdon y era consciente de lo que hizo al tomar su confesión como broma, aunque no sabía que darle.

Se paso por las tiendas más caras, buscando algo ideal para Michael, sabía que a él le gustaba lo sencillo asi que encontró el perfecto, un peluche de Conejo, ya que Michael los amaba.

Lo compro junto a una bolsa de regalo, lo metió ahí y lo llevo a su casa, se lo daría mañana si se armaba de valor, pero de que se lo daría, se lo daría.

Pero el destino tenía algo diferente planeado, oh Ivan, eres tan lento que el destino actuó por su cuenta, no fuiste lo suficientemente rapido como para actuar sin contienda.

Aunque claro, recordemos de quien hablamos, Ivan, el mismo día que compro el regalo salio a beber, fumar y andar con unas chicas, lo subió a sus storys y claro, Michael las vio, le dolió pero no dijo nada, a Ivan no le pareció la gran cosa pero esque el no estaba viendo lo que Michael veía, simplemente el era un imbecil infantil, de que te sirve venir de una familia rica si tiene el corazón hecho mierda, no tiene sentido.

Al día siguiente Ivan nisiquiera llevo el regalo, lo dejo en la esquina de su cama olvidado.

En descanso Michael le dijo que quería verlo, Ivan lo dudo pero de todas formas fue.

—¿Que necesitas Michael?— dijo con indiferencia, pero en su interior sintió una calidez al verlo que no podría explicar, después de todo era su Michael.

—Quiero ser libre de este sentimiento, Ivan, estoy enamorado de ti, y es de verdad— dijo Michael mirando hacia otro lado, sabiendo la respuesta.

Ivan se río de lo dicho y nego con la cabeza

—tomatelo enserió, porfavor— pidió casi en suplica en chico de cabello rojizo-anaranjado mientras tomaba del hombro al otro

—Ja, aver, no entiendo, te gustó pero debes estar confundido Michael, solo somos amigos, como podrías gustarme, aparte, hace unos meses nos conocimos, talvez tu sentiste algo pero yo no— respondió sin pizca de sentimiento el chico de puntas azules mientras que el otro solo pudo observarlo con unos ojos de dolor.

Michael sabía que esa sería la respuesta pero aún así le dolió como si lo hubieran apuñalado, ahí mismo, creyó rendirse, y lo hizo.

—Entiendo, yo solamente creí que sentías lo mismo, mala mía, lo siento— dicho esto el se fue.

En el camino Michael lloró, lloro a más no poder, buscando con mirada nublada a Ryusei quien se encontraba en el aula de clases vacía con la cabeza recostada en la mesa, al ver a Michael así, sintió que lo habían destruido, ver a su mejor amigo de esa manera le dolió tanto que solo pudo abrazarlo sin decir nada.

Por otro lado Ivan grito de frustración y se golpeó el rostro, cayendo en cuenta de lo imbecil que fue.



#3253 en Novela romántica
#970 en Otros
#368 en Humor

En el texto hay: sexo, boys love, malas palabras insultos

Editado: 29.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.