Sweet Flower; la gentileza de tu ser.

Capítulo nueve: Dolor y amor

~Michael~

Tenía miedo, mucho miedo, el quería verme y yo también pero, tenía miedo de tener que llorar de nuevo, tener que sentir ese vacío.

Me puse los tenis y un suéter, hacia bastante frío, lo odiaba, siempre lo odie, pero en lo más profundo de mi, había una calidez de tan solo pensar en verlo.

—Donde vas hijo mio?— pregunto mi madre, quien se encontraba sentada en el sofá.

—Saldré con un amigo— Dije sin más

—Kazehaya, lo siento hijo— se la vivía pidiéndome perdón, pero, esta vez me llamó por mi apellido, eso me conmovió bastante pero decidí mantenerme firme.

—No me llames así solo porque ahora te pesa la culpa —respondí con la voz serena, aunque por dentro todo se desmoronaba —Pasé demasiado tiempo esperando escuchar esas palabras. Que me llamaras Kazehaya...supongo que fui ingenuo— dije mientras apretaba mis uñas contra mi palma

Mi madre bajó la cabeza, incapaz de sostenerme la mirada. El silencio entre los dos era más doloroso que cualquier discusión.

—No espero que me perdones hoy— murmuró —Solo quería que supieras que me arrepiento de verdad.—

—El arrepentimiento no cambia el pasado —dije al fin, la.mujer que un dia me miro con amor, ahora me mira con ojos de decepción —Pero quizá... algún día pueda decidir qué hacer con él—

Justo en ese momento Ivan llegó, me asome por la ventana y vi un auto, supe que era el.

Antes de salir miré a mi madre por última vez, al ver su rostro casi llorando, supe de instante que me vio como a mi padre, pero solo me fui.

Mientras caminaba al auto mis manos estaban frías y mi cabello algo despeinado.

Al subirme el me miró, con esos ojos que parecieran conocer cada sentimiento mio, su mirada se suaviso, fue, tan lindo.

Tardo unos minutos en hablar

—Te ves...lindo.— dijo Ivan, se sintió tan sincero que abrí la boca para hablar pero no pude responder solo pude sonrojarme y mirar hacia abajo.

—Tienes frío, ¿verdad?— Me pregunto, si, lo tenia pero solo pude asentir, simplemente no podía decir nada, tenía miedo de abrir mi boca y terminar llorando en casa de Ryusei

—Lo imaginé. Nunca soportaste el frío. Decías que lo odiabas porque siempre te dejaba las manos heladas... y porque tu cabello nunca se acomodaba como querías— eso se lo mencione meses atrás, simplemente el lo recordó, pude sonreír, una sonrisa que por fin, fue sincera

—Me lo contaste una vez. Supongo que nunca dejé de recordarlo— dicho eso el auto comenzó a moverse, el no se molesto porque no respondí, simplemente, me dejó ser. Eso es lo qué más amo de el.

Durante el trayecto fuimos en silencio, no uno incómoda, uno donde aflote iban nuestros sentimientos.

Llegamos a un restaurante que se veía super caro, al mirar el nombre, lo reconocí, era el restaurante donde nos conocimos por primera vez

Bajamos del auto y el ya tenia una mesa reservada, el mesero pidió nuestra orden y se fue.

—Es bastante caro aqui por lo que se ve— dije algo nervioso, porfin pude hablar

—No debe de importarte eso, yo pago— dijo con una sonrisa, esa sonrisa que tanto me fastidia, o también, me fascina —Micha...—

Yo al escuchar mi nombre solamente lo miré, sabía que ete momento llegaría pero le rogaba a dios que no fuera malo.

—Soy un imbecil— dijo y se tapo la cara por unos segundos — Soy imbecil porque te amo, siempre te ame y nunca quise aceptarlo, más aun, te dañe y no tuve el valor de pedir perdón antes de todo este desastre, no te pido que me perdones, si no que, me escuches, nisiquiera eso merezco, pero porfavor, hazlo— dijo el y me tomo de la mano, yo ya quería llorar y el no empezaba aun

—Sin importar que sea lo que me digas, como el idiota enamorado que soy, yo, te perdonaré— dijo apretando sus mano suavemente

—Yo... siempre oculté que me había enamorado de ti. Salía con otras personas intentando arrancarme estos sentimientos, convencido de que, si lo hacía, terminarían desapareciendo, pero no pude, Al contrario, entendí que de verdad te amo. Eres la persona que quiero a mi lado, Michael—

Hizo una breve pausa antes de continuar.

—Entre tantas chicas me di cuenta de que ninguna podía llenar el vacío que dejaste cuando nos alejamos. Yo... lo siento tanto. En serio, el día que te conocí pensé que serías un fastidio, pero había algo en tu mirada que me resultaba extrañamente familiar. No entendía por qué, y eso me consumía por dentro...— Volvió a guardar silencio por un instante, el tenía tanto que decir... y yo también

Bajó la mirada antes de terminar, con la voz apenas firme.

—Sé que la forma en que amo no es igual a la tuya. Tal vez la expreso de manera diferente, tal vez incluso la siento de otra forma... pero sigue siendo amor, ¿no?—

Su voz se quebró, yo simplemente no supe que hacer, para el momento en que reaccione el estaba llorando, un llanto tan silencioso que me hacía querer morir ahí mismo de dolor, nunca le guarde rencor a el, simplemente me dolió.

—Ivan, yo...tengo algo que contarte y talvez me odies luego de lo que te diré...— dije apretando su mano nuevamente.



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En el texto hay: boys love, malas palabras insultos

Editado: 18.08.2026

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