System Nexus Prime
Arsenal
—Han pasado dos meses desde que llegamos a este lugar—, dijo el hombre de unos treinta años, mientras descendía en una plataforma mecánica. Tenía la piel blanca, el cabello negro corto, los ojos café y vestía pantalones con un estilo policial pero con un toque futurista y militar, en negro, al igual que una playera ajustada. Alto, con una estatura de alrededor de 1.80 metros, delgado pero con músculos bien definidos. Observó hacia abajo, donde un grupo de robots de diversos tipos rodeaban a un grupo de personas, como si hubieran salido de una película de ciencia ficción. Sin dudarlo, hizo aparecer en sus manos dos pistolas con un diseño ligeramente futurista y se lanzó en su ayuda antes de que la plataforma tocara el suelo.
Dos meses antes
El hombre abre los ojos y observa a su alrededor, encontrándose en medio de una gran multitud de personas. Se mantiene al margen, escuchando atentamente los comentarios a su alrededor para intentar comprender la situación. Después de un rato de espera, una calavera hace su aparición.
El ente dice a la multitud que les ha otorgado una nueva vida, y que deben encontrarlo y derrotarlo para saber el porqué están ahí.
El aventurero escucha atentamente las palabras de la calavera, a pesar de ser un ente intimidante, logra mantener la compostura. Poco después, el suelo se quiebra y cae en el abismo. Momentos después, aparece recostado en el suelo entre calles y enormes edificios a su alrededor. Abre lentamente los ojos y observa estos edificios, y aunque conservan un estilo similar a los edificios que normalmente conoce, nota una gran variedad con un estilo futurista. A lo alto, alcanza a ver carreteras aéreas y observa que hay personas en ellas, vistiendo ropas similares a las suyas, lo que le hace intuir que son aventureros como él, tal como le nombró la calavera.
—La calavera mencionó que contamos con un sistema de niveles. He de suponer que podré ver mis estadísticas. ¿Cómo lo sacaré?
Después de pensar en esto, una ventana de estado aparece frente a él. En esta ventana, encuentra tres botones: Estadísticas, Inventario y Tienda.
—Ya veo, con esto puedo ver mis estadísticas, mi nombre y mi equipamiento se reflejan en el inventario, y en la tienda puedo ver una variedad de productos, pero no poseo ninguna moneda. Imagino que conforme avance podré conseguirlas. Me enfocaré en mis estadísticas.
La fórmula es:
HP(Vida) : (Defenza * 4)
MP(Mana) : (Inteligencia*3)
Ataque: (Fuerza Base+Equipamiento+Habilidad)
Magia: (Inteligencia Base+Equipamiento+Habilidad)
PD:(puntos de distribución)
Y las estadísticas actuales del aventurero son:
Nombre: León Ashford
Clase: - - - - - -
Aventurero : - - - - -
Nivel: 1 - - - - / - - - -
HP : 16
MP: 9
Ataque: 7
Magia: 3
Fuerza: 7
Defensa: 4
Inteligencia: 3
Agilidad: 5
PD: 0
Habilidades
- - - - - - - - - -
Magia
- - - - - - - - - -
—Mis estadísticas parecen bajas, imagino que debe ser lo normal para un humano.
—Mi estadística de fuerza es la más alta. Clase, aventurero y nivel están bloqueados, supongo que se desbloquearán a su debido tiempo. También me aparecen puntos de distribución, creo que con esto podré aumentar mis estadísticas.
—En el inventario, en el área de equipamiento, no aparece nada, a pesar de que tengo ropa puesta; al parecer, esta ropa es por defecto. También hay un área de almacenamiento donde veo que puedo agregar hasta 20 objetos adicionales a los equipados. Además, está la opción de incremento con monedas. Aquí aparecen las monedas, pero están en cero. La tienda se ve muy completa, tiene desde ropa, comida, armas, hasta libros, todo en pestañas por separado.
—Bien, ya es tiempo de explorar. Esto será difícil, no tengo ningún arma y no encuentro nada que pueda utilizar. Tampoco tengo dinero para comprar una en la tienda. Espero que mi fuerza sea suficiente.
Después de estas palabras, camina y sale del callejón donde se encontraba. Observa a unas cuantas personas, pero decide pasar de largo y continuar explorando. Por los alrededores, solo ve calles mayormente vacías, a pesar de que llegó junto a una gran cantidad de personas; estas no se encuentran con frecuencia, lo que sugiere que la ciudad donde se encuentra es bastante extensa.
Entre callejones y calles principales, León sigue caminando y contempla una ciudad maravillosa con un estilo futurista, aunque sin exagerar en una realidad de fantasía, a pesar de esto las carreteras en el cielo podrían considerarse bastante fantasiosas.
Decide descansar un momento, ya que lleva horas caminando casi sin toparse con gente, y no ha comido ni bebido nada desde que llegó. No puede comprar nada aún, porque no posee dinero y no sabe cómo conseguirlo.