León observa atentamente mientras dos brazos salen de la nave y se construye un taladro en cada brazo. Al ver esto, da un salto hacia atrás poniéndose en guardia. La nave ataca con sus nuevos brazos con taladros, León con dificultad se defiende utilizando sus katanas.
Los taladros se mantienen girando, lo que complica las cosas, ya que solo puede defender deteniendo las puntas de los taladros, que giran constantemente sacando chispas cada vez que impactan en las katanas.
Mientras defiende de los ataques, aprovecha que su velocidad es superior y ataca también el escudo de la nave. Entre ataque y defensa, el escudo termina cediendo y es destruido por completo. Ahora, con el escudo destruido, puede atacar la nave directamente. El esqueleto en el interior parece enojado por perder su defensa y este vuelve a presionar botones en el interior de la nave.
Poco después, salen dos nuevos brazos de la parte trasera de la nave, complicando más las cosas. Los nuevos brazos crean sierras circulares que atacan desde los costados, a diferencia de los taladros que atacan de manera punzante, como lanzas.
León tiene dificultades defendiéndose de los ataques, que lentamente lo hacen retroceder mientras la nave avanza lentamente siguiendo sus pasos. Desviando los brazos mecánicos mientras se defiende, aprovecha cada ataque realizado para dañar los brazos directamente. La agilidad que posee León sigue siendo muy superior a la de la nave, permitiéndole hacer cortes con frecuencia y dañar lentamente los brazos de la nave.
El esqueleto no se ha dado cuenta del daño que ha recibido por parte de León. Este se mueve lentamente hacia atrás mientras defiende y ataca, teniendo cuidado de no chocar con una pared. Analizando cada paso y desviándose lentamente, manipula la dirección del robot y logra evitar topar con la pared, lo que le da nuevamente un mayor rango de movimiento.
El daño ocasionado a los brazos mecánicos da sus frutos; el primer taladro cede y se detiene. El esqueleto, enojado en la cabina por lo sucedido, mueve las palancas desesperadamente para que el brazo se mueva. León, aprovechando la distracción, ataca con sus dos armas en ataques consecutivos la parte frontal, tratando de dañar la turbina que mantiene flotando a la nave. Logra causar daño, pero no la destruye. La calavera reacciona de su enojo y comienza a atacar con los tres brazos restantes.
Defendiéndose nuevamente de los ataques realizados por la nave, sigue con el mismo plan y este da resultado: el siguiente taladro cae y deja de moverse. La nave estaba arrastrando el primer brazo mientras atacaba, pero ahora, con dos brazos destruidos, el esqueleto se detiene y guarda esos brazos que dejaron de funcionar, quedando solo con las sierras.
Mientras los brazos son almacenados, León no pierde la oportunidad y ataca la turbina. Después de que los brazos se almacenan, la nave lanza misiles, pero estos no son dirigidos. León logra esquivarlos fácilmente, pero es alejado de la nave. Entonces la nave vuelve a disparar misiles de forma consecutiva, haciendo que se mueva constantemente para evitarlos. Finalmente, los misiles se le acaban a la nave y el esqueleto, enojado, sigue presionando los botones de disparo.
León aprovecha nuevamente la oportunidad por la distracción del esqueleto y se acerca a la nave, atacando la turbina nuevamente. El esqueleto entra en acción, moviendo las palancas para hacer mover los brazos con sierras para atacar. León esquiva y desvía usando las katanas. Con unos movimientos sorprendentes, esquiva y ataca las turbinas constantemente, sin desaprovechar cada oportunidad, moviéndose de atrás hacia adelante, agachándose, saltando, con movimientos que en algún momento hacen pensar que posee superpoderes. Pero la realidad es que su velocidad ha sido incrementada lo suficiente como para poder realizar estos movimientos y, junto a la enorme concentración que posee al estar en una batalla como esta, lo hace ver como si no fuera humano. Pero considerando que posee un sistema de estadísticas, no se podría considerar como un humano normal.
El daño acumulado en la turbina provoca que ésta comience a sacar chispas en la parte donde fue cortada y se empiece a apagar y encender con frecuencia, haciendo perder el equilibrio a la nave. León aprovecha y lanza píldoras explosivas que impactan en la parte superior de la nave, quebrando así el vidrio que cubría la cabina. Poco después, la nave cae de frente y el esqueleto sale de está, cayendo al suelo.
León se acerca lentamente con armas en mano para acabar con el esqueleto y acelera el paso para no darle tiempo a reaccionar. Sin embargo, el esqueleto logra sacar de su inventario varias granadas que lanza antes de que se acerque, explotando cerca de él y haciéndolo retroceder lo suficiente para no ser alcanzado por las explosiones.
Cuando las explosiones se despejan, ve que el esqueleto está flotando en el aire con un jetpack y en su mano sostiene un aparato que parece ser un detonador con un botón rojo. Al presionar el botón, la nave abre escotillas en los costados, de las cuales emergen un brazo a la derecha e izquierda y dos piernas, derecha e izquierda. Con los nuevos brazos obtenidos, la nave deja de ser prácticamente una nave y se convierte en un robot con forma de huevo, pero la cabina se mantiene vacía.
El esqueleto saca de su inventario lo que parece ser un control de videojuego. El robot huevo comienza a moverse y ataca tanto con puños como con patadas. Aunque es realmente lento, el tamaño de cada puño y patada es considerable, como si estuviera usando guantes de boxeo. Los pies se consideran normales, pero el tamaño dificulta esquivar los ataques, obligándolo a detenerlos con sus katanas. Cada vez que hace esto, la fuerza hace que retroceda con un fuerte empuje.