León piensa que todo ha acabado, pero al no ver al esqueleto, se repone y comienza a buscar por los alrededores. El esqueleto, al momento de la explosión, salió de la cabina con su jetpack y se alejó tanto como le fue posible.
El jetpack comienza a fallar puesto que se le acabó el combustible, haciendo caer al suelo al esqueleto. Este, muy enojado, abre nuevamente su inventario, pero esta vez genera un vórtice mucho más grande de donde comienza a salir lentamente un enorme dragón de engranajes.
—¡Un dragón! ¿De dónde saca algo así?—, dice León, sorprendido y perturbado a la vez.
El dragón es más grande que el robot huevo. A pesar de haber restablecido sus HP y MP al máximo con pociones, sigue con las armas muy dañadas y la katana negra está por perder toda su durabilidad. Decide cambiarla por la daga comando, pero esta hace reducir mucho sus estadísticas, principalmente en agilidad y ataque. Pero no le queda opción o perderá una de sus armas más fuertes.
Se equipa con el accesorio de la daga y la guarda en ella, dejando solo la katana blanca en sus manos.
—Tendré que pelear así entonces—, dice León con una fuerte determinación, empuñando la katana blanca de frente con sus dos manos.
El dragón se encuentra parado y se recuesta para que el esqueleto suba a él.
El dragón de engranajes tiene una apariencia principalmente diseñada con engranajes mecanizados y partes que parecen haber salido de una pila de chatarra. No vuela, aunque posee alas; estas son prácticamente restos de chatarra pegados en forma esquelética y, encima de estas formas, cada ala posee un enorme engranaje pegado a ellas que es prácticamente lo que sostiene la estructura de las alas.
León, completamente en guardia, no sabe cómo iniciar su ataque, así que decide sacar píldoras explosivas y lanzarlas. Estas no logran alcanzar al dragón, ya que este da un pequeño rugido con un ataque de aliento de dragón, solo que bastante pequeño. Este aliento crea lo que parece una nube de polvo que impacta en las píldoras, haciéndolas explotar en el acto. (El aliento del dragón de engranajes saca una especie de nube de tierra, pero en realidad es metal oxidado de tamaño diminuto que hace ver como una nube de polvo).
León utiliza la nube de polvo a su favor para rodear al dragón, acercándose por el lado izquierdo y tratando de atacar al esqueleto, pero su ataque es detenido por el dragón, que da un giro veloz y ataca con la cola, haciendolo que cambie de postura en el aire y defienda rápidamente, siendo así lanzado por el aire. Su defensa fue adecuada, así que al caer, cae de pie, evitando perder su guardia.
Cerca, prácticamente a la par, encuentra al esqueleto, que se levanta y hace señas de enojo porque con ese movimiento no pudo sostener su agarre y también fue lanzado.
—Ja. Qué ironía, ¿verdad?—, dice viendo al esqueleto con una gran sonrisa. Saca su daga comando con filo láser activado y se la clava en el rostro, en medio de los ojos. El esqueleto desaparece momentos después.
Pensando que la batalla había terminado, se relaja un poco. En ese instante, el dragón da un fuerte rugido que resuena en todo el piso, León se prepara nuevamente, poniéndose en guardia con la katana blanca en mano después de haber guardado la daga en el estuche.
El dragón lanza un poderoso ataque de aliento mucho más grande que el anterior. Este ataque impacta directamente en León, quien activó su magia escudo justo a tiempo antes de que el rugido le alcanzara, pero la resistencia baja rápidamente, obligando a activarla constantemente utilizando pociones de maná para restablecer su MP y no quedarse sin el escudo el cual es repetidamente reactivado hasta que el ataque finaliza.
El dragón se encuentra en modo berserker; cuando el esqueleto fue eliminado, este perdió la cordura y se convirtió en una bestia loca sedienta de sangre que solo sabe atacar.
El dragón se lanza con sus garras hacia León, quien esquiva mientras aprovecha cada oportunidad para lanzar al menos un ataque. El dragón se mueve ágilmente, dando vueltas y atacando con la cola, haciendolo retroceder, pero en cada movimiento realizado con la habilidad que ha obtenido de sus combates anteriores, realiza un ataque que, por mínimo que sea el daño que genera, sabe que a la larga reduce la vida del dragón y generando daño en las partes donde atacó. Sigue así sin perder ritmo.
Saltando hacia atrás mientras esquiva la cola, a veces esquivando un ala o las garras, todos los ataques son impredecibles y alocados.
Un ala le golpea; debido a sus constantes ataques, la resistencia física de León ha bajado, generando fatiga y haciéndolo moverse más lento.
Con el ataque del ala, es lanzado por el aire, pero en ese momento el dragón con la boca logra alcanzar a León, mordiéndole las piernas y arrancándoselas.
“¡Ahhhhhhhhhhh!” grita León del dolor por perder sus piernas. La barra de HP está bajando rápidamente, entonces el dragón se lanza dando un salto y ataca con las garras delanteras para rematarlo.
Cuando el dragón cae, León está parado frente a él, completamente intacto a excepción del pantalón y zapatos que perdió cuando perdió las piernas. La razón por la que se recuperó es por la habilidad de la katana blanca (Recuperación Total). Esta habilidad restableció todo, desde su HP y MP hasta toda herida o efecto de estado que poseyera. Al perder las piernas, era una gran herida, pero la habilidad es capaz de recuperar cualquier cantidad de miembros perdidos mientras el usuario aún se encuentre con vida.