—Felicitaciones aventurero, veo que pudiste destruir a mi juguetito… es una lástima, me gustaba. Pero ya no me sirve.— Dice Tecnología cambiando su mano para transformarla en un cañón de pulso. Al terminar el cambio, realiza un disparo directo al mecha, destruyéndolo por completo. El disparo fue tan potente que atravesó fácilmente la armadura del mecha, una armadura que a León le había costado mucho provocar unos cuantos daños.
—¡Porque lo destruyes! Aún seguía siendo un desafío para mí.— dice León sorprendido, tratando de encontrar una respuesta lógica.
—Solo es un juguete, perdió sus mejores armas así que ya no me es útil. Seguir usándolo solo terminaría alargando la pelea y al final siempre sería destruido.— Dice Tecnología mirando a León.
—Tecnología: Pero no te preocupes aventurero. Tengo muchos juguetitos mejores que este con los que podrás divertirte un buen rato. (Dice con una sonrisa en el rostro.)
León no sabe si sus palabras son reales o no, debido a su cambio de humor cada vez que el mecha sufría daño.
—Continuemos jugando—, dice Tecnología. En ese momento una plataforma se abre y de ella sale una motocicleta de alta tecnología, con llantas gruesas y anchas, de color escarlata. —¿Qué tal si cambiamos un poco las reglas del juego?—
—León: ¿A qué te refieres?
—Tecnología: ¿Qué te parece una carrera? Veamos si puedes alcanzarme.
—León: ¿Una carrera? El espacio de este piso es grande, pero aun así no creo que sea suficiente para una carrera. Además, no poseo ningún vehículo.
—Tecnología: No te preocupes, aventurero. Cambiaré la zona en la que nos encontramos para nuestra carrera. Y en cuanto al vehículo, te prestaré uno, o mejor aún, te lo regalaré. No creo que esté en condiciones al terminar la carrera. Eso, claro, si sobrevives.
Después de estas palabras, una plataforma se abre detrás de León, y de ella sale una motocicleta similar a la de Tecnología, pero con un color negro y blanco entremezclado con detalles cromados.
—León: No te comprendo. ¿Por qué haces todo esto? ¿Y qué hay con lo de cambiar la zona?
—Tecnología: Solo quiero jugar un rato, aventurero. Puedo crear un espacio dimensional para expandir el lugar en el que nos encontramos, y además, crear el ambiente y la estructura. Será como si estuvieras en un juego de carreras, pero aquí todo se vale. Podrás usar tus armas, pero úsalas cuidadosamente porque cualquier cosa puede pasar.
Del suelo, techo y paredes comienzan a salir varios dispositivos. Estos empiezan a brillar y una energía eléctrica cubre sus puntas. Poco después, el espacio en toda el área empieza a cambiar alrededor de León y Tecnología. Lo que antes era un piso cerrado, se transforma en una enorme planicie con montañas en la distancia y un cielo estrellado, decorado con varias lunas que parecen más meteoritos que lunas. Luces iluminan todo el camino. El recorrido no es solo una carretera plana; hay áreas elevadas por el cielo, secciones donde parece que tendrás que saltar con el vehículo, y giros en el aire. Es más como una pista de carreras de videojuegos con detalles intergalácticos, llenos de todo tipos de escenarios posibles e increíbles, como si se tratara de una pista de juguetes con curvas y saltos inimaginables.
—León: ¡Estás bromeando! Eso es una pista de carreras. (Dice sorprendido, admirando lo que se construyó frente a sus ojos en unos pocos instantes.)
—No tengas miedo aventurero. Puedes atacarme en el camino, si me vences, la batalla termina y el escenario volverá a la normalidad.— Dice Tecnología mientras monta en su vehículo. —¡Alcánzame si puedes, jajajajaja!— Dice mientras enciende y acelera su vehículo, saliendo disparado en la carretera.
—¡Rayos!— Dice León montando rápidamente su vehículo, encendiéndolo y acelerando. —¡Y qué fue esa risita!— murmura mientras acelera.
A toda velocidad, León trata de alcanzar a Tecnología, que se encuentra bastante alejada. Acelera constantemente en la carretera en línea recta, a pesar de la enorme cantidad de escenarios que se ven a lo lejos; la carretera es tan larga que parece no tener fin.
Con una velocidad de 300 kilómetros por hora, León no duda ni un instante en reducir la distancia a toda velocidad, esforzándose al máximo para alcanzar a Tecnología. Puede ver en el vehículo varios botones cuyos usos no adivina. —Espero que uno de estos sea turbo,— dice, decidido a presionarlos.
Presiona el primero a la par de su mano derecha, y este saca un poco de aceite que deja caer por la carretera. —¡Aceite! No es algo que esperaba. Creo que mejor me espero a alcanzarla sin usar los botones; podría perder algo útil si no los uso adecuadamente,— murmura después de ver la línea de aceite que dejó en el asfalto.
Con vista al frente, acelerando al máximo, finalmente alcanza los 350 kilómetros por hora. Pero, aun así, Tecnología está muy alejada de él. Mientras conduce, comienza a ver áreas con flechas esparcidas por la carretera. Estas flechas son como las de los videojuegos, áreas de aceleración que permiten al vehículo subir su velocidad por unos instantes.
León se mueve directo a unas flechas para probar si estas funcionan de la misma manera que en los juegos. Al ingresar, siente el jalón de la aceleración proporcionada por las flechas. Esto lo acerca aún más para alcanzar a Tecnología, pero aun con el impulso, ella posee una enorme ventaja. La ventaja que obtuvo se podría decir que fue trampa, ya que arrancó primero y ella creó la pista, por lo que conoce todos sus secretos.