Estaba en la casa él solo, su amigo ya se había ido a trabajar y él recién se despertaba, enterándose que ya era de mediodía. Al apenas levantarse, guardo las cosas que estaban sobre la mesa para así irse, pensaba en luego dejarle un mensaje a su amigo en cuanto ya esté en la casa.
Para suerte de él la puerta de la casa estaba abierta, al salir de allí camino sin apuro hacia donde vivía. Caminaba con la mente despejada, la cantidad de dinero que le había dado llegaba a aliviarlo un poco, pero se detuvo al ver un anuncio en un poste de luz.
Leyó lo de allí pero no daba mucha información de que tipo de trabajo ofrecían, aún así saco el único papel con el número que había para después llamar y preguntar por eso. Dentro de unos minutos estaba en su casa, que a diferencia de la que había estado hace un momento, aparentaba ser más apagada y vacía.
Guardó el dinero dentro de una pequeña caja metálica donde solía meter sus ahorros, lo dejó sobre su cama y se sentó cerca del objeto. Sacó el papel del bolsillo y agarró su teléfono, marcando el número anotado.
Llamó un par de veces y no le habían respondido, prefirió dejar un mensaje y esperar a que respondiera ya que también el mensaje parecía no llegar. Dejó eso de lado y se levantó, salió de la casa, en sus manos traía una bolsa donde tenía las cosas que usaba mayormente al salir.
No quiso quedarse estar varias horas en la calle para pedir un poco de dinero y desperdiciar la mayoría de su tiempo como pasaba cada día, solo tocó suavemente la casa de al lado donde vivía una mujer mayor. Pocas veces había hablado con ella, también sus padres la habían conocido y confiaban mucho en ella como vecinos.
Tardó unos segundos en abrir la puerta, no demoró en decir del porqué había venido, preguntando a la de mayor edad si le gustaría que la ayudara en algo. Para la mujer no era la primera vez que venía por algo así, siempre fue bastante comprensible ante eso, lo cual aceptó ya que necesitaba ayuda con unas cosas de la limpieza y que debía de arreglar.
Permaneció dentro de la casa mientras cumplía lo que la mayor necesitaba, uso más el tiempo en la limpieza de la casa debido a que le indico que había varias partes para limpiar. Cuando salió de allí ya estaba por anochecer y su vecina le había pagado un poco más de lo que siempre hacía, estar mucho tiempo ahí lo hizo sentir agotado.
Decidió saltarse la comida nuevamente, yendo a dormirse directamente. En su habitación prendió la lámpara, que no andaba del todo bien, dejó el dinero dentro del cajón y luego agarró su celular para ver si ya le habían contestado.
No fue así, ninguna respuesta había, solamente encontró un mensaje de su amigo y hablo un rato con él, en poco tiempo apagó su celular. El dormitorio estaba oscuro ya que apagó su lámpara, en ese entonces pensaba algo ansioso si a la mañana recibía el mensaje, o llegaba a pensar que era un tipo de broma. Quiso apartar esos pensamientos y dormir tranquilo, sabía que debía levantarse a la mañana para visitar a su hermana y quería intentar está vez descansar bien.