Tal como acordamos

Capitulo dos

Estaba solo en la casa en aquel entonces, supuso que su amigo había salido temprano a trabajar ya que él recién se despertaba, enterándose que era de mediodía con solo ver el reloj que colgaba en la pared de la habitación. Al apenas levantarse, guardó sus pertenencias que estaban sobre la mesa para así irse, pensaba luego enviarle un mensaje a su amigo cuando volviera a la casa.

Para su suerte, la puerta de la casa estaba abierta y al salir de allí camino sin apuro hacia donde vivía. Al caminar mantenía la mente despejada, pensar en la cantidad de dinero que le habían dado le generaba un poco de alivio, pero se detuvo al ver un anuncio pegado sobre un poste de luz.

Leyó lo de allí, pero no veía mucha información del tipo de trabajo que ofrecían, aún así sacó el único papel anotado con un número así después llamar y preguntar por más información. Dentro de unos minutos estaba en su casa, que a diferencia de la que había estado hace un momento, aparentaba ser más apagada y vacía.

Metió el dinero dentro de una pequeña caja metálica y desgastada dónde solía meter sus ahorros, dejándolo sobre su cama y se sentó cerca del objeto. Retiró el papel que guardó dentro de su bolsillo y agarró su teléfono, marcando el número.

Llamó un par de veces y no le habían respondido, por último prefirió dejar un mensaje y esperar a que respondiera debido a que el mensaje parecía no llegar. En el momento que iba a levantarse sintió unos golpes suaves de la puerta principal, sin demorarse fue a atender.

A quien recibió era una de sus vecinas, que era mayor de edad y una con las que solía hablar con más frecuencia. La razón del porqué apareció allí era para pedirle si él mismo podría ayudar con la limpieza y otras cosas de la casa, no era la primera vez que pedía algo así y sin dudar lo aceptó.

Permaneció dentro de la casa mientras cumplía con lo que la anciana necesitaba, utilizó más en tiempo en la limpieza del hogar debido a que le indicaron que había varias partes en dónde limpiar. Cuando salió de allí ya estaba por anochecer, su vecina le había pagado un poco más de lo que siempre hacía, dedicar todo su día en esa ayuda lo hizo sentir agotado.

Decidió saltarse la comida nuevamente, yendo a dormirse. En su habitación prendió la lámpara, que no andaba del todo bien, dejó el dinero dentro del cajón y luego agarró su celular para ver si ya le habían contestado.

No fue así, no había respuesta alguna, solamente encontró un mensaje de su amigo y hablo un rato con él, en poco tiempo apagó su celular. El dormitorio estaba oscuro ya que apagó su lámpara, en ese instante pensaba algo ansioso si a la mañana recibía el mensaje, o llegaba a pensar que era un tipo de broma. Quiso apartar esos pensamientos y dormir tranquilo, sabía que debía levantarse a la mañana para visitar a su hermana y quería intentar está vez descansar bien.



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En el texto hay: #secretos, #engaño, #asesinato

Editado: 11.09.2026

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