Tal vez, Siempre Seras tú. (editando)

11. Una confesión

Llegamos a nuestro destino, pasamos por la seguridad del palacio, nos estacionamos y llegamos a la entrada.

-Señorita Const, bienvenida- dice Beltrán cuando nos ve.

-Gracias Beltrán- Sonrío

Me acerco a él y le presento a George, se sorprende un poco por que el sospechaba de mi amor por Alexander.

-No sabe lo feliz que me pone verla así de contenta- dice con una sonrisa amigable en su rostro.

-Gracias Beltrán- giño mi ojo izquierdo cuando sabe que me doy cuenta de lo que sospechaba.

Pasamos por los enormes pasillos hasta que llegamos a las escaleras. En lo que estamos acomodándonos en los sillones, vemos como baja la Reina Alexia.

-Mi niña, estas aquí, no sabes lo feliz que me pone tenerte de nuevo- dice mientras me da un fuerte abrazo -No sabes cómo te agradezco que si viniera - se dirige a George para agradecerle que me haya llevado.

-No tiene nada que agradecer- dice el sosteniendo mi mano.

-Pero, no me quedare- interrumpo.

- ¿Que dices? ¿No vienes para quedarte? – se nota desilusionada.

-Lo siento, pero ya tendrá a alguien más aquí- le recuerdo.

- ¿A quién? – pregunta confundida.

-Chloe- contesto con una sonrisa apagada.

Su rostro se tensa y nos dirige por el pasillo para ir a las habitaciones.

-Tú en tu cuarto Chelsea y George en el cuarto de huéspedes- dice un poco seria hacia nosotros.

-Claro- contestamos George y yo al mismo tiempo.

Entro a la habitación y George sigue a la reina, veo todo y está justo como lo deje, me pongo sentimental en la habitación. Tomo una foto del tocador, es una donde alexander y yo estamos bailando en un evento de caridad.

-Bienvenida- escucho que dicen desde la puerta.

-Alexander- me exalto un poco cuando volteó a verlo.

-No sabes la alegría que me da el tenerte- dice mientras me abraza.

-Sí.

Se acerca un poco a mi para querer darme un beso en los labios, pero lo empujo hacia atrás.

- ¿Qué pasa? – pregunta.

-Como que pasa, estas comprometido Alexander- contesto furiosa.

-ah sí, lo trajiste a él ¿verdad?

-Independientemente de si vino o no, tú te vas a casar, de acuerdo- digo señalando a la puerta para que salga.

-Está bien- dice mientras se retira.

Cierro la puerta como me es posible, pues, Alexander me hace aun temblar, ¿pero que me está pasando?, es más que obvio que no lo podre olvidar de la noche a la mañana. Me recuesto en la cama, intento no pensar en nada, hasta que recuerdo a George, el pobre esta sin saber que hacer, así que salgo de la habitación.

Lo busco en el cuarto de huéspedes, pero no está, llamo a la cocina para preguntar si lo han visto y me dicen que salió con Alexander, cuelgo el teléfono y me dispongo a buscarlos.

Salgo al jardín y a lo lejos veo a ambos, están platicando debajo de un enorme árbol, me inquieto, al no saber de qué estén hablando.

-Chelsea- dicen mi nombre a mis espaldas.

-Chloe- digo cuando la veo.

-Pensé que no vendrías- se acerca a saludarme.

-No podía faltar- agrego.

-Claro que no – dice mientras levanta la ceja, - Veo que trajiste a George- dice viendo a los chicos de fuera – dime, si te conto nuestra historia.

- ¿Su historia? - pregunto sorprendida. tú solo lo humillaste. Pienso.

-Si, tenemos una historia, pero bueno dejare que él te cuente lo que vivimos juntos- termina y se va por las escaleras.

-Chloe- grito por el pasillo rumbo a las escaleras.

-Dime- contesta mientras se detiene.

-Me podrías contar “su historia”.

-Mmm, no lo creo, mejor que te la cuente George- dice acomodando su cabello -veo que ya son muy amigos- se acerca a un espejo para arreglar su vestido - o ¿ya son algo más? - pregunta sin parpadear viéndome a los ojos.

-No, solo, solo- tartamudeo. -sabes que, si somos pareja- digo y me voy.

Me dirijo a mi cuarto, y paso por el salón donde harán oficial el compromiso de Chloe y Alexander, por lo menos vendrán 200 personas y solo faltan 2 horas más, se ve todo hermoso, pero por lo visto es del estilo de Chloe, todo rosa y dorado, elección de ella.

Entro a mi habitación, me recuesto nuevamente, y suena el teléfono.

-Diga- contesto.

-Chelsea, soy George- escucho su voz del otro lado.

-Necesito hablar contigo- digo en modo sería -Te veo en el jardín- y salgo acelerando el paso. Me dirijo al jardín, en medio de la hermosa fuente que es mi favorita y donde jugaba más pequeña, hay se encuentra George, esta con una flor roja en su mano.




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