—Ya se tardó.
—Lo sé.
—Seguro no viene.
—Tiene que.
—No creo que venga.
—Que terco eres.
Hace más de veinte minutos decidimos esperar a que Ezra llegara sentados en una de las jardineras de la universidad. Entre tanto, disfrutando de la sombra de los árboles y del clima agradable, Thiago peina mi cabello que debo aclarar, no lo necesitaba.
Ante la previa insistencia de mi amigo, saco mi teléfono para enviar un mensaje.
<<¿Dónde estas?>>.
—¿Le enviaste un mensaje?
—Sí.
—¿Qué contestó?
—Lo acaba de recibir, aún no responde.
—Pues que lento, yo ya habría respondido cinco veces —asegura.
—Que mentiroso —suelto divertida.
—Ya terminé —anuncia soltando mi cabello.
—Toma una foto para ver —le pido entregándole mi teléfono con la cámara lista.
—Cada vez soy mejor —fanfarronea.
—Eso debería decirlo yo ¿no crees?
Mientras nos ponemos de pie, la vibración del teléfono llama mi atención.
<<Cerca>>.
—¿Qué respuesta es esa? —reniega mi compañero frunciendo el ceño—. Dile que se apresure o le pateare el trasero —amenaza mirando por segunda vez la pantalla.
—No voy a decirle eso —contesto entre risas.
—¿Por qué no? Yo lo haría.
—Y es por eso que no te lo envié a ti —aclara Ezra llegando a nuestro lado para al instante darle un golpecito en el hombro a Thiago—. Había una cola enorme, agradéceme. —Restándole importancia a su presencia, le entrega una bolsa de papel para después hacerlo a un lado pasando de él.
—Hola —le saludo frente a mí.
—Que linda —comenta—. Te traje algo —anuncia entregándome una bolsa de papel también.
—¿Qué es? —cuestiono curiosa al sentir algo calientito dentro.
—Ábrela y veras —responde con un vaivén de hombros.
—Oye, oye, ¿qué rayos es esto? —Thiago, lento y amenazante, saca de la bolsa un trozo de sándwich mal envuelto.
—Un sándwich —contesta tranquilamente.
—Sé que es un sándwich. Yo me refiero a ésto —apunta indicando el trozo faltante.
—Ah, es que se me antojó.
—¡¿Y por qué entonces no le mordiste al de ella?! —reclama al ver que el mío sí está completo.
—Porque tenía el tuyo. Además, no me gusta el tomate.
—¿No tiene tomate? A mí sí me gusta.
—La próxima vez lo pediré con tomate entonces. Ya no seas escandaloso.
—El viernes, el refresco y hoy, el sándwich. Juro que un día me vengaré —amenaza antes de darle un mordisco a la comida, lo cual, le resta absoluta seriedad.
—Que rencoroso.
Después de nuestro escandaloso encuentro, caminamos por los pasillos de la universidad. Como es domingo, solo se encuentran los de seguridad.
Al llegar al cuarto de limpieza tomamos lo necesario: cubetas, trapeador, escoba, etc.
Cargamos con todo y luego nos dirigimos a la bodega. Ezra tiene la llave, asi que al estar frente a la puerta es él quien abre.
Cuando el director nos dijo que nuestro castigo era solo limpiar la bodega, creí que era un hombre benévolo, pero ahora no creo que sea tan buena persona.
Polvo, mugre, telarañas, todo está tan terriblemente sucio que parece imposible de limpiar.
—El dentista me canceló ayer, asi que…
—Ni lo pienses. —Antes de que siquiera de un paso en reversa, detengo a Thiago tomándolo del brazo.
—Ni siquiera fue culpa mía —se queja—, que lo haga él solo.
—Oh, vamos, ¿acaso los niños ricos no saben limpiar?
Thiago, resignándose y haciendo caso omiso a sus palabras, entra a la bodega.
Con técnicas de organización súper avanzadas, decidimos que lo mejor es sacarlo todo y limpiar parte por parte.
Ezra y Thiago se encargan de sacar los muebles pesados mientras que yo, ayudo con lo que puedo.
Bancos, mesas, libreros y demás, terminan afuera en espera de ser aseados. Al estar la bodega vacía admiro el gran espacio a la vez que pienso en todo lo que nos falta por hacer.
—Mientras yo barro aquí, tú quita las telarañas —le indico a Thiago—. Tú ayúdame con el otro lado —le pido a Ezra señalando la otra escoba.
Sin respingar, mis compañeros y yo continuamos con la limpieza. La cantidad de polvo que levantamos al barrer es inmensa, tanto que nuestro panorama se torna borroso.
—Gracias a ti puedo pulir mis clases de limpieza —bromea Thiago.
—¿Incluso hacen lecciones de eso? Pft, los ricos y sus nuevas formas de gastar dinero.
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Editado: 04.01.2026