Tardes de olvido

Prefacio

Carillanca en lengua originaria quiere decir «joya gris». Es un pueblito pequeño, afable, y su paisaje se asemeja al de los cuentos de hadas, perdido entre el bosque y abrazado por la cadena montañosa de los Andes, en la Patagonia argentina.

Sus callecitas están empedradas con adoquines, y suben y bajan como cuestas y colinas, por donde se alzan casitas de estilo de montaña.

 

Fue fundado en el año 1920, cuando el ferrocarril estiró sus tentáculos de hierro y durmientes hacia toda la Argentina, buscando el progreso y la modernidad, esperando que el hombre blanco se asiente sobre los nuevos territorios fundados por la nación, para darle legitimidad a la tierra, puesto que algunos años antes, habían exterminado a los últimos clanes indígenas, los pobladores originarios, despojándolos de sus verdaderos territorios y desplazando a los que sobrevivieron hacia las fronteras del país.

Colonias de extranjeros inmigrantes en busca de mejores alternativas de vida fueron a parar a distintos puntos del actual territorio argentino. Carillanca era un paraje, con apenas un par de casuchas de ladrillos de barro y paja para los puesteros y con una pulpería para el abastecimiento y la continuidad de los viajes a ciudades un poco más importantes, y ubicadas más hacia el norte. Después fue creciendo, de a poco, y se fue poblando de personas de diferentes nacionalidades. Hasta esas tierras llegaron italianos, galeses, ingleses, franceses,
españoles y mestizos, los que viven hoy allí son sus descendientes.

Como todo pueblo de pocos habitantes, apenas ocurren grandes sucesos que puedan alterar la vida de la gente. En él prevalecen las leyendas aborígenes y los relatos ancestrales que trajeron los abuelos europeos.

Toda clase de criaturas mágicas viven escondidas entre los árboles, en el viento, en las hojas secas. Algunos carillanqueños aseguran haberlas visto. Es tierra también de espíritus. Tierra de campos y tierra de bovinos. Tierra de bellos paisajes. Tierra paradisíaca donde lo macabro y siniestro que ocurre a diario en las noticias nunca pasó. Hasta que ocurrió, y cambió para siempre la ordinaria vida de Julieta Fellon.

 




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