Tattoo magia isekai

Capitulo dos: El despertar del maná

Al despertar, lo vi. Él estaba sentado frente al fuego, pero algo raro sucedía: las llamas se movían al son de su mano mientras él comía una carne de color rojizo intenso. Ahí lo comprendí: eso que había dicho, la magia, era real aquí, y él estaba haciendo uso de ella para cocinar esta carne.

—Buenos días, Michael —dijo él.
—Hola, Rukan, creo... Sí, Rukan —le dije—. Perdón, ¿quién eres exactamente?
Él respondió:
—Soy un viajero, maestro de la espada, y mi magia es de fuego.
Le pregunté:
—¿Me podrías explicar eso de la magia y cómo funciona?
Él, sorprendido ya que lo que preguntaba al parecer era conocimiento general, me respondió:
—Claro, chico, pero es raro que no lo sepas. Mira, la magia es un fenómeno que todos los seres vivos podemos ocupar a través de nuestro maná. El maná es la energía dentro de nosotros. Por lo general, la magia de cada uno es personal, aunque hay magias muy parecidas a otras; como la mía, que es de fuego: existen usuarios de llamas y de magia de calor. ¿Entiendes?
—Algo voy comprendiendo, pero la mía creo que es rara —lo dije mostrando el tatuaje de mi pierna—; creo que ayer este lobo salió de mi piel para defenderme del goblin.
—Mmm... —dice Rukan—. Debe de ser algo así como una magia de invocación. Este tipo de magia es muy rara, son pocos los que pueden invocar criaturas, y nunca había visto que fuera desde imágenes plasmadas en la piel.
—Oye, Rukan, perdón que te moleste, pero este bosque... Ayer dijiste que estábamos en lo profundo, pero pareciera que estuviéramos a las afueras.
Rukan respondió:
—Te entiendo. Mira hacia ahí: ahí hay una pradera, y para este otro lado, un bosque profundo. Si caminas derecho por este bosque, encontrarás otra pradera que conecta con una ciudad; Kuorum es la capital del reino. Y si caminas por la pradera a mi otro lado, verás que llegarás a una arboleda la cual te recomiendo que nunca entres.
—¿Por qué? —le dije.
—Esa arboleda es el centro del bosque y vive una bestia alada que domina en su totalidad el lugar. Donde estamos ahora no es que sea muy seguro, ya que estamos expuestos a todos los animales y monstruos del bosque.
—¿Monstruos? —respondí exaltado.
—Sí —me respondió—, como el goblin de ayer, aunque ese era bastante débil.
—Rukan, entonces, ¿por qué no salimos ya del bosque?
Él respondió:
—Suena bien, pero la realidad es que este bosque es muy grande y tardaríamos cinco días desde donde estamos ahora para salir, claro, si no tenemos inconvenientes.
Me quedé callado pensando en mi situación y, en ese momento, tomé una decisión:
—Rukan, sé que es repentino, pero quisiera pedirte un favor: ¿podrías enseñarme a usar mi magia?
Él respondió:
—Chico, tienes suerte de que estoy investigando algo en el bosque y puedo usar esto para distraerme un poco. Pero ya te lo digo: el cómo se usa cada magia es diferente para cada usuario, sin embargo, te puedo enseñar a manejar tu maná y tal vez alguna otra cosa, pero te lo advierto: soy estricto.
—Tranquilo, si no quiero morir, tengo que aprender.
Durante esa tarde me di cuenta de por qué, si estábamos en lo profundo del bosque, no nos atacaban: era porque Rukan había hecho una barrera con su maná combinada con un polvo al que él llama polvo brok. Durante la tarde y los siguientes dos días, él me hizo practicar el control de mi maná interior, el poder sentirlo y dirigirlo a las diferentes partes de mi cuerpo.
Siendo honesto, era difícil, hasta que en la mañana del tercer día logré invocar la serpiente de mi brazo izquierdo, aunque fue por unos segundos. De ahí en adelante el tiempo de invocación fue aumentando, hasta que en el sexto día logré invocarla por diez minutos. Mis otros tatuajes no los podía invocar; Rukan dice que debe de ser por su tamaño, el cual ocupa más maná.
Rukan, el séptimo día, me dijo:
—No te había querido preguntar ya que tú no me lo dijiste, pero me parece raro que no supieras todo esto antes, y tu evolución en tan poco tiempo también me ha causado extrañeza. Es más, no mucha gente logra aumentar su cantidad de maná, pero al parecer tú, entre más lo ocupes, más cantidad puedes almacenar.
Yo lo miré y le dije:
—Disculpa, no sé qué decirte, maestro, pero la realidad es que no recuerdo cómo llegué. Soy de un reino llamado Sudamérica, de un pequeño pueblo llamado Chile, muy lejos de aquí (fue lo primero que se me ocurrió y realmente no era mentira). Mi pueblo es pacífico y casi nadie ocupa su maná.
Rukan, aunque algo extrañado, decidió no seguir indagando. En cambio, dijo:
—Jajajaja, "maestro", eso me gusta, Michael.
Rukan, al noveno día, me dijo que su misión terminaría mañana y que tendría que volver al reino, ya que su labor de investigación la había cumplido. Yo le pregunté de qué se trataba esta investigación; él me dijo que era un secreto.
Ya para ese día podía invocar la serpiente por quince minutos, el águila de mi espalda por tres minutos y el lobo de mi pierna por treinta segundos. Solo podía invocar uno a la vez, y su poder es equiparable a la cantidad de maná que ocupe al invocarlos.
—Bueno, Michael, partiremos mañana. Será un viaje de al menos cinco días el cual será tu prueba: veré qué tan bien puedes utilizar tus invocaciones y te ayudaré solo si es necesario. Dicho esto, ¿has pensado qué hacer cuando lleguemos a la ciudad?
—No —le respondí.
Él me dijo:
—Tranquilo, tengo una idea. Estás en edad de entrar al Instituto de Magia de Kuorum, creo que sería lo ideal para ti. A todo esto, no me dijiste tu apellido.
Mi apellido..., me pregunté. En mi mundo mi apellido era de origen alemán y no se entendería muy bien aquí, por lo que le dije que no tenía. A lo que él me respondió:
—Bueno, no se hable más, tu apellido será Kanre; este es mi apellido, además de esta manera se te hará más fácil entrar en el instituto. Bueno, mañana parte el viaje, será mejor que descanses.
Después de eso, ambos nos quedamos dormidos.



#1048 en Fantasía
#183 en Magia

En el texto hay: aventura epica, isekai, fantasia magica

Editado: 05.11.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies.