Invierno del 1876
Castle-combe Inglaterra
Alana es una chica que constantemente tiene problemas connsus padres,ella solo busca su independencia,su lugar
SU HOGAR.
Alana veia casas extremadamente caras pero habia una solo una casa con precio super bajo,ella solo creía que era una broma o algo por el estilo ya que siempre estaba en venta una y otra vez lo cual era rsro siendo una casa muy hermoso grande y pintoresca jardines enormes y unas ventanas q cabría hasta otra casa en ellas unos detalles hermoso por los muros de la casa.
Un dia alana paso delante de la cera de la casa y vio una vez mas el letrero de "se vende"seguia colgando torcido,como si también estuviera cansado de esperar.
A nadie le sorprendía.
La casa era grande,si.demasiado para el precio ridículamente bajo que tenia.
Paredes altas,ventanas largas y anchas...y ese silencio incómodo que no parecía normal.
Pero eso no fue lo q alejó a la gente.
Fueron las historias.
Que si ruidos en las noches.
Que si sombras en los pasillos.
Que si alguien... o algo... seguía viviendo ahi.
A ella no le importo
—es perfecta–dijo,mas para convencerse a si misma que a la señora q le entregaba las llaves.
La señora no sonrió.ni siquiera fingió algo de entusiasmo por desaserce de esa vieja casa
—no se quede sola por las noches—murmuró antes de irse, como si soltara una advertencia que ya habia repetido demasiadas veces.
La puerta se cerró.
El silencio volvio.
La chica dejo sus maletas en la entrada principal.sus pasos resonaban en el suelo vacío,haciendo eco en cada rincón. Era el tipo de eco que te recuerda qué estas estas completamente sola...o eso quieres creer.
Subió las escaleras lentamente haciendo mucho ruido eso significa q necesitaban mantenimiento,pasaba la mano por el barandal de madera el cual tenia unos detallados perfectos de olas de mar cubierto de polvo por todos lados.
cada hanitacion q habría estaba igual:vacía,fría y olvidada.
Hasta que llegó al final de el pasillo.
La ultima puerta.
No estaba cerrada.
Eso ya era raro.
La empujó suavemente.
La habitación era distinta.
No por los muebles,porque tampoco habia.sino por la sensación. El aire se sentía mas pesado,como si alguien hubiera estado ahi hace poco
—que tontería...—susurró,intentando quitarse ese escalofrío.
Entonces lo escuchó.
Un golpe seco.
justo detrás de ella.
Se giró rapido y nada.
El pasillo estaba totalmente vacio.pero la puerta...la puerta se cerró lentamente frente a sus ojos,con un sonido largo,arrastrado... como si alguien la empujara desde el otro lado. El corazon le empezó a latir fuerte.
No corrió.
No gritó.
Solo se quedó ahi,mirando la puerta cerrada como si esperar una explicación lógica fuera de cambiar algo.
Porque en ese momento,en algún punto de la casa alguien mas ya sabía que estaba ahi.