Nykolai
Verano del 2005 siempre fue mi estación favorita.
No por el calor, ni por los días largos... sino porque fue la primera vez que la vi.
No sabía su nombre.
No sabía nada de ella.
Solo recuerdo que estaba sentada en un banco, con las piernas colgando y un cuaderno en las manos, como si el mundo a su alrededor no existiera.
Y, de alguna forma que nunca supe explicar, yo tampoco pude ignorarla.
Era hermosa, su cabello castaño y rizado caía suavemente por sus hombros y enmarcaban su rostro perfectamente.
Era como una princesa.
Mejor que una princesa.
Decidí hablar con ella. O bueno. Intentarlo.
Me acerque valientemente (ambos teníamos 9 en ese entonces)
—Hola!, soy Nykolai, y tu?— Sonrío dulcemente para no asustarla.
—Me saluda con la mano— Nohemy— me dice tímidamente.
Desde ese momento. Ese inocente momento. Despertó un interés en ella que nunca se acabara.
Fuimos amigos durante 11 años.
Nuestras madres eran amigas, y gracias a eso conectamos aun mas. No hubo un día el cual no estuvimos juntos.
Pero un día...todo se fue a la basura.
Nohemy y su madre se fueron a Madrid...
No quería separarme de ella. No sin una razón o explicación.
Pero ya era demasiado tarde.
Se había ido. Y sin despedirse.
Desde ese día jure que la iba a encontrar. Sea como sea. Aunque me cueste toda una vida encontrarla.
Hasta que la vi ese día en el campus 10 años después.
Se veía igual de hermosa que de pequeña. Su cabello castaño rizado estaba en un moño desordenado. No pude para de mirarla...como si me enganchara de algo.
Desde ese día, no la soltare jamás. Ni aunque me costar la vida. Porque amo a Nohemy, siempre lo he hecho.
"No soy un acosador, solo soy alguien que ama de lejos."