Te enamoraré (versión nueva)

Capítulo 50 "¿Quién es Verónica Bowen?" (Editado)

¿Quién es Verónica Bowen?

Está triste.

Puedo ver como varias veces hablo con él y no parece estar por completo en este plano astral. De forma automática sus manos toman la masa y le hace una bolita, la termina y la deja sobre la tabla. Toma la siguiente y hace lo mismo.

Él siempre dice que las personas te dirán sus malestares y debes ser paciente…¡bueno, mi segundo nombre es Estefanía, no paciencia! Así que mojo mis manos en la llave y lo llamo, cuando voltea en mi dirección coloco mis manos en sus mejillas.

—¡Martins! —exclama soltando la masa y alejándose. Sus manos van a sus mejillas y las cubre —¡Está frío!

Río levemente mientras me seco las manos.

—Lo siento, pero necesitaba tu atención.

—¿Decir mi nombre no era una opción?

—Lo hice dos veces y no tuvo efecto.

Parece desconcertado, así que sonrío y le resto importancia cuando se disculpa por ello. Aprovecho que se sienta y alcanzo su hombro para consolarlo.

—No estoy enojada por ello, en realidad, estoy preocupada. ¿Pasó algo? Siento que estás triste y aunque esperé estos días a que me digas algo, ¡no lo hiciste y me quedaré sin uñas si sigo esperando!

Una risa baja sale de sus labios y me alivia notar que parece menos tenso.

» ¿Tiene que ver algo Verónica? ¿También está molesta contigo?

—¿También?

Asiento.

—Darwin ha estado dándole flores toda la semana.

Lo que ha tenido a una rubita de tan mal humor que se la ha pasado escondida en la biblioteca y a Katy reportando todo con su celular como si fuera un diario. Y a los estudiantes como locos, porque se han armado un nuevo lío amoroso.

Ah, lo que es no tener nada que hacer…

Aunque, ¡yo también quiero saber!

Miento si digo que no, ¡dios! ¡Es Verónica Bowen! ¡La chica es super bonita y no conforme con eso! ¡Canta como los jodidos ángeles! Alan me comentó algo al respecto hace un tiempo y cuando le pedí que participara en el programa de navidad, nunca se me cruzó por la mente que sería tan increíble.

¡Cuando la escuché mi corazón iba a estallar! Su voz es suave y cálida, pero cuando entra a tonos tristes ¡se escucha tan desgarradora que quieres llorar! ¡La amé! Tanto que ahora voy al aula de repaso a escucharla. Claro, antes le pedí permiso y ella aceptó.

Ahora que lo pienso, Alan y Darwin se han visto muy afectados por la incógnita situación que ha pasado, ambos se ven algo cansados y demacrados, pero Verónica no. Ella…en los repasos de las porristas ha seguido normal y ahora en el canto tampoco he notado algo extraño. De inmediato lo observo y su ceño se frunce.

—¿Quieres saber si fue nuestra culpa, verdad?

—No, claro que no.

—Tus ojos prácticamente están gritándome: ¿Qué le hicieron?

Me río ante su dramatismo, pero no lo niego.

» Soy tu novio, pero te pones del lado de tu idol, ¿eh?

—Si mi novio le hizo algo malo a mi idol, obviamente estaría de su lado.

—¡Ves! ¡Ya asumiste que hice algo malo!

—¡¿Y lo hiciste?!

—¡Yo…!

—¡Así que si lo hiciste! ¡Confiesa!

—Creí que estabas preocupada por mí —gruñe.

—Estoy preocupada por ti…y por ella —rueda los ojos a lo que río —Pero ya, enserio, ¿qué pasó entre ustedes?

Sus ojos bajan al piso y parece por un momento que va a desarmarse.

—En realidad, no sé dónde todo se complicó…Abigail, ¿tienes tiempo para una historia?

—Sí es para ti siempre tendré tiempo —me doy cuenta de la cursilería que sale de mi boca, así que me la tapo e ignoro su sonrisa —¡Como sea! ¡Solo continúa mientras pongo esto al horno!

Y es así, como poco a poco, escucho sobre Verónica Bowen desde la perspectiva de Cooper. Un trío de amigos que han crecido juntos y de alguna manera, ahora parece ser algo inestable.

—El día del programa me llamó y estaba con las cajas en las manos, así que le dije que me llamara más tarde, no lo hizo, y cuando la llamé su teléfono estaba apagado. Asumí que se quedó sin batería y Darwin me confirmó eso. Dijo que iría a su casa a verla y me avisaría, luego de ir a nuestra cita fui a verla, al vernos todo estaba bien y en segundos…todo explotó.

—¿Puedo saber sobre que conversaban?

Se tensa, y creo que no me dirá más, pero para mi sorpresa continúa.

—Le conté sobre nuestra cita…y ella empezó a decir cosas sin sentido, sobre que la he ignorado todo este tiempo, que la he evitado y que si no planeaba contarle sobre el lugar de nuestra cita. Estaba tan desconcertado que solo le dije que estaba sacando todo de contexto y me dijo que la llamara Verónica y no Cristina. No supe que más decirle, siempre ha sido Cris para mí y…luego no tengo ni puta idea de que pasó con Darwin porque cuando los encontré ambos estaban llorando —suspira y pasa las manos por su rostro —Desde ese día no responde mensaje sin llamadas y huye al vernos.

Uhm.

Al escuchar lo que dice mi hámster empieza a correr en la rueda y trato de recrear la escena. Cuando tengo una idea aproximada empiezo con la ronda de preguntas.

—Dime, ¿has hecho algo que ella tal vez pueda malinterpretar y decir que la has estado evitando?

—Tal vez, antes al verla me acercaba a saludarla, pero cuando llegaba ella ya no estaba. O actuaba raro y se iba. Pensé que estaba incómoda por alguna razón, así que empecé a solo saludarle de lejos y pareció funcionar, no me ignoraba y no salía corriendo. Creí que estaba bien, pero al parecer ella tomó eso como un distanciamiento, ¡pero no lo hice con esa intención!

—Entiendo —¡en realidad no lo hago! ¡No sé cómo funciona el cerebro de Bowen! El que sea mujer no hace que mágicamente sepa que hay en su cabeza. Si Alan trató de actuar como antes entre ellos y ella lo alejó, ¿por qué lo hizo? Y si ahora ella está desconcertada por ese alejamiento, tal vez, ¿lo hizo de forma inconsciente? De pronto mi cabeza empieza a sobrecalentarse sobre las teorías, al menos hasta que mi ratón se detiene y mis ojos brillan —¡Alan!




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