Te Encontré Demasiado Temprano

Capítulo 1 Cuando el mundo se detuvo

Dicen que algunas historias comienzan por destino.

La mía comenzó por aburrimiento.

O al menos eso creí durante mucho tiempo.

En el año en que el mundo pareció detenerse por completo, cuando las calles quedaron vacías y las personas tuvieron que aprender a vivir detrás de una pantalla, mis días empezaron a parecerse demasiado unos a otros. Las noticias hablaban de enfermedad, incertidumbre y miedo. Afuera, el mundo estaba en pausa. Adentro, yo intentaba encontrar alguna forma de sentir que los días todavía tenían algo emocionante.

Fue entonces cuando mi primo insistió en que descargara un juego.

Nunca había sido una gran fanática de los videojuegos. Los veía como una forma de entretenimiento pasajera, algo para matar el tiempo y nada más. Pero después de escuchar tantas veces la misma recomendación, terminé cediendo.

Sin saberlo, acababa de abrir una puerta que cambiaría mi vida.

Al principio solo jugaba por diversión. Cada noche me conectaba con algunos amigos para distraernos y olvidar, aunque fuera por unas horas, todo lo que estaba ocurriendo fuera de nuestras casas. Poco a poco, aquellas partidas nocturnas se convirtieron en una rutina que esperaba con emoción.

Una noche ocurrió algo curioso.

Entre los jugadores encontré a alguien que había sido mi crush en el colegio.

Ver su nombre aparecer en pantalla me tomó completamente por sorpresa. Hacía tiempo que no hablábamos, pero el juego hizo que la distancia desapareciera. Comenzamos a jugar juntos y pronto otro amigo se unió al grupo.

Éramos tres.

Tres personas buscando entretenimiento en medio de un mundo detenido.

Como nunca éramos suficientes para completar el equipo, solíamos invitar a cualquier jugador que estuviera disponible. Entraban y salían personas todo el tiempo. Algunos se quedaban una partida. Otros desaparecían después de unos minutos.

Nadie era realmente importante.

Hasta aquella noche.

La noche en que apareció él.

Recuerdo que su nombre apareció en la pantalla como el de cualquier otro jugador. No hubo música especial. No hubo señales del universo. No hubo nada que indicara que aquella persona sería diferente al resto.

Era solo otro jugador más.

O al menos eso pensé.

Jamás imaginé que detrás de ese nombre desconocido se encontraba la persona que cambiaría mi manera de entender el amor, los recuerdos y las despedidas.

Si alguien me hubiera dicho aquella noche que años después estaría escribiendo sobre él, probablemente me habría reído.

Porque algunas personas llegan a nuestra vida haciendo ruido.

Él llegó de la forma más simple posible.

Entrando a una partida cualquiera.

Y aun así, terminó cambiándolo todo.



#5054 en Novela romántica

En el texto hay: primer amor

Editado: 09.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.