Te espere con el alma

DONDE TODO EMPEZO

"El amor al principio es tan hermoso, tan irreal… ¿quién creería que lo bonito puede cambiar de la noche a la mañana?"

Era 7 de julio, un día caluroso y aburrido, de esos en los que parece que el tiempo se estira y no tienes nada que hacer. Yo estaba recostada en el sofá, relajada con mi celular en mano, cuando mi hermanito Adrián, de 11 años, se me acercó con los ojos brillantes de entusiasmo.

–Tata, vamos al parque un rato estoy aburrido y quiero jugar.

–No quiero... Hace mucho calor y da un poco de pereza– dije, estirando me en el sofá

–Porfa,tata, solo un rato

– Está bien, vamos...Me voy a organizar– acepté finalmente

Me levanté, me puse ropa fresca, un poco de maquillaje, y salimos. Llevé a Adrián al Parque de los Susurros, un nombre extraño pero encantador, lleno de árboles y grandes juegos para niños. Allí, a lo lejos, lo vi por primera vez.

Era alto, moreno, con una melena que parecía hecha para el viento. No entendía por qué me llamaba tanto la atención… hasta que lo vi mirarme. Santiago.

Venía acompañado de dos niños: una niña de la edad de mi hermano y un niño más pequeño. Adrián corrió a jugar con ellos mientras yo permanecía de pie, fascinada. Después de un rato, me senté en una banca, agotada, y cuando levanté la vista, estaba él, justo a mi lado.

–¿El es tu hermano? – me preguntó con la voz suave y tranquila

–Si...y los niños son tus hermanos, supongo

–si, lo son, como te llamas?

–Isabella...y tu?

–santiago – dijo por fin mirándome a los ojos.

Sus ojos no eran azules ni verdes; eran de un café profundo que quitaba el sueño, que te hacía pensar en él toda la noche.

–¿ tienes Instagram?– pregunto apartando la mirada.

–si...¿Por qué?

– ¿ Me lo das?

Asentí, nerviosa. Me dio su número y en ese instante, algo dentro de mí supo que nada volvería a ser igual.

Aunq me llamaba mucho la atención, se veía que el era una persona bastante fría, que no daba cariño, se veía serio y algo cansado, su mirada aquella mirada que me volvía loca, gritaba de lejos el cansancio que tenía, sus ojos caféses pero con un brillo demasiado escaso.

Al llegar a casa, hice la cena a mi hermano, y entonces llegó un mensaje de él:

–Ey

–Hola –respondi,con el corazón latiendo mass rápido de lo normal.

–¿ Irás al parque mañana?

–No lo sé... Voy a preguntar a ver si me dejan

Nunca me había fijado en alguien así. Su mirada me había atrapado desde el primer instante, y aunque parecía apagada, tenía una intensidad que no se podía ignorar. Pasaron dos días sin verlo, pero hablamos por Instagram sin cesar.

El 10 de julio lo volví a ver. Conectamos de inmediato, y en medio de la conversación dijo:

–Me voy a ir a una isla a terminar el verano allá

–¿ En serio? ¿Y te vas mucho tiempo? ¿Cuándo regresas?–pregunte, sin querer admitir que ya me importaba más de lo que debería.

–A principios de septiembre. Pero podemos seguir hablando ¿No?

Sonreí y asentí. Así fue: hablar, reír, descubrirnos poco a poco. Santiago tenía una personalidad que iluminaba todo, y aunque me contaba sobre su vida —sin madre, viviendo con su padre, su madrastra y sus hermanos— a veces sentía que algo quedaba oculto. No le di importancia… aún no sabía lo importante que sería cada detalle de él para mí.

CARTAS QUE NUNCA LEISTE•

" Desde el primer instante que te vi, mi corazón dejó de pertenecerme. Tus ojos… esos ojos que para ti eran miedo e inseguridad, para mí eran estrellas en la más profunda oscuridad, luces que me enseñaron lo que significa amar sin condiciones."




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.