Te espere con el alma

AMARNOS SIN MIEDO

El amor es hermoso cuando no sabes que el mundo está esperando para destruirlo.”

El día 13 de septiembre lo volví a ver, pero esta vez no era por mensajes ni llamadas: era en persona. Cuando nuestros ojos se encontraron después de tanto tiempo, todo pareció detenerse. Santiago me abrazó, y sentí su calor, la firmeza de sus brazos rodeando mi cintura, su respiración rozando mi cuello. Mi corazón latía tan rápido que temí que se me saliera del pecho.

Sus manos recorrían mi cintura mientras su rostro se acercaba al mío, hasta que sus ojos me encontraron y, por un instante, todo el mundo desapareció.

–Te extrañe– Dijo con una sonrisa que hacía que mi cuerpo se desmoronara de emoción.

–Yo también te extrañe demaciado– respondí, nerviosa, sintiendo como cada fibra de mi ser se consumía de anticipación.

Se acercó aún más y nuestros labios se encontraron. Fue un beso largo y deseado, intenso y anhelado, un beso que decía “por fin te tengo a mi lado”, apasionado pero a la vez tierno y delicado. Nunca antes había sentido algo así, una mezcla de deseo, seguridad y amor puro.

Ese día fuimos a la feria. Después de tanto tiempo sin verlo, pensé que estaría nerviosa y callada, pero hablar con él me llenaba de confianza. Cada palabra que salía de su boca me hacía reír y soñar, aunque los nervios siguieran consumiéndome poco a poco. ¿Era normal sentirse así? ¿Que todo tu cuerpo se estremezca solo por estar cerca de alguien?

Los días pasaron, salíamos todos los días, sin cansarnos del uno al otro, hasta que llegó aquel 17 de septiembre.

–Salgamos hoy– me escribió

–si, si, está bien, Nos vemos en el parque – respondí con el corazón latiendo rápido

Yo ya le había hablado a mi madre sobre Santiago, aunque a ella no le agradaba la idea. No conocía nada de él más que lo que yo le contaba, y su desconfianza me ponía nerviosa. Aun así, decidí seguir conociéndolo.

Cuando nos encontramos en el parque, fui con mi hermano.

–Hola– lo saludé y le di un abrazo.

– Hola–Respondio– vamos a sentarnos en la banca mientras tu hermano juega.

Estuvimos hablando y riendo, disfrutando de nuestro pequeño universo. Cada momento juntos era solo nuestro… hasta que mi madre y mi padrastro llegaron y se sentaron en otra banca, a cierta distancia.

–yo... Le tengo que decir algo a tu madre– me dijo Santiago, con nervios evidentes en la voz.

–¿Ah, si? ¿Y que le tienes que decir?–pregunté, curiosa.

—Ya lo verás… Llama a tu mamá y yo le digo —dijo, intentando sonar seguro, aunque su nerviosismo era evidente.

Mi madre se acercó

—Hola, dime —dijo ella.

—Eh… es que… era para pedirle permiso para ser novio de su hija. Sabes que nos hemos conocido estos meses y… ella me gusta, por eso quiero pedirle permiso —dijo Santiago, con la voz temblando ligeramente.

No podía creerlo. El chico que me gustaba, el que había ocupado todos mis pensamientos desde el primer momento, le estaba pidiendo permiso a mi madre para ser mi novio. Los nervios me consumían y el corazón me latía descontrolado.

—Para ser novios necesitan responsabilidad. Les brindo mi confianza, pero ambos se tienen que apoyar. Ella es mi niña, de lo más importante que tengo, así que no la lastimes. Si acepto, ¿qué dices tú? —dijo mi madre, mientras Santiago la escuchaba atentamente.

"Acepto, mamá, acepto"… esas palabras llenaron mi mente y mi corazón. Mi madre abrazó a Santiago y nos sentamos en la banca, felices.

—Me gustas, y demasiado —dijo Santiago, guardando silencio un momento, mientras los nervios lo consumían—. ¿Quieres ser mi novia?

No podía creerlo. Obviamente, dije que sí. Al salir del parque y caminar a casa, todo parecía irreal: el chico que me gustaba se había declarado, y estar a su lado hacía que el tiempo se detuviera. Solo existíamos él y yo, y nadie más.

•CARTAS QUE NUNCA LEISTE•

"nunca imaginé que alguien pudiera hacer que mi mundo se detuviera en un instante. Cada mirada tuya, cada sonrisa, cada palabra susurrada me hace sentir que pertenezco a algo más grande, algo que solo tú y yo compartimos."




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.