Comenzó con el viento el mismo viento que soplaba en el centro de la muerte del día que thiago le dio el primer anillo de bronce el mismo que movía los girasoles del campo donde León había aparecido por el tercer portal ahora ese viento llegaba a estar encima del cerro poás, llevándose con él, el aroma de flores silvester y el sabor de la lluvia que había caído en la noche anterior. Liana cerró los ojos y se dejó llevar por él—sentir que era un susurro que todos sus momentos juntos, todos los días que habían compartido y todo lo que aún estaba por venir.
¿Listos para la sorpresa?" Pregunto Thiago tomándole la mano. su voz se enclava un poco pero estaba llena de una alegría que Eliana conocía bien la misma alegría que había tenido cuando la vio por primera vez en la secundaria, la misma que había tenido cuando le dijo que sí hacer su novia.
" Siempre estoy lista para sus sorpresas", respondió ella, abriendo los ojos y mirándolo. Él llevaba la camisa de rayas azules que le gustaba tanto y su pelo castaño claro estaba un poco al revés por el viento. Tenía la cámara colgada del cuello—como siempre—y en la mano que no la sostenía tenía una bolsita pequeña de cuero marrón que lean anoche había visto antes.
Thiago sonrió y empezó a caminar, llevándola por un sendero que conocía de cuando era niño. El camino era estrecho y lleno de piedras, pero liana no se preocupó—tenía la mano de Thiago, y eso le daba toda la seguridad del mundo. Mientras caminaban, empezó a recordar: recordar primer día que se había caminado por el parque de sabana, como él le había contado que le gustaba tomar fotos de atardecer es como ella le había contado que quería ser diseñadora de modas.
"¿Recuerdas cuando nos conocimos?" Pregunto a thiago, como si leyeras su mente , un día tranquilo en la secundaria hasta que llegaste a mi".
Liana se rió, recordando la escena"¡Claro que me acuerdo! Me dio una horrible porque el día antes había estudiado toda la noche para el examen que tenía ese día pero lo reprobé, y tú viniste con una toalla y me dijiste No te preocupes las cosas sin sentido son mejor que las consentido.
"Y tú me respondiste:'¿Las cosas sin sentido son mejor que las consentido?''', continúo thiago mirándola a los ojos en ese momento fue cuando Supe que era la persona que quería conocer para siempre porque eras la única que entendió lo que quería decir".
Mientras hablaban llegaban a un claro en el sendero allí había una mesita de madera con dos tazas de café y un pan recién horneado el mismo café y el mismo pan que habían tomado en su primera cita. Liliana se quedó moda por un instante no sabía cómo había llegado ahí pero sentía que era parte de algo mágico.
"Sentémonos", dijo thiago señalando las sillas.
Ellos se sentaron y empezaron a tomar café hablando de esos primeros días de novia porque thiago le contaba que había llegado al café media hora antes de la cita porque estaba tan nervioso que no podía quedarse en casa Adriana le contó que había llevado dos conjuntos de ropa porque no sabía que ponerse.
"Te veías hermosa con todo que te pusiste dijo thiago, tomando tu mano." Te veías hermosa como siempre".
Liliana sonrió y miró al cielo el sol estaba empezando a bajar pintando el cielo de naranja y rosa recordando el día que se habían comprometido la primera vez en el mirador del Cerro de la muerte el sol también había pintado del cielo de esos colores y thiago se había arrodillado con la cajita pequeña de cuero que contenía el anillo de oro blanco con amatista.
"¿Recuerdas la primera vez que me pediste que fuera tu esposa?"preguntó ella, mirándolo." Estaba tan nerviosa que creí que me desmayaría. Y cuando te vi arrodillándote empecé a llorar de alegría.
Yo también lloré, admitió thiago, con una sonrisa triste." Pero eran lágrimas de felicidad creí que habíamos llegado al final de nuestro camino el camino que nos había llegado desde el café hasta ese mirador no sabía que aún teníamos mucho que pasar".
En ese momento el sol pero con una fuerza Eliana sintió que algo caminaba Diego se levantó de la silla y le extendió la mano" vamos, dijo él él."hay algo más que quiero mostrarte.
Ellos continuaron caminando y llegaron a otro claro más grande que el anterior allí había una pasarela de madera que llevaba hasta un altar hecho de ramas de árbol y flores, las flores eran todas las que le gustaban a Diana girasol y rosas rojas margaritas y lirios. En el altar había letrero qué decía: el anillo no murió nuestro amor tampoco.
Liliana empezó a llorar. No sabía cómo te hago había logrado preparar todo esto sin que ella se enterara pero sentía que era el regalo más bonito que le había dado jamás.
"Ven", dijo thiago, llevándola por la pasarela.
Mientras caminaban empezaron a escuchar música "el sol que te dio" quiero ver la canción que había bailado en su primer cumpleaños juntos en la casa de su amigo Carlos. Liliana recordó como thiago le había pedido que bailara, como se habían abrazado y como habían bailado hasta que la música se acabó.
"¿Recuerdas ese baile? Preguntó thiago, mientras caminaba." Eras la única chica en habitación y yo era el único chico en habitación. No me importaba nada más que estar contigo".
" Yo tampoco", respondió liana, con las lágrimas corriendo por sus mejillas esa fue uno de los mejores días de su vida.
Cuándo llegaron al altar, thiago se detuvo y miró a liana. Sus ojos estaban llenos de lágrimas pero también de amor y esperanza"liana" dijo él con la voz temblorosa pero que recordamos todo lo que hemos pasado todo lo bueno y todo lo malo porque todo eso nos ha hecho lo que somos hoy".
Empezó a hablar , y con cada palabra, liana revivía sus momentos juntos. Hablo de los primeros meses de noviasgo , de las caminatas para el parque de las conversaciones está la madrugada hablo de la noticia de que tenía que mudarse de la tristeza de la despedida de la estación de auto se tardaron meses de la larga distancia en los que no se hablaban por teléfono todas las noches.