Como le había prometido a Jaden, Elizabeth se encontraba esa misma noche observando alguna anormalidad por parte de Danielle, aunque fuese la más pequeña de las anomalías ella lo sabría. En ese momento su amiga se encontraba terminando su parte en el último proyecto del año, era un caso perdido en todo sentido, aun así, Danielle quería dejar su parte hecha y no perjudicar a sus otros compañeros.
La observación se había detenido cuando Danielle se levanta de su escritorio para estirarse y en eso ve a Elizabeth observándola.
—¿Pasó algo?
—¿Estás bien? —pregunto directamente, lamentándose casi al instante.
—Estoy perfectamente, solo algo cansada de estar tanto tiempo haciendo esto, pero nada del otro mundo —voz, actitud e incluso la sonrisa boba que siempre mostraba Danielle, todo era normal.
—Al parecer si estas normal —Eliza suspiraba mientras salía de la habitación—. Bueno, si tienes algún problema dime, incluso Jaden noto que algo te pasaba y él… ¿Ahora qué tienes?
En el momento que nombro Jaden el rostro de Danielle se volvió un poema e incluso los colores volaron.
—Tú…
—No tengo nada, ya le voy a escribir a J-Jaden, él solo está exagerando, tampoco es como si le hubiera evitado o dejado de hablar, solo es algo estúpido y, y… —su voz había salido disparada de tal manera que se había quedado sin aire—. No me pasa nada, yo resolveré todo esto, no es nada.
Elizabeth iba a decirle lo incoherente que estaba siendo, pero se notaba como la pobre estaba tratando de no mostrarse anormal, aunque eso la hacía verse más rara de lo normal.
En definitiva, necesitaba una segunda opinión.
~
—Entonces, ¿Danielle otra vez no puede estar junto a Jaden? ¿Qué te parece a ti? —Logan se había encargado de oír todo.
Se encontraban en la librería nuevamente, tomando un corto descanso Elizabeth se encargó de hablar muy resumidamente de todo lo que había pasado, empezando con la petición de Jaden.
—Me parece raro, Danielle ya cuando está acostumbrada no le afecta tanto el chico en cuestión, puede o hablarle medianamente normal o directamente ignorarlo. Pero para mi sorpresa son buenos amigos —Elizabeth tomaba de sorbos su té, algo aquí no cuadraba para nada—. Trato de compararlo con otras situaciones, pero no hay registro previo de que haya pasado algo así.
—¿No es posible que ella se volviera a sentir incomoda con él?
—Poco probable, incluso le dijo que le quitarían la beca —al decirlo Logan abría la boca de la sorpresa—. Ah sí, ella perderá la beca por no poder mantener sus notas altas, como tiene que pagar estos dos años de estudios es poco probable que le den otra o algún crédito estudiantil.
—Pobre Danielle…
—Ya lo veíamos venir, desde el inicio de año sus notas no han dejado de bajar, pero no le ha dicho ni a sus padres, para que se lo diga a Jaden es que ya le tiene confianza.
—Entonces no tiene sentido que este incomoda a su alrededor —ahora Logan también estaba confundido—. Aun no tenemos idea de nada, pero seguramente sea culpa de Jaden.
—Eso es seguro.
En ese momento Jaden estornudaba mientras limpiaba el almacén de la tienda.
—Aquí hay demasiado polvo…
~
Al final Elizabeth y Logan acordaron seguir con la observación de sus amigos. Eliza se encargaría de ponerle un ojo a Danielle mientras ella se preocupaba por terminar algunas cosas pendientes, como la bufanda que había pausado por sus exámenes.
Habían llegado al fin de semana sin contratiempos, Danielle actuaba normal hasta que aparecía el nombre de Jaden. Llego la noche cuando Elizabeth notaba la mirada perdida de Danielle al ver la mini serie de Orgullo y Prejuicio de 1995. Ese libro era uno de los favoritos de ambas, habían visto la gran mayoría de adaptaciones y de vez en cuando les volvían a echar un vistazo.
Fue hasta la sala de estar y se colocó junto a Danille para terminar de ver la serie, la cual ya le quedaban solo dos capítulos. Su bufanda avanzaba sin complicaciones, a su lado Danielle suspiraba cada vez más fuerte, hasta que la serie dio sus créditos finales y Elizabeth quita sus ojos de lo que estaba haciendo para verla.
—Nunca estas tan ida viendo orgullo y prejuicio, ¿Qué mosca te pico?
Danielle trató de evitar esa conversación, pero no pudo escapar.
—Hasta que no me digas porque esa cara de tragedia, no te dejare ir —Elizabeth estaba de brazos cruzados esperando una respuesta.
—Bueno… puede que haya algo…
“Genial, ahora Jaden conoce más a esta pendeja que yo” pensó Eliza con el ceño fruncido.
—Es una suposición, que no he comprobado, tal vez sea algo así, pero no lo he verificado…sabes que las personas son raras jaja… —divagando, sudando y transpirando.
—Oh por Dios, escúpelo ya.
—¡Creo que me gusta Jaden…!
La habitación se había quedado en silencio después de aquella confesión, siendo la carcajada de Elizabeth lo que se empezaba a escuchar luego de unos segundos. La reacción de Danielle ante la diversión de Eliza fue sonrojarse desde el cuello hasta las orejas.
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Editado: 24.03.2026