Ares
Sigo sentado en las gradas, con los codos apoyados en las rodillas y la mirada perdida en el patio. El murmullo del instituto me rodea, risas, pasos, voces que se mezclan, pero yo estoy en otro lugar. Siempre pasa cuando intento pensar demasiado. No dejo de pensar en la injusticia en general, me derrumbó porque no soy un super héroe que puedo ayudar al mas desvalido, trato de calmarme mirando al cielo fijamente.
Recuerdo un libro que leí hace tiempo. Hablaba de lo fácil que es mentirse a uno mismo, de cómo la gente es capaz de esconder la verdad hasta convencerse de que nunca existió. Decía que la naturaleza humana no es buena ni mala, solo cobarde. Que casi todos huimos antes de enfrentarnos a lo que duele.
Aprieto la mandíbula.
Pienso en Maeve.
En cómo la miran. En cómo bajó los ojos esta mañana. En las palabras que no dijo.
Levanto la vista justo a tiempo para verla. Está sola, junto a las taquillas, rígida, como si esperara el golpe antes de que llegue. Y entonces la veo a esa chica que tanto detesto y estoy metido en problemas por su culpa.
La veo caminar con andares de modelo hacia Maeve con esa seguridad que solo tiene quien disfruta haciendo daño a los mas débiles.
Algo se rompe dentro de mí.
Las risas, los gestos, la forma en que se inclina hacia Maeve… todo atraviesa el aire como cuchillas. Siento la rabia subir desde el estómago, caliente, imposible de apagar.
No pienso.
Me levanto.
Bajo las gradas con pasos firmes, el corazón golpeándome el pecho. Sé que me están mirando. Me da igual. A estas alturas ya no me paro en pesar lo que opinan de mi. Cada persona que cruza su mirada con la mía entiende que no es el momento de interponerse.
—¡Aléjate de ella! —mi voz suena más grave de lo que esperaba.
Vanya se detiene y por un instante,su sonrisa se quiebra.
No hay rastro de desafío, solo un miedo silencioso.
—Te lo advierto una vez más —Me acerco y mí mirada actúa como un filo cortante.
— Si la vuelves a tocar otra vez juro que no habrá nadie ni nada que te salve. — Clavo mis ojos en Vanya llenos de rabia haciendo una línea con mis labios apretando mis puños alzando mi pecho mas rápido de lo normal haciendo que se haga un silencio cortante.
— ¡Ay, Ares! No seas tan...ridículo.
Maeve permanece en silencio, inmóvil mirándome como si yo fuera su escudo .
Y realmente lo soy,cada músculo de mi cuerpo está tenso , preparado para reaccionar.
No permitiré que nadie la lastime , ella me mira con una sonrisa maliciosa .
——Sabes que todos me creen que abustaste de mí —da un paso más como si disfrutara cada palabra .
— Te advierto Ares que aquí la víctima soy yo, y si pretendes seguir protegiendo a esta, seguiré adelante. Lo que quiero, lo consigo recuérdalo.
—Pero si intentas salir conmigo, también puedo decir que era mentira.
Se acerca demasiado invadiendo mi espacio como si todo fuera para él.
Yo no aparto la mirada sin decir nada giro ligeramente la cabeza hacia Maeve.
Ella entiende el mensaje que tiene que grabar.
Vanya continúa sonriendo convencida de que me tiene bajo su control.
Pero esta vez no pienso dejar que siga jugando y ella se va acercando segura de que domina la situación.
Sin hacer ruido Maeve mete la mano en su mochila y saca su móvil.
Lo pone en modo grabación y lo sostiene bajo la mesa, escondido entre sus dedos .
La cámara apunta hacia nosotros, nadie lo percibe, ella mantiene su rostro sereno como si nada estuviera ocurriendo
—¿Ves?— Dice la chica con esa sonrisa maliciosa
—Todo depende de lo que yo decida .
Yo no respondo y solo mantengo la mirada en ella permitiendo que siga hablando, cada palabra queda grabada.
Y por primera vez ya no soy quien está en una situación difícil.
Me mantengo en calma y respiro profundamente mientras observo cómo la chica sigue con su actuación
Finjo no me interesa relajando y metiendo las manos en los bolsillos como si nada de esto me afectara .
Mi mirada es fija y controlada pero por dentro estoy alerta ante cada movimiento asegurándome de que todo quede registrado sin que ella se dé cuenta .
Vanya me mira con una cierta molestia y dice:
—Está bien, Ares pero no la próxima vez ,no lo permitiré.
Sus palabras están llenas de arrogancias pero no puedo dejar que afecten mi postura.
En mi mente resuena un pensamiento firme:
Recuerda que todos me creen que abustaste de mi y piensa en tu hermano, ¿qué haría sin ti?.
Mantengo la calma mientras veo a Maeve grabar discretamente asegurándome de que cada gesto y palabra queden registrados .
La tensión está presente, no pierdo el control , estoy decidido a protegerla sin importar las circunstancias o las personas.
Después de decirme eso finalmente se va a la vez la observo alejarse con ésa sonrisa falsa y los puños se aprietan pero no la sigo .
No vale la pena,me acerco a Maeve y no digo nada, solo miro la pantalla .
Ella me muestra la grabación,su mano tiembla un poco.
La reviso de principio a fin en silencio y está todo su chantaje, sus palabras,su burla, su amenaza.
—Está bien —Digo al final en un susurro mientras cojo el móvil
No pienso suplicar , ocultarme ni esperar a que las cosas se calmen .
Si alguien quiere jugar sucio yo también sé defenderme y subo a las redes sociales .
Sín comentarios,sin explicaciones que hablen ahora pero con la verdad frente a ellos .
Bloqueo la pantalla y miro a Maeve.
—Ya no estás sola —Le digo simplemente y por primera vez en todo el día siento que el nudo en pecho se afloja un poco .
Maeve se detiene un momento en el patio con la mirada algo perdida.
— Creo que debería irme—Dice en voz baja .
Asiento .
—Te acompaño a la salida—Digo.
—No quiero que estés sola.
Caminamos juntos hacia la salida del instituto al salir