Ares
La tarde se oculta y el cielo se llena de colores dorados mientras corremos por calles solas.
Siento la adrenalina en todo mi cuerpo pero debo mantenerme calmado.
Tengo que protegerla aunque el miedo y la rabia me invade .
—Ares —Dice en un susurro tratando de seguirme.
No respondo agarro su mano mientras corremos un poco más rápido atento a cada sombra sabiendo que él puede aparecer en cualquier momento.
El peligro está cerca y no puedo sola.
Finalmente encontramos en refugio en un estrecho callejón.
Apoyamos nuestras contra la fría pared de ladrillos intentando ocultarnos de la amenaza que nos rodean .
Cierro los ojos durante un pequeño instante buscando en la oscuridad de mi mente la claridad que tanto necesito para organizar mis pensamientos confusos .
Al abrirlos de nuevo ,mi mirada se posa en ella; puedo ver su respiración entrecortada y el miedo que se dibuja claramente .
No podemos dejarnos intimidar —Exclamo , mi voz resonando con mezcla de enojo y profunda preocupación .
—Tengo que protegerte, y también a mí hermano .
Era una verdad clara ,no estoy luchando solamente por mi propia supervivencia ni siquiera solo por ella , era por todos aquellos que no pueden defender y por todos los que me importan en esta cruel realidad.
No estoy dispuesto a fallar en esta misión, mí firmeza era decidido .
Debo actuar con valentía por el bienestar de todos los que como nosotros se encuentran atrapados en esta lucha.
Le digo a Maeve que la acompaño a su casa y con precaución salimos del callejón.
Caminamos rápidamente mientras intentamos tener calma y controlar nuestros respiraciónes.
Al pasar por una calle vemos a Elara parada frente a una casa , cuando nos ven se acerca a nosotras y trata de hablar conmigo pero se queda en silencio notando que ella no parece que tiene valentía para decirme todo lo que quiere decir .
Miramos alrededor asegurándonos de que nadie nos observa y de repente Elara finalmente dice algo pero su voz se quiebra antes de terminar
Elara finalmente susurra algo, pero su voz se quiebra antes de terminar.
Y hace referencia a su padrastro de manera indirecta teniendo represalias.
Maeve me mira como si estuviera diciendo que hay que proteger a Elara .
Pero los gestos de Elara me causan desconfianza que no puedo averiguar sí realmente tiene miedo de padastro o si oculta algo más y sigo mantengo en estado de alerta consciente de que las consecuencias pueden cambiar de manera repentina en cualquier momento .
Elara me mira con esos ojos llenos de tristeza , dándose cuenta de que no le creo .
Se da la vuelta y comienza a alejarse hacia su casa y sale su madre .
Maeve y yo continuamos caminando , durante el camino no hablamos nada de nada .
Cuando llegamos a su casa y se detiene frente a la puerta.
—Gracias por acompañarme —Dice con un suspiro que mezcla de alivio y cansancio.
—No hay que —Respondo sonriendo un poco.
—Asegurate de entrar y cerrar bien la puerta —Ella asiente con la cabeza
—Lo haré y gracias de nuevo.
—Cuidate—Le digo levantando ligeramente la mano en un gesto de despedida luego sigo mi camino y me voy hacia mí edificio .
Unos minutos después llego a mi casa ,entro en mí casa y veo a Luisa .
Al verme me regala una sonrisa y me dice que Leo ya ceno y está dormido.
Por supuesto me menciona que hay un plato de comida en el microondas para mí, aunque le digo que no tengo ganas de cenar.
Así que le agradezco y le doy un beso en la mejilla y me voy a mi habitación , nada más entrar dejo la mochila del gimnasio.
Acto seguido me quito la ropa y me pongo mi pantalón de pijama.
Luego me tumbo en la cama mientras pienso en todo lo que ha pasado hoy, en la mirada de tristeza de Elara .
Poco a poco el cansancio me domina y me quedo completamente dormido .
Al día siguiente me encuentro en el gimnasio y mis músculos todavía sienten el cansancio de la jornada anterior pero no puedo permitirme relajarme y siento un peso sobre los hombros .
La imagen de Elara no se aleja de mi mente y cada golpe al saco me recuerda que debo estar preparado para cualquier cosa.
No puedo dejar que mi enojo o frustración me controlen aunque es difícil mantener el autocontrol.
En ese momento pierdo el control y golpeo con fuerza el saco liberando toda la rabia.
Tom se acerca a mí con una expresión seria.
—Ares no uses el boxeo para hacer daño solo para defenderte.—El aire se vuelve incómodo entre nosotros ,cada respiración se siente pesada .
Cada segundo es una eternidad y Tom da un paso hacia mí, invadiendo mi espacio haciendo que mi primer impulso es responder con fuerza.
Mí cuerpo se tensa listo para el impacto y también me habla con un tono más severo:
—Si te enfrentas de esa manera otra vez perderás a tu hermano.
Debes luchar para protegerlo,no para lastimarlo .
Después de haberme dicho se marcha dejándome solo siento cómo la rabia crece dentro de mí mezclándose y con la frustración ¿Por qué siempre que tengo que esconderme? Por qué debo seguir órdenes que no deseo? Pero al mismo tiempo .
Sé que Tom tiene razón,no sé trata de mí , regresan a mí mente las miradas de Maeve y de Elara .
Y entiendo que cada decisión es más importante que un error que podría costarles caro .
Retrocedo respiro profundamente y aprieto los puños sin liberar la fuerza .
La tensión persiste pero ahora sé que debo controlarla .
La protección de los que me importan es lo primero y mi ira debería esperar .
Mí sueño de ser boxeador no es solo mío,es por Leo, quiero brindarle una vida mejor y demostrarle que podemos superar las dificultades incluso cuando todo parece estar en contra.
Sin embargo a veces pienso que nadie hace un favor sin esperar algo a cambio y eso me frustra¿ Por qué nadie ayuda simplemente por ayudar?.
Mi móvil suena, indicando que tengo una llamada, así que dejo los guantes en el suelo, cojo el móvil y contesto.