Temporada 2: Entre cámaras y consolas

Capítulo 7

Capítulo 7: Brillar sin miedo (Final de Temporada)

El cielo estaba nublado, no de esos que anuncian tormenta... sino de los que parecen guardar recuerdos; el aire tenía ese frío leve que no incomoda, pero sí abraza de más. Gaby ajustó la correa de su mochila, acomodándola como si con eso también pudiera acomodar lo que sentía; sonrió... pero sus ojos no cooperaban del todo. Kenneth fue el primero en acercarse; no caminó... casi llegó de golpe, la abrazó fuerte, fuerte de verdad.

Kenneth: —¿Ya tan rápido te vas? —dijo con expresión triste. Gaby soltó una risita que traía grietas.

Gaby: —Pues sí... —Miró a ambos—. Pero no se pongan tristes, ¿eh? Me llevo lo mejor, las risas, las grabaciones... todo lo que armamos juntos. —Hizo una pausa chiquita, de esas que no se planean. —Y donde esté... siempre voy a ser su fan número uno; además, no es que me vaya para siempre, ya verán que algún día regresaré. —Kenneth cerró los ojos un segundo mientras la abrazaba, como si quisiera congelar ese momento en la memoria. Cyrus se acercó después, no dijo nada al principio, solo le chocó la mano... pero no la soltó, la jaló y la convirtió en abrazo.

Cyrus: —Gracias por todo, Gaby... neta, se va a sentir tu ausencia. —Gaby los miró a los dos, esa sonrisa suya... la de siempre, la que parecía saber más de lo que decía.

Gaby: —Ustedes... cuídense, ¿eh? —Kenneth soltó una risa nerviosa.

Kenneth: —Obvio. —Pero nadie explicó qué significaba exactamente eso y para Kenneth y Cyrus eso lo tomaron de lo más normal. Se quedaron ahí, viéndola alejarse, paso a paso, sin voltear, hasta que se volvió pequeña, hasta que ya no estuvo. El silencio se instaló entre ellos. —Se siente raro, ¿no? ——Cyrus metió las manos en los bolsillos.

Cyrus: —Sí... como si faltara ruido. —Y por primera vez en mucho tiempo... no supieron qué decir.

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Los días siguientes se sintieron distintos; la casa estaba igual... pero no, había menos risas espontáneas, menos interrupciones, menos "oigan, tengo una idea". Kenneth intentaba llenar los huecos hablando más; Cyrus... los llenaba pensando más.

Una tarde, estaban en la sala, computadora abierta, rutina de siempre jugando videojuegos. Kenneth más tarde quiso echarle un vistazo al canal y se quedó quieto; Cyrus lo notó.

Cyrus: —¿Qué pasó? —Kenneth no respondió de inmediato.

Kenneth: —No manches, Cyrus... —Giró la laptop. —Llegamos a los 50K. —Cyrus se acercó, como si no fuera a creerlo hasta verlo de cerca; el número seguía subiendo. 50,002... 50,010... 50,037... Cyrus soltó una risa baja.

Cyrus: —¿Neta...?

Kenneth: —Sí, güey... cincuenta mil. —Se miraron, sonrieron, de esos momentos donde no hace falta gritar. —Oye... —Cyrus levantó la ceja. —¿Te acuerdas de "Brillar sin miedo"? —Cyrus lo miró distinto, ya lo sabía.

Cyrus: —¿Quieres...?

Kenneth: —Hacer el videoclip oficial. —Silencio, pero no incómodo... expectante. —Algo bien hecho, para la banda... y para nosotros. —Cyrus sonrió, pero con ese toque serio que aparece cuando algo le importa de verdad.

Cyrus: —Va. Pero bien hecho, ¿eh? Nada de improvisar emociones. —Kenneth soltó una media risa.

Kenneth: —Las emociones no se improvisan, güey... nomás salen. —Cyrus no respondió, pero esa frase... se le quedó.

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El rodaje fue un torbellino, no de caos... de vida, porque además se sentía la nostalgia en él.

Kenneth y Cyrus estaban de vuelta en el estudio de Pequeños Gigantes, donde pidieron todos los permisos para poder grabar aquí su videoclip... el lugar donde había iniciado todo para ellos.

Las escenas se iban desarrollando una a una; primero que nada, se veía cómo los dos se habían encontrado en los pasillos de pequeños gigantes, viviendo la primera impresión de cada uno.

Después, algo importante para Kenneth, que fue cuando escuchó cantar a Cyrus por primera vez en el escenario, y aunque no había causado la misma impresión que él con el público, ya Kenneth sentía una admiración y respeto por parte de Cyrus, porque sabía ya que iba a ser un honor poder combatir contra él.

Lo siguiente que grabaron es cómo Kenneth se acercó a Cyrus para decirle que es un honor poder competir contra él y que no se dejara ganar tan fácil, además de ofrecerle su amistad. Cyrus mostró las mismas emociones de nervio y alegría cuando eso pasó realmente.

Lo que seguía es que grabaron varias tomas de los dos cantando en el escenario de Pequeños Gigantes que usarían para mostrar en el momento que el coro de la canción empiece a sonar.

Ahora, Kenneth y Cyrus grabaron el momento en que, a pesar de que el equipo de Kenneth ganó, los dos se dieron la mano como grandes amigos y Kenneth dijo que fue un honor haber competido con él. Después de eso, se vio cómo los jueces le pidieron que cantaran algo juntos.

Finalmente, se verían los aplausos del público y de los jueces. Kenneth y Cyrus se miran contentos por lo que lograron, porque para ambos ganaron mucho más que una competencia, ganaron una amistad real, y entonces lo último que se ve es cómo dejan el escenario.



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En el texto hay: youtubers, influencers, kennethlavill

Editado: 29.06.2026

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