Tentación Carnal

CAPÍTULO 16

VERDADES A MEDIAS

ESTEPAN

Su fragancia a vainilla aún impregna mis fosas nasales. Ahora entiendo por qué Erick muere al verla a los ojos y al sentir su cercanía. Maldición es perfecta...

Sus iris son tan hipnóticas y llamativas que con tan solo verlas por un momento te impregnas en ese azul persia que destila dentro de sí, es como la marea en la playa, sabes que si la marea está alta no debes ingresar, pero a pesar de todo lo haces y así es con Reich.

No sé si lo sabe o es tan inmadura para entender el poder que tiene en hombres con hormonas alteradas, maldita. Todo en ella es fuego puro, ese que te quema sin que lo toques… tan solo basta con observarla y te impregna con sus llamas en sus ojos. Solo basta con sentir su aliento en mi rostro para hacer que todo mi cuerpo se estimule y por eso la detesto, la muy maldita hace que mi erección crezca cada que la veo, oigo su voz, observo ese esplendido cuerpo que se carga y al sentirla a centímetros de mí.

Sé que lo de Racheel y Erick va más allá de una simple cogida matutina, los he observado con más atención y he deducido que ambos se atraen, pero nada más se mantienen en un juego, porque… no sé, pero ambos tienen esa conexión extraña que con solo observarse basta para calmar las aguas entre ellos dos.

Y eso igualmente me hace hervir en ira, porque desde el momento que la conocí fui yo quien estuve al tanto de ella… fui yo quien la cuidó toda la noche (preferí dejar buenos pechos y traseros por ella) para que ¡para nada! … porque la muy zorra decidido desde un inicio al imbécil que tengo por amigo.

Pero eso ya me importa un comino. No quiero verme como el malo de la historia, pero si algo he aprendido es que, si no consigo lo que quiero, nadie lo puede tener y eso es lo que haré con Erick, porque no quedaré como la segunda opción en un juego que claramente tiene ganado él.

No me importa cómo o a quién dañe al hacer esto… si mi felicidad no está por delante para que quiero estar en un ambiente donde los veré a ambos sonriéndose el uno al otro como pendejos.

Si es algo cruel lo que haré pero vamos más le estoy haciendo un favor, porque se nota a leguas que esa cara de angelito no es más que un disfraz que utiliza para pasar desapercibida.

A mí nadie me va a engañar que ese rostro de mojigata es un completo ángel por dentro y por fuera, por favor, y yo soy el hada de los dientes. Si algo se es que las que pretenden tener rostro angelical son las más zorras y putas que pueden existir.

No me van a mentir que con ese cuerpo de infarto que se carga y no ha tenido sexo en toda su vida ¡que me parta un rayo si miento! Porque vamos, conozco a más chicas que no le llegan ni a al tobillo y cogen como si de eso vivieran.

Acatando lo que hizo a unas horas. Se puede notar que tiene ovarios para enfrentar mi mirada intimidante, claro, me tomo por imprevisto su libertinaje, pero nada quita que es la primera mujer en soportar mi mirada. Y cuando lo hizo... supe que Racheel es puta de una sola noche.

Que si esconde ese lado felino con su familia, lo hace, porque para tener bien manipulado a Kevin haciéndole creer que sí es posible es monja, ya es mucho. No digo que a Kevin sea muy difícil engañarlo porque es algo sencillo, pero para referirse a verdades, en eso el muy hijo de puta nadie lo engaña. Ni siquiera Kristina lo ha logrado y peor va a lograrlo Racheel.

Pero heme aquí encontramos la gran debilidad de Kevin (su familia). No soy tan mal amigo para utilizar eso a mi favor, pero sí de eso depende mi vida, lo haré. En fin, las amistades vienen y van.

Cuando llegué a la ubicación que Kevin nos mandó, la verdad pensé que nos citaba para alguna fiesta o para estar con chicas toda la noche, pero vaya sorpresa me di al saber que ni más ni menos la casa le pertenecía por herencia a Racheel.

Mis sospechas de que era niña rica son ciertas— Guardo mi risa para mis adentros— Estas son las clásicas consentidas de papá que con solo le das un ramo de rosas y caen a tus pies... no será tan difícil después de todo.

—Estepan, en qué tanto piensas que no has hablado ni para arruinar la noche como siempre lo haces— Indaga Dylan— Vamos, hermano, Racheel es de confianza.

Si claro, la conoce hace apenas unos días y ya es su mejor amiga—Y hay va mi lado optimista — Pedazo de imbécil...

—Y piensas que me importa cómo se siente Racheel… puedo hacer un cuarteto ahora mismo y me vale si se siente “incomoda” — Me expreso con esa serenidad que solo la utilizo cuando busco la manera de quedar bien, pero a las demás personas lastimar.

Bingo… ahora que lo recuerdo, el muy estúpido de Erick no vino porque no se decide entre dos coños. Aunque no se lo niego, vasta ver a Racheel para saber que está… y con Kristina es igual, no tiene el mismo cuerpo perfecto que Racheel, pero en la cama es una felina.

Absolutamente todos nos hemos acostado con Kristina menos el aguafiestas de Oliver (dice que él sí sabe respetar a su novia y ni por más que ella lo dejase se acotaría con otra mujer), pero, en fin, ese es manojo de otro costal. Lo que importa ahora es destruir las esperanzas de dos personajes enamorados y así terminar todos con un final feliz.

—No te molestes, solo que es raro verte callado y volando en las nubes —explica Oliver con esa suavidad que emana de él— Pero en fin no venimos para ser tus psicólogos, venimos para… —No lo dejo que termine porque su hora de hablar ya terminó, ahora es mi turno de clavar la daga en el corazón de ese pobre cachorrito indefenso que nada más está segado por el amor.

—Ya que entramos en confianza—observo a Racheel esperando ver su expresión al saber dónde se encuentra su Romeo— Erick y Kristina se lo deben estar pasando fenomenal… —Refunfuño al ver esa inocente mirada y serena a una expresión confundida y aterrorizada.

—No eres más imbécil porque no puedes— dice Dylan mientras bebe la botella de alcohol de un solo pico.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.