Teoría del Azul

CAPÍTULO 3

Pov de Gabriela.

-Pues bien, está será tu oficina, la compartirás junto a la Srta. Copper, ella se encargará más del área de secundaria y tú, quiero que te enfoques en asistir a primaria e inicial.

-Entendido directora.

Gabriela se podría ver de lo más concentrada, pero llevaba tiempo distrayéndose del copete de su superiora y lo poco que combinaba su bufanda con un broche que traía. Se trasladó a este nuevo centro luego de terminar su maestría y querer salir de la casa de sus padres. No por nada negativo, pero sentía que si quería crecer como profesional tenía que salir de su zona de confort, y ahora se encuentra sola en su primer día de trabajo a mitad de semana, con el cansancio de una mudanza y nervios de lo que se pueda encontrar.

-Es un placer conocerte, Srta. García –La superior de su departamento se acerca extendiendo la mano, a la que ella estrecha.

-El placer es mío, espero aprender mucho de usted.

-Oh querida no me hables tan distantes, al final de cuentas somos colegas de la misma área, te presentaría a todos los demás docentes y personal, pero me toca una charla con primer grado, te la puedes arreglar sola ¿verdad? –Pregunta con una sonrisa de falsa pena, obviamente no tiene intenciones de facilitarme nada.

-Oh descuida ve y haz tu charla, yo iré a ver a los niños –Devuelvo la misma sonrisa fingida, declarado no me cae bien y es el primer día.

No espera mucho para recoger su portafolio y marcharse de la oficina. Veo mi cubículo y es un área compartida en donde están los documentos de estudiantes y materiales de la oficina, luego veo una puerta y es un área más privada, supongo que aquí trabajaremos con los estudiantes. Dejo mis cosas en mi escritorio y no me detengo mucho, quiero pasar por el aula y presentarme ante los maestros de primaria, ya que mi flamante directora y superior no tuvieron la modestia de llevarme.

Dicho esto, salgo de mi ahora oficina y me dispongo a caminar por los pacillos del centro. Debo admitir que se encuentra muy limpio y ordenado, en el patio se ven algunos estudiantes en clases de educación física, otros en arte y unos niños en un aula a lo lejos cantando.

Me dispongo a ojear por las aulas, los docentes precavidos me observan curiosos ya que supongo que saben que hay una nueva psicóloga que será responsable de su nivel. Solo me dispongo a sonreír y a saludar a algunos niños que me observan curiosos. Sigo caminando y me detengo en un aula, todos los niños están de pie frente una mesa, vestidos con batas blancas como si fueran médicos, están súper concentrados que no notan cuando me coloco el marco de la puerta, observo la mesa y esta tiene diversos vasos llenos de agua con color.

-Entonces, ven aquí el agua en su estado líquido ¿cierto?

-¡Si! –Todos los niños afirman emocionados.

-Bien, pues el agua puede conducirse por ciertos materiales porosos, esto se llama capilaridad –el maestro procede a colocar un trozo de papel que conecta cada vaso y el agua empieza a subir en cada extremo, tiñendo de color cada papel pareciendo que el agua camina entre cada vaso. Los niños se asombran, ver como algo tan simple los sorprende y los emociona es muy lindo de ver.

-Muy bien niños, a sus asientos, deberíamos saludar a nuestra invitada –En eso el maestro alza la vista mirándome y sonriéndome.

-Oh no, no quería interrumpir la clase.

-No es interrupción saludar a las visitas, señorita…

-Gabriela, Gabriela García, seré la orientadora encargada del nivel inicial y primaria, un placer –alce la mano para estrechar la del profesor.

-El placer es nuestro Gabriela ¿verdad niños?

Dicho estos todos dicen ¨Siii¨ a coro y se ven súper tiernos, se nota mucho que se llevan muy bien con su profesor y están bien educados.

-Solo quiero informarles niños que estoy a su disposición y que cualquier cosa que necesiten ¡cualquier cosa! Pueden acudir a mi ¿si? –les digo a los niños los cuales me prestan atención.

Todos –Siii.

-A usted también maestro, cualquier cosa en la que considere que le pueda ayudar quedo a su disposición –Ahora me dirijo a su profe el cual me da una perfecta sonrisa, es un hombre guapo no más a allá de los treinta y tantos, pelo negro corto y unos llamativos ojos azules.

-Por favor llámeme Harris, Harris Jhonson también para servirle.

En ese momento sonó el timbre para cambio de hora, más bien hora de recreo y esto queda más que claro cuando los niños se emocionan, pero no salen del aula sin antes recibir la autorización de su maestro. Harris empieza a organizar algunas mesas y lo ayudo, en parte interrumpí su clase y me siento responsable por quitarle tiempo cuando se veía tan interesante, el primero en interrumpir el silencio fue él.

-Entonces señorita García –

-Oh, llámeme Gabriela, cuando me llaman por mi apellido pienso que le hablan a mi madre con su apellido de casada.

-Ja ja bien, pues Gabriela llámame Harris también –Me empezó a tutear—Me sorprendió mucho la verdad que seas la nueva orientadora.

-¿Por qué?

-Pues porque nos enteramos hoy mismo de que teníamos una nueva orientadora, me imagino que ya conociste a la directora y a la señorita Copper y son un tanto…. –Se queda meditando que decir sin ofender y me da gracia como su confusión va aumentando.




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