Teoría del Azul

CAPÍTULO 11

POV Enzo

Llegué a la universidad con el paso más acelerado de lo normal. La puerta del edificio se abrió con un golpe seco cuando la empujé. El eco del pasillo vacío me devolvió el sonido de mis propios pasos.

No me detuvo.

Llevaba un bolso colgado de mi hombro mientras avanzaba hacia mi oficina revisando mentalmente la agenda del día. Todo estaba en orden. Todo debía estar en orden.

—Llegas como si te persiguieran —dijo una voz detrás de mí.

Samuel.

Apenas giré la cabeza al identificar de inmediato la voz de mi amigo.

—No pasa nada—solté el bolso en mi escritorio y me dejé caer en la silla del mismo.

Sam no dijo nada por unos segundos, pero sé que me observaba como quien ve una mancha en la pared.

—Ajá—su tono de sospecha no me pasó desapercibido.

Se acomodó las gafas y levantó un folder, que dejó caer delante de mí.

—El decano adelantó la fecha de entrega.

Iba a tomarlo, pero me detuve en seco.

—¿Qué? —miré a través de mis espejos incrédulo.

—La revista científica adelantó la publicación. Quiere el artículo final esta semana.

Un silencio pesado cayó entre los dos, cerré los ojos con pesadez unos segundos.

—Maldición—pasé mi mano por la nuca, sintiendo el estrés innecesario que se acaba de sumar a lista de tareas.

Sam soltó una pequeña risa cansada.

—Eso mismo dije yo—su expresión cambia a una más seria—¿Y qué harás con los niños? Estos días vamos a salir tardísimo.

No respondí nada, en mi mente se presentó una imagen sin permiso.

Gabriela.

Ella en la entrada del colegio, recibiendo a los niños, la risa de ellos…la mano que tomé sin pensarlo hace unos días.

Aparté el recuerdo con un movimiento breve con la mandíbula.

—Puedo confiárselos a alguien—dije.

—¿A alguien? —Sam levantó una ceja.

Saqué inmediatamente mi celular, dejé el pulgar suspendido sobre la pantalla unos segundos pensando en qué colocar. Empecé a escribir.

¨Saldré estos días más tarde de lo acordado. El decano adelantó una entrega. ¿Sería un inconveniente si los niños se quedan un poco más? ¨

Miró el mensaje.

Lo leo otra vez.

Y lo envío.

Guardo el celular en el bolsillo de la chaqueta como si el gesto no significara nada.

—Listo —dije.

Sam me miró con una sonrisa que decidí ignorar abiertamente.

Luego de eso las horas pasaron entre clases, estudiantes, papeles y el olor constante del laboratorio. No tenía idea como íbamos a adelantar en menos de una semana lo que teníamos que hacer en dos, todo seguía su rumbo, menos el teléfono que seguía en silencio.

Lo reviso una vez.

Luego otra.

Luego otra más.

Nada.

Me obligo a concentrarse en las notas frente a mí, pero nada. desvío nuevamente la mirada a la pantalla.

Vacía.

Me quito los lentes y me tallo el puente de la nariz, el recuerdo apareció de nuevo, incómodo. Gabriela riendo mientras el maestro se inclina hacia ella.

Tenso la mandíbula de forma involuntaria.

—¿Esperas que el teléfono te devuelva la mirada o qué? —dijo Sam desde la otra mesa.

No respondí.

—Llevas veinte minutos revisándolo.

—No.

—Sí—ríe.

Sam deja lo que estaba haciendo y arrastra su silla hasta mi escritorio.

—Relájate. Estás hablando de un colegio. Probablemente ni siquiera puede usar el celular.

Respiré hondo sin decir nada, no podía decir lo contrario y aun así el teléfono volvió a mi mano y a verificar la pantalla.

Nada.

Otra vez silencio.

Esperé pacientemente que fuera la hora de la salida de los niños, ya era hora de que viera su celular, pensé. Ya para este punto del día me encontraba totalmente irritado, no es posible que en todo un día no hayas visto tu teléfono, aunque sea para verificar la hora.

El teléfono volvió a mi mano, busqué el nombre de Gabriela y estaba a punto de llamar cuando una notificación apareció en el buzón de mensajes.

Un video.

Lo abrí.

La cámara temblaba un poco y Noah fue el primero en aparecer, con la mochila torcida y una sonrisa enorme.

—¡Papi ni aparezcas hoy! —dijo muy serio—. Vamos a hacer un reino en la sala.

La cámara giró un poco.

Sophia saltaba detrás de él.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.