Texnolollir

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CAPÍTULO 10 — MULTIVERSO 8
Al llegar al nuevo multiverso, Perfección se adelantó y dijo:
— De este multiverso me ocupo yo, señor.
— Como tú quieras, Perfección —respondió Texnolollir con calma.
Perfección se quedó pensando mientras avanzaba: ¿Le digo o no le digo al señor lo que acabo de ver? No... mejor no le digo. Terminaré con todo esto de manera rápida y sin problemas.
Al llegar, lo recibieron una multitud de seres que poseían inteligencia infinita. Perfección los miró y dijo:
— Ustedes son tan inteligentes como mi creador.
Pero de entre todos ellos salió una figura imponente:
— Me presento. Soy el Rey de la Tecnología. ¿Y tú? ¿Para qué has venido aquí?
Perfección lo miró con seriedad:
— Me sorprende que siendo tan inteligentes, todavía permitan la violencia, el hambre y la corrupción en este multiverso.
El Rey Tecnológico soltó una risa burlona:
— ¿Y a mí qué me importa lo que piense tu creador? Acá mando yo. Soy el dueño de todo, y no hay nada ni nadie que pueda detenerme.
— ¿Estarías tan seguro de eso? —respondió Perfección—. Yo podría decidir si tu universo sigue vivo o es destruido. Tan solo desafíame y lo verás.
— Hazlo entonces —dijo el Rey con arrogancia—. Veamos qué pasa. ¡Enciérralo en un cubo de energía!
Inmediatamente, un cubo luminoso rodeó a Perfección, aprisionándolo por completo. Pero Perfección no se inmutó. Miró a su alrededor y dijo con desdén:
— ¿Eso es todo lo que tienen?
Con un simple movimiento, rompió el cubo como si fuera de vidrio.
— Ya está hecho. Todo este multiverso es tuyo, mi creador —dijo Perfección al vacío, hablando con Texnolollir—. A ti te hubiera llevado mucho tiempo derrotarlos. Pero para mí... no es nada.




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