CAPÍTULO 14 — MULTIVERSO 12
— Análisis completado —anunció la computadora—. Aparentemente, este multiverso parece un cuento de hadas. Hay elfos, enanos, hadas... está lleno de vida mágica: dragones, demonios, poder divino. Lo hay todo.
— Gracias, computadora, por el análisis —dijo Texnolollir—. Ahora veamos cómo nos reciben. Un mundo mágico... a ver si acá está el famoso árbol. Dice la historia que ese árbol contiene millones de libros con runas que te hacen la prueba de magia y también te vuelven inmortal. Una vez me dieron un Portal Sagrado, pero no era la gran cosa. Vamos a ver si encuentro ese árbol estelar.
Los elfos y los reyes demoníacos fueron los primeros en enterarse de la presencia de una nave inmensa, y no solo de la nave, sino de un poder aplastante que venía con ella. El primero en darles la bienvenida fue un rey demonio. Después de hablar un rato con él, el rey demonio les dejó bien claro algo que los sorprendió: en este mundo, los seres divinos no son lo que dicen ser; son la verdadera raíz del mal. Creen que todo aquel que no tenga al menos un poder de luz o divino merece ser decapitado.
— Señor, ¿usted cree lo que dijo ese rey demonio? —preguntó uno de los acompañantes.
— Ver para creer —respondió Texnolollir—. Yo solo lo escuché, nada más. Y si eso es cierto, ya sé a quién borrar de este multiverso.
— Ya veo, señor. ¿Cuál será el siguiente paso?
— Intenten hablar con los elfos —ordenó Texnolollir—. Pero al mismo tiempo, como hicimos con el reino de los demonios, vamos a investigarlos con absoluta cautela.
— Sí, señor. Como usted diga.
Cuando estaban a punto de llegar al reino élfico, el Rey de los Dragones los detuvo con urgencia:
— El Rey de los Elfos no tiene piedad. Ha matado a docenas de millones de dragones. Solo quedamos unos pocos de pie. Por favor... no se acerquen a ese reino.
Texnolollir lo miró con calma:
— Te voy a hacer una pequeña demostración de mi poder. Y tú me dices si ese ser es capaz de hacerme frente o no.
Mostró una fracción de su poder, y el dragón quedó asombrado, sin palabras.
— Sin dudarlo —dijo el dragón—. Usted podría acabar con el Rey Elfo y su ejército solo. Siga adelante. Pero le pido un favor: cuando lo tenga enfrente... mátelo.
— Eso lo voy a decidir yo —respondió Texnolollir con firmeza—. No te preocupes. Si tengo que matarlo, lo mataré a él junto con todo su reino.
— Gracias por escucharme —dijo el Rey Dragón con gratitud.
Llegaron al reino de los elfos. El Rey Elfo los recibió con aparente serenidad y cortesía, pero en su mente pensaba claramente: ¿Cómo acabo con este tipo?
Texnolollir sonrió y dijo sin mover los labios:
— Este tipo piensa que no me doy cuenta de lo que está pensando. Perfección... acaba con todo el reino de los elfos.
— Sí, señor —respondió Perfección—. Inmediatamente los borro de la existencia.
Y así, sin que nadie entendiera qué pasó, el reino de los elfos desapareció.
— Ahora vamos a visitar el reino de los enanos y las hadas —dijo Texnolollir con una sonrisa—. Justo en este momento están reunidos. Vamos a verlos... jajajaja.
— Sí, señor. Ya vamos para allá.
Al llegar, la Reina de las Hadas los recibió con asombro:
— ¿Cómo hicieron para encontrarnos? Este lugar estaba protegido por la magia más poderosa de todo este mundo.
— ¿La magia más poderosa? —se burló Texnolollir—. Jajaja, he visto mejores. Pero bueno, si esa es la más poderosa que hay en este mundo... no tengo de qué preocuparme.
El Rey de los Enanos lo miró con desconfianza:
— Usted... ¿qué quiere?
— Solo quiero una alianza con ustedes —respondió Texnolollir.
El Rey Enano no lo podía creer:
— ¿Una alianza con nosotros? Un ser tan poderoso como usted... ¿quiere una alianza con nosotros?
— Así es —explicó Texnolollir—. La magia de las hadas me será útil, y la forja de los enanos es impecable. Gracias a su técnica, mi armadura tecnológica podría volverse indestructible.
El Rey Enano asintió satisfecho:
— Si usted lo pone así... tiene más sentido. Entonces será así. Armemos la alianza.
— Estas dos alianzas han demostrado ser muy útiles para mí —dijo Texnolollir—. Seguramente me servirán para algo en el futuro. Pero por ahora... eso será todo. Sigamos. El siguiente multiverso nos espera.