— Cada día estás más grande Maehwa, ¿Cómo te fue ayer con Kenna?
La relación entre la familia Blackwood y mi hija ha mejorado bastante en estos dos años transcurridos. Las visitas hacia la casa de Levi siempre eran esperadas por Maehwa, pues le gustaba el trato que su esposa le ofrecía. Con el tiempo también aprendí a acostumbrarme al bochorno del aire, aún siendo difícil, pero más manejable que hace dos años.
— ¡Muy bien! Fuimos a comprar varias cosas junto con Ari. Parece que poco a poco se llevan bien ¡Y eso me da mucha felicidad!
— Mae, no brinques en la silla preciosa, que te puedes caer
Ver qué Ariadne trataba tan maternalmente a Maehwa siempre me sacaba una que otra risa. Al ser la única mujer joven en la casa, no me es de extrañar que no tenga el suficiente conocimiento sobre cómo cuidar un niño en plena entrada a la adolescencia, me parecía un poco gracioso los intentos de cuidar al querubín, quien le gustaba complicarse lo levemente.
— Han hablado muy bien de tu primera esposa Mallory. Me gustaría conocerla alguna vez. La habilidad de controlar y canalizar la magia de las criaturas que enviamos a Gehenna es impresionante, tiene talento con los animales.
— Por mucho demonio que sea, parece ser que también tiene un corazón bondadoso, como dijo Jesús.
— Quizá sea verdad. Ella es la menos interesada en los temas relacionados con relación al cielo.
Casi un mes después de que Ariadne se mudo a Gehenna, las propiedades ya estaban a mi nombre, gracias a ello, tuve que darle más prioridad que a las de Gehenna (que aún operan bajo las órdenes de Lucifer y Uriel) y aceptar a distintas variedades de criaturas -mágicas y no mágicas- en mi casa, convirtiéndolo un completo zoológico y una base de cristales y energía muy fuerte, teniendo que hablar con Lucifer para permitirme adquirir un pequeño lugar para trasladar los cristales y creaturas ya que estaban lastimando a todos los ángeles, permitiendo tener solo unas cuantas con maná o aura casi nula. Realmente no me importaba tenerlas resguardadas en mi casa, porque me daba más tiempo de conocer a mis esposas, a mí hija y al cordero que crecía a la par de Maehwa y evitaba tener que viajar diario a Deliciae.
— Ya que sacamos el tema, ¿Cómo está el cordero?
— Todavía batallamos con eso. No lleva tanto tiempo despierto de su coma, no recuerda ni su nombre.
Cómo Ariadne había propuesto desde el inicio, diseñamos una habitación en especial para ella, no solo para su cuidado, sino para su investigación, y gracias a la fábrica de minerales fue fácil crearla, aunque aún no encontramos el motivo del coma.
— ¿Y qué nombre piensas ponerle? Veo que eres bueno escogiendo
— No lo soy para nada. Fue su niñera la que dio la propuesta de Maehwa
— Papi, ¿Puedo ir al jardín un ratito? ¡Prometo no ensuciarme esta vez!
— Con cuidado Mae. Katherine va contigo
La felicidad y calidez en la sonrisa de Maehwa siempre ayudaba a ambientar el lugar, y a todos parecía gustarle. No hubo persona en la mesa que no la viera correr a la entrada del jardín junto a Katherine, incluso las criadas detuvieron sus labores solo para verlas correr, reanudándose en cuanto desapareció por aquel extenso y maravilloso jardín.
— Lamento tener que hacer que Mallory desaparezca por un tiempo. Hay algo que quiero platicar con él
— Puedes hacerlo aquí Miguel, no necesitas llevartelo.— Hablo Lennox, muy a la defensiva. Antes tenía una sospecha de que la conspiración entre Lucifer y este ángel, se había calmado por un tiempo, pero siempre que hablábamos o de las creaturas o de los cristales, quiere participar en la plática, aun cuando no está involucrado y no sabe nada, mostrando interés. El señor Lennox es bueno en combate, siendo uno de los soldados más fuertes de “Dios”, no se por que parece tener interés en estas cosas.
— Es necesario. Bastante.
— Puedo enviarle un informe después, señoría.— Se quedó callado, observando como ambos nos retiramos al cotidiano pasillo para llegar a las oficinas sin darle chance a seguir hablando, pasillo que casi me aprendo de memoria. Una de las principales condiciones al casarme con Ariadne fue traerla seis veces al año, pero gracias a mi nulo conocimiento de las instituciones que fueron entregadas, solía venir cada cuatro o cinco días a la semana para que Miguel o Leena me enseñaran y/o ayudaran con la administración para, después, enseñarle a Ariadne lo mejor posible. Gracias a esto, tanto las criadas, como concubinas y demás mujeres en la casa le tomaron un gran cariño a Katherine y Maehwa que siempre insisten en venir conmigo a pesar de que Ariadne no lo hiciera. De seis veces al año, pasamos a seis veces cada dos semanas, porque la esposa de Lennox y Leena querían ver a Maehwa más seguido.
— Su comportamiento es cada vez más sospechoso.— Inicio la plática cuando entramos a su oficina, encaminado al sillón en lugar de su escritorio. Esta plática pasaría de solo “negocios”
— Es seguro que está buscando algo en las creaturas, o en los cristales.
—Creo que es en los cristales. Hace poco, varias animas fallecieron en la última recolección de minerales. 10 de ellos eran pagados por Lennox. Buscaban y protegían mucho estas gemas tan particulares.— Trajo de su escritorio una pequeña caja, que contenía varios cuarzos de un color azul claro, alguno que otro con tonalidades blancas y verdes, aunque el azul seguía siendo el color predominante.
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Editado: 18.08.2025