La paz de la Cipher Base se rompió cuando las luces del salón principal pasaron de un azul relajante a un rojo intermitente.
—Atención, Cipher Guard —la voz de Bot resonó con una autoridad metálica. —Se ha detectado una brecha de seguridad de nivel 5 en el Banco Central. Un grupo de mercenarios ha desplegado tecnología de pulsos electromagnéticos basada en los diseños robados del Profesor Patterson. Están utilizando exotrajes que replican fuerza metahumana.
Los seis se miraron, el pulso acelerado. No hubo necesidad de palabras. Logan (Gateway) dio un paso al frente, activó su ordenador táctico y visualizó el callejón trasero del banco. Con un movimiento fluido, rasgó la realidad y un portal de bordes cobrizos se tragó al equipo.
Al llegar al centro de la ciudad, el caos era total. Los mercenarios disparaban ráfagas de energía que derretían el pavimento. Bot, analizando la situación desde los satélites, dio una orden clara:
—Para neutralizar esta amenaza, deben dividirse. Sus habilidades se potencian mejor si en binomios específicos. Ejecuten protocolos de pareja.
Skydash y Insight se elevaron hacia el techo. Carter tomó a Madisson en brazos y ascendió a una velocidad vertiginosa.
—Necesito que me digas dónde están sus puntos débiles antes de que dispongan los cañones —dijo Carter.
Madisson cerró los ojos, su casco invisible filtrando el ruido hasta que solo quedaron las mentes de los criminales.
—El líder está en la bóveda, su traje tiene una fuga de energía en la espalda —le comunicó ella mentalmente. — ¡Ahora, Carter!
Skydash descendió en picado como un misil azul, mientras Madisson usaba su telepatía para confundir los reflejos de los guardias. La precisión de ella y la velocidad de él eran imparables.
En la planta baja, Vibe y Blindspot se movían entre las columnas. Layla (Vibe) levantaba barricadas de escombros con sus guantes de frecuencia para cubrir a Keith.
—Ve por la izquierda, yo los distraigo —susurró Layla.
Keith (Blindspot) se desvaneció por completo. Mientras Layla lanzaba ondas de choque que hacían retroceder a los exotrajes, Keith, invisible y letal, desactivaba los núcleos de energía de los villanos desde las sombras. Layla sentía la presencia de Keith incluso sin verla; una confianza mutua que iba más allá de lo físico.
Al fondo, Frost y Gateway bloqueaban las rutas de escape. Ethan (Frost) generó una muralla de hielo sólido extrayendo nitrógeno de su cuerpo, mientras Logan abría portales para redirigir los disparos de los mercenarios hacia sus propios vehículos.
—Buen ángulo, Logan —dijo Ethan, lanzando una ráfaga que congeló los pies del último mercenario.
—Hacemos buen equipo, hielito —respondió Logan con una sonrisa cómplice mientras cerraba el último portal.
Cuando el último mercenario fue inmovilizado, el silencio volvió a la plaza, pero solo por un segundo. Cientos de personas con teléfonos móviles y helicópteros de noticias rodeaban el lugar. El pánico empezó a crecer: ¿quiénes eran estos seres con trajes tecnológicos y poderes imposibles?
De repente, cada pantalla del país, desde los letreros de Times Square hasta los teléfonos personales, fue hackeada. El logo de un escudo digital apareció en todas partes.
—Ciudadanos de Central City —anunció Bot a escala global. —No teman. Lo que acaban de presenciar no es una amenaza, sino el nacimiento de su protección. Ante el avance de la tecnología oscura, presentamos a la Cipher Guard. Ellos no solo están aquí para luchar; están aquí para cuidar su futuro.
La multitud pasó del pánico al asombro. Los seis héroes se mantuvieron firmes, asumiendo su rol ante el mundo. Sin embargo, al ver a los mercenarios intentar activar sus trajes incluso estando heridos, Frost se dio cuenta de algo.
—Bot, estos tipos no pueden ir a una prisión normal —dijo Ethan. —Si tienen la tecnología de Patterson, escaparán en cinco minutos.
—Afirmativo, Frost —respondió Bot. —He iniciado comunicaciones con el Departamento de Policía. Central City necesita una instalación de máxima seguridad diseñada específicamente para contener anomalías genéticas y tecnológicas.
Esa misma tarde, mientras la ciudad procesaba la existencia de sus nuevos héroes, Bot enviaba los planos de la "Prisión de Alta Contención Metahumana" a las autoridades, asegurándose de que la Cipher Guard tuviera un lugar donde encerrar a los monstruos que estaban por venir.
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Editado: 30.01.2026