El regreso a The Cipher Base no fue tan alegre como el despegue. Mientras las otras dos parejas desempacaban entre risas y planes para el futuro, el silencio en el área de los dormitorios era sepulcral. Ethan, incapaz de soportar la vista de la felicidad ajena y la presencia incómoda de Logan, arrojó su mochila sobre la cama y salió sin decir una palabra.
—Necesito aire —murmuró mientras cruzaba el umbral de la base.
Una vez que las puertas se cerraron, el resto del equipo se reunió alrededor de Logan en la sala principal. Él estaba sentado en el sofá, con la cabeza entre las manos, luciendo más perdido que nunca.
—Logan, tienes que dejar de ser tan idiota —dijo Layla, cruzándose de brazos. —Todos vimos cómo lo mirabas en la isla. No es que no te guste, es que tienes miedo.
—Es diferente para ustedes —respondió Logan en voz baja. —Yo... nunca pensé que me sentiría así por un hombre. Da miedo que el mundo te vea... distinto.
—A este mundo ya no le importa a quién amas, Logan, le importa si eres capaz de salvarlo —intervino Carter, poniéndole una mano en el hombro. —Estar con otro hombre no tiene nada de malo. Sigue tu corazón, porque si dejas que el miedo gane, vas a perder lo mejor que te ha pasado.
Las palabras de sus amigos finalmente rompieron el muro de Logan. Se levantó de un salto, con una determinación renovada en los ojos.
—Tienen razón. Fui un cobarde. Voy a buscarlo y a decirle la verdad: que me gusta, que me aterra, pero que quiero intentarlo.
Logan corrió hacia la habitación de Ethan, pero estaba vacía. Buscó en el gimnasio, en la azotea y en los laboratorios. No estaba por ningún lado.
De repente, las luces de la base parpadearon y se tornaron de un ámbar alarmante. La voz de Bot resonó con una vibración de advertencia.
—Atención, Cipher Guard. He detectado una firma energética de espectro psíquico en el Sector 4 de la ciudad. Un nuevo metahumano, identificado en mis archivos como "Moodswing", está emitiendo ondas de manipulación emocional de alta frecuencia.
—¿Dónde está Ethan? —preguntó Madisson (Insight), sintiendo una punzada de ansiedad en su propia mente.
—Ethan abandonó el perímetro de seguridad hace veinte minutos —respondió Bot. —Sus bioseñales indican un estado de depresivo y vulnerabilidad extrema. Es el blanco perfecto. Moodswing se alimenta del dolor emocional para subyugar la voluntad de sus víctimas.
En las pantallas, apareció una imagen captada por una cámara de seguridad: Ethan caminaba por un callejón solitario cuando una figura envuelta en una neblina púrpura surgió de las sombras. Ethan, con la guardia baja por su propia tristeza, no pudo reaccionar a tiempo. La neblina lo envolvió y, antes de que pudiera activar su poder, se desvaneció junto al atacante.
—La señal de Frost ha desaparecido —anunció Bot. —Ha sido secuestrado.
Logan sintió que el mundo se le caía encima. El peso de la culpa era casi asfixiante; si no lo hubiera rechazado, Ethan nunca habría salido solo. Si no hubiera tenido miedo, su "hielito" estaría a salvo en la base.
—Es mi culpa... —susurró Logan, apretando los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Luego, miró a sus compañeros con una furia fría y decidida. — Prepárense. No me importa quién sea ese tal Moodswing. Voy a traer a mi hielito de vuelta, aunque tenga que abrir un portal al mismo infierno.
La Cipher Guard se puso en marcha, pero esta vez, la misión no era solo salvar la ciudad, sino rescatar a un corazón roto del que se habían aprovechado las sombras.
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Editado: 30.01.2026