The Fate Of Valkerion

Capítulo 1.

Sombra iba caminaba de manera lenta y acompazada, el caballo empezaba a entrar en los bosques finales del reino. El junto a su jinete y un pelotón de 250 hombres, todos eran los que habían sobrevivido a la guerra, 120 días había durado la batalla por los reinos del sur por el cual Kaelen había sido enviado; sombra caminaba con letargo al igual que el resto de caballos de guerra que iban detrás de él.

Kaelen tenía manchas de sangre por toda la armadura y en las manos, el material oscuro de su armadura absorbía el color azul antes del amanecer, desde el árbol más alto del bosque hasta el camino frente a ellos se coloreaba de un azul hipnótico que bañaba el suelo del bosque con figuras y motas de azul precioso. Kaelen apretaba con fuerza las riendas de sombra quien olisqueba el aire, sintiendo el aroma familiar de los bosques donde el había crecido.

Detrás de ambos el resto de soldados supervivientes caminaban con las espadas en sus fundas y tratando de reparar arcos y flechas que se habían roto durante la batalla, los heridos eran llevados en los carruajes donde un escuadrón vigilaba los costados en busca de peligros o amenazas. El dulce y mítico azul del cielo fue reemplazado por los rayos dorados y cálidos de la mañana. Los robles negros del bosque de Aethon'Vrill empezaron a volverse más tupidos y más pegados los unos a los otros.

En ese momento una voz ronca y pesada se escuchó detrás de sombra y Kaelen, lo que hizo que él soldado estuviera el andar de su caballo para poder bajarse de él y mirar al soldado bajo su cargo. El soldado tenía un arco cruzando la parte delantera de su cuerpo mientras se retiraba el casco y miraba a su capitán.

— Capitán Kaelen, los heridos ya no pueden seguir debemos detenernos—. Hablo el soldado mientras se mantenía firme frente a su capitán—.

Kaelen bajo de su caballo y camino hasta las filas internas de los soldados donde las heridos de gravedad tomo a los más graves y con un silbido sombra llegó hasta el centro de la fila. Los heridos fueron subidos hasta el lomo del caballo y este empezó a galopar hacia las puertas de entrada del reino; muchos soldados hicieron lo mismo que su capitán para ayudar a los heridos.

El sol empezó a bañar todo el reino mientras el paso de los soldados fue más rápido y medido, en horas ya habían llegado hasta las enormes puertas de madera maciza y metal de estrellas que daban paso al reino, Kaelen iba delante del pelotón cuando un escuadrón de guerreros de armadura roja se atravesaron en su camino y apuntaron sus lanzas y espadas a los hombres. Kaelen desenvaino su espada y miro a cada uno de los soldados; eran los caballeros rojos quienes se encargaban del cuidado de la ciudad.

— Bajen sus armas soldados—. Uno de los guerreros que se encontraba al mandó dio la señal y todos los hicieron, al igual Kaelen.

—;Capitán Kaelen, lo sentimos, pensamos que usted y su pelotón habían muerto—. El soldado levantó la mano y las grandes puertas se abrieron—. Un placer tenerlo nuevamente con nosotros capitán.

Kaelen afirmó con la cabeza y se movió de la puerta dejando que todos sus soldados y los heridos pasaran primero, su vista se dirigió hacia los dos pilares que sostenían las puertas y formaban murallas hasta donde la vista alcanzaba. Cada soldado y enfermo entro para que después Kaelen lo yiciera con paso firme haciendo que sus botas crearán un sonido sordo...

La tarde dió un rápido paso a la noche, Kaelen había cambiado y pulido su armadura mientras que los soldados de menor rango daban su reporte a Larion la mano derecha del rey. El capitán se encontraba en una de las tabernas más grandes del pueblo, en su mesa habían más de dos garras de hidromiel y cerveza de la más alta calidad; estaba solo en una de las mesas de fondo mientras veía ocasionalmente a un par de chicos los cuales lo observaban con gran interés y algo que se podía sentir que era.

A lo lejos en una de las mesas más cercanas a la barra Kaelen logro escuchar una de las pláticas que los borrachos y mercaderes hablaban, las voces eran opacas, bañadas con una sátira por el alcohol, gracias a su entrenamiento en los valles plagados de bestias había logrado agudizar su oído hasta poder centrarse en las voces de los borrachos.

— Los refugiados del pueblo cruzando el río escucharon a los... Los viajeros hablar sobre sombras que asesinaban en el paso de montaña—. Kaelen había pasado por los pueblos demasiadas veces y nunca escucho nada.

— Es la verdad, los comerciantes de Skellgard presumen haber sobrevivido a un ataque, creo que dijeron Zutrons...—. esas palabras hicieron que Kaelen diera un sobresalto, había escuchado de los Zutrons, asesinos y seguidores de la sombra.

Kaelen quiso seguir escuchando pero en ese momento los chicos se acercaron hasta la mesa donde se encontraba el capitán... En lo alto del valle se levantaba el castillo de Aethon'Vrill el cual era decorado por la noche la cual se tenía de hermosos colores de morado, azul zafiro y tonos cálidos de verde que decoraban y hacían lucir más imponente el castillo, este era una de las mejores arquitecturas de todo la "ES", era un castillo realmente enorme creado con roca de margan, acero de estrellas y los mejores materiales de las calderas de Valkorath. El castillo era la mejor mezcla de ambos mundos, tenía el poder y el lujo de un palacio y la fortaleza de un castillo.

El camino al castillo era no solo decorado por los estandartes del rey — tela de color vino con un enorme escudo en el centro el cual tenía una lanza en la cual se enroscaba un dragón de color dorado intenso— sino que también era decorado por árboles altos y de hojas doradas las cuales danzaban al compás de la brisa que sacudía levemente las ramas. En lo alto el castillo era bordeado por grandes torres con antorchas eternas que emanaban un fuego cálido y brindaban una iluminación mágica, lo que era acompañado por las luces danzantes que cubrían el cielo.

En el interior del castillo, la puerta de los aposentos del rey se abrieron de par en par como si el acceso al público fuera real, el consejero tenía el pulso acelerado y el ligero temblor en sus manos se hacía más y más notorio con cada segundo que pasaba, las velas y el poso de luz que brindaba una luz cálida a la habitación había parpadeado una milésima de segundo. El rey quien ya se encontraba de pie con su armadura dorada y negra de escamas de dragón caminaba apaciblemente en su habitación, el rey Karman'Trell miraba atento el vitral enorme de su habitación donde se encontraba el retrato de él y su esposa la reina Lara.




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