The Fate Of Valkerion

Capítulo 3.

Kaelen y sombra habían llegado hasta un pequeño claro que se encontraba en medio del bosque, ese pequeño punto era usado por los viajeros y guerreros como un paraje para descansar ya que por alguna razón nada se atrevían a atacar allí. Sombra se mantenía firme pero sus orejas se movían hacia todas direcciones escuchando el vuelo de los malgrins; Kaelen apretaba con fuerza el mango de su espada mientras el filo brillaba con los rayos del sol.

Alrededor del paraje las sombras enormes se proyectaban, el capitán había oído hablar de esas criaturas las cuales eran sádicos asesinos y les encantaba jugar con su presa antes de matarla, pero eso no era lo que más le preocupaba a Kaelen sino era lo que seguía a continuación; los Malgrin jamás cazaban solos estos se unían a los Valknade los cuales eran asesinos letales y muy silenciosos a pesar de su tamaño y letalidad. Sombra dejó de mover las orejas y miro directo hacia la entrada del pequeño claro.

Fue cuando por fin los ojos del capitán pudieron ver lo que los había estado asechando, el sol atravesaba las copas y ramas de los pinos hasta golpear el lomo y diferentes partes de la bestia, « Maldita sea por qué tenía que ser esas cosas » Kaelen mantuvo quieta su espada mientras el Valknade salía del bosque hasta entrar en el claro.

Sombra era un caballo de guerra nativo de las yeguadas del sur las cuales colindan con Thoundrak, la raza de los caballos de guerra es la más grande del Valkerion pero en este momento sombra parecía competir ferozmente con el Valknade el cual tenía las mismas proporciones que el, las hadas y ciervos que habían estado por el lugar parecían inexistentes en ese momento nada hacia una pisca de ruido y lo único que se podia escuchar era la respiración pesada de Kaelen y la tranquilidad de sombra.

Kaelen había estado en situaciones así antes, pero algo dentro de él sabía que esa situación era distinta pues los Valknade nunca cazaban solos y siempre que veías uno era por qué la manada ya te había rodeado y estaban esperando para matarte, poco a poco Kaelen fue retrocediendo y mirando hacia todas direcciones hasta que encontró algo. A lo lejos unos 3 kilómetros tal vez la enorme montaña de Aethon'Vrill se levantaba, sombra podía llegar con velocidad hasta allí, además, en las faldas de la montaña había las ruinas del primer castillo de Aethon'Vrill lo que los podría salvar. Poco a poco el Valknade se iba acercando, el sol golpeaban con fuerza su cuerno el cual era de un plateado cenizo y se enrollaba en espiral, muchos viajeros y jinetes de dragón novatos los confundían con unicornios y cuando bajaban para tocarlos o alimentarlos sus destinos terminaban.

Kaelen hizo un bajo y corto silbido lo que hizo que sombra se preparar y dejara de retroceder, el capitán estaba listo para saltar al lomo de su caballo y correr hacia el pico del centinela — nombre que los primeros reyes y soldados le dieron a la enorme montaña — pero antes de hacer algo más el Valknade soltó una especie de rugido ronco, desde las sombras y en círculo más y más empezaron a aparecer rodeando desde cada ángulo a sombra y Kaelen; el Valknade de la entrada era su líder de manada; en ese momento Kaelen supo que no tenia más alternativas y debía dslir de ese círculo mortal antes de que los Valknade expulsaran su gas tóxico.

De las fauses de la criatura una ilera de dientes afilados y una lengua negra como la noche se dejaba ver fácilmente, estaba listo para atacar. Kaelen no lo dudo y se subió en el lomo de sombra y con un chasquido de su lengua el caballo empezó a correr con velocidad; desde el cielo unos cuantos Malgrin veían la batalla y empezaban a descender para poder acabar con Kaelen. El Valknade también se abalanzó y empezó a correr mientras que Kaelen mantenía su agarre firme en la espada y la apuntaba hacia el Valknade, el cuerpo de ambos equinos se encontró creando un choque pesado, sombra mordida y golpeaban con las patas delanteras mientras que el Valknade trataba de embestir al caballo de guerra con su cuerno, Kaelen movía la espada con habilidad para clavarla en los costados de la criatura pero los pocos cortes que hacia no eran letales y parecían ser muy superficiales.

En un acto de esquivar el enorme cuerno del Valknade, sombra se giro haciendo que el cuerno lastimar su flanco derecho pero en un acto reflejo sombra dió una fuerte y pesada patada en el pecho del Valknade el cual soltó un aullido de dolor. Ese aullido fue el detonante para que los demás se avalanzaran hacia ellos, sin dudar Kaelen giro a sombra y corrió directo hacia uno de ellos y para poder escapar este movió ágilmente su espada y con demasiada fuerza cortando una línea perfecta en el cuello de dicho Valknade el cual cayó con fuerza mientras su cabeza rodaba hacia el resto; con fuerza sombra salto sobre el cuerpo de la criatura saliendo del círculo y corriendo en dirección a las faldas de la montaña.

— Sigue sombra, estaremos seguros en las ruinas—. Sombra relincho entendiendo la orden de su jinete y corrió aún más rápido.

Kaelen tenía la espada en la mano y en un acto reflejo giro pas ver si aún los perseguían y lo que encuentro hizo que maldijera por lo bajó, tres Valknade lo seguían de cerca mientras otros dos flanqueaban a sombra; el rojo intenso de los ojos de las criaturas brillaba gracias a la luz del sol y la saliva caía mientras estos seguían a sombra. Kaelen con habilidad terminó montando a sombra al revés para poder pelear, uno de los Valknade se acercó lo suficientemente para que Kaelen hundiera su espada con fuerza en el ojo de este sacándole un rugido de dolor y que este perdiera el equilibrio cayendo y estorbara a los demás, la sangre fue limpiada en el costado derecho de otro mientras lo cortaban con fuerza.

Con cada segundo el ruinas del primer castillo se hacían más grandes y el brillo de la puerta principal empezaba a molestar los ojos de Kaelen, sin previo aviso un golpe fuerte y seco sacudió a Kaelen haciendo que casi cayera de su montura a lo que sombra relincho histérico.




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