Pero mientras tanto solo quiero olvidar todo eso y seguir fingiendo que ella y yo estaremos juntos para toda la vida, que ella y yo nos casaremos, viviremos felices, muy felices. Quiero seguir recostado a su pecho y sentir los latidos de su corazón, sus caricias de sus suaves manos, escuchar su hermosa voz al cantarme o al hablarme de su día como de su vida.
Tal vez solo debo dejar las cosas fluir, a pesar de que no vaya a suceder nada entre nosotros, porque nuestro amor es imposible. Lo único que puedo hacer es mirar detalladamente, mirar su belleza, mirar su forma de acariciarme y su forma de quererme, mirar su gentileza, mirar su dedicación, mirar su inocencia y seguir mirándola, porque en sí, es lo único que podré hacer por siempre.
Ella seguía viniendo al bosque a mirar cómo estaban todos y a cuidar a los cachorros de mi especie. Amaba mirarla detalladamente dormir, definitivamente ella era hermosa dormida como despierta. Entiendo el por qué de mi enamoramiento hacia ella. Después de todo, ¿quién no se enamoraría de ella? Ella es tan perfecta. Sé que algunas veces comete errores, pero igualmente, estoy hasta enamorado de sus errores. Mi pequeña Adelaida, cómo creces.
Ella despertó y nos fuimos a su palacio, y ahí ella estuvo jugando conmigo. Nos reímos mucho, disfrutábamos la compañía del otro. En serio que amaba mirarla, amaba que ella me mirara también. En serio que ella no tiene comparación, creo que la elegiría a ella entre un millón miles de veces. Ella, mi hermosa flor de tulipán, amaba y adoraba a esas flores, como la adoro a ella. Ella empezó a bailar, y mientras ella bailaba me imaginaba yo como un humano, bailando agarrado de su mano. Tal vez así sí hubiéramos podido estar juntos.
Pero hay cosas que son imposibles. Ella dejó de bailar y me volteó a ver con una sonrisa, me alzó entre sus brazos y empezó a bailar conmigo. Me hizo muy feliz que bailara conmigo, ya que todo lo que puedo hacer es solo imaginar algo que nunca va a suceder. La mente es el peor enemigo para cualquiera, la mente mata y lastima al corazón. Yo solo quiero ser amado por la joven princesa que me enamoró y me cambió.
Empecé a notarla muy diferente. Cantaba mucho más seguido, se reía y bailaba mientras abría sobres, zapateaba por cualquier cosa que recordaba o se sonrojaba, y luego empezó a hablar sobre él. No quería que llegara ese día, no aún, no. Pero sabía que tarde o temprano llegaría ese momento. Ella de verdad lo amaba, suponía, y quería creer que él a ella también. Era lo único que esperaba, que ella y él fueran felices, aunque yo sufriera. Sé que tampoco le hubiera importado a nadie, porque no soy nadie, solo un simple animal salvaje que no puede sentir amor y no puede ser amado, según los humanos...