The King of Kindoms: El Legado de las Cadenas

Capítulo III: Una Orden Imposible

La frontera sur de Draxcan se extendía como una cicatriz de tierra removida entre colinas bajas y bosques dispersos, un territorio que Lyssara había patrullado en su juventud como soldado raso, mucho antes de que su nombre significara algo más que una simple línea en los registros militares. Regresar allí, casi una década después, con el rango de capitana y el peso de una separación forzosa todavía fresco en el pecho, le resultaba una experiencia extrañamente doble: la familiaridad del terreno chocando contra la sensación de que cada kilómetro que la alejaba de Draxcan la alejaba también de todo lo que había llegado a importarle verdaderamente.

El campamento fronterizo se alzaba en una elevación natural del terreno, desde donde se dominaba el paso de Kelvar, la única ruta practicable para caravanas entre Draxcan y los territorios del sur. Las tiendas de campaña, de un cuero curtido que resistía las lluvias frecuentes de la región, formaban un semicírculo irregular alrededor de una hoguera central que nunca se apagaba del todo, y los soldados se movían entre ellas con la rutina cansada de quienes han pasado semanas en un puesto remoto, lejos de sus hogares y de cualquier comodidad que la capital pudiera ofrecer. Lyssara había dormido en aquel campamento en numerosas ocasiones durante sus años de servicio inicial, y la familiaridad del entorno —el olor a tierra húmeda, el sonido distante de los lobos en las colinas, la luz fría de las lunas gemelas filtrándose entre las nubes— le resultaba, en cierto modo, reconfortante, incluso en medio de la inquietud que la separación de Kael le generaba.

—Capitana. —Uno de sus soldados, un joven llamado Ferrin que apenas llevaba dos años en el servicio, se acercó con un mapa desplegado—. Los exploradores han confirmado movimiento en el paso de Kelvar. Nada hostil, aparentemente, pero sí inusual: una caravana pequeña, sin escolta militar visible, cruzando hacia territorio de Draxcan desde Pitra.

—¿Comerciantes? —preguntó Lyssara, revisando el mapa con la atención profesional que había cultivado durante años de servicio.

—Posiblemente. Aunque los exploradores reportan que se mueven con una discreción poco habitual para una simple caravana comercial.

Lyssara consideró la información con una cautela que reflejaba tanto su experiencia militar como una inquietud más profunda, alimentada por todo lo que había aprendido durante los últimos meses sobre la magnitud de las conspiraciones que rodeaban a Kael.

—Mantengan vigilancia discreta. No intervengan hasta que tengamos mayor claridad sobre sus intenciones.

La orden llegó dos días después, transmitida a través de un mensajero que había cabalgado directamente desde Draxcan con una urgencia que Lyssara reconoció de inmediato como perteneciente a canales considerablemente más altos que los procedimientos habituales de comunicación militar de frontera. El mensajero, un hombre joven cuya insignia identificaba como perteneciente directamente al Consejo Especial de Seguridad Interior, llegó al campamento con el caballo cubierto de sudor y polvo, evidencia de un viaje realizado sin las pausas de descanso habituales.

—Capitana Rosmar. —El mensajero le entregó un documento sellado con el emblema oficial de aquel cuerpo recién formado—. Instrucciones directas del senador Lasmec, presidente del Consejo.

Lyssara rompió el sello con una tensión creciente, y a medida que leía el contenido del documento, sintió que el terreno bajo sus pies se volvía considerablemente menos estable de lo que había anticipado.

"Capitana Rosmar: Se le ordena interceptar y detener la caravana proveniente de Pitra actualmente cruzando el paso de Kelvar. Confiscar toda mercancía y documentación transportada. Trasladar de inmediato hacia Draxcan, bajo custodia directa del Consejo Especial de Seguridad Interior, cualquier objeto de naturaleza arqueológica, histórica o mágica que se encuentre entre la carga. No informar a ninguna otra autoridad, incluyendo la Corona, hasta que la operación haya concluido completamente."

—¿Algo más, capitana? —preguntó el mensajero, notando la expresión tensa de Lyssara mientras terminaba de leer.

—No. —Lyssara dobló el documento con manos que apenas lograba mantener firmes—. Puede retirarse. Cumpliremos con la orden según lo estipulado.

Pero apenas el mensajero se alejó lo suficiente, Lyssara convocó de inmediato a Ferrin y a su segundo al mando, un veterano llamado Osric cuya experiencia había resultado invaluable durante los primeros días de aquella misión fronteriza. Osric, un hombre de mediana edad con más de veinte años de servicio a sus espaldas, poseía la sabiduría práctica de quien ha visto suficientes órdenes cuestionables como para reconocerlas cuando aparecen.

—Necesito investigar exactamente qué transporta esa caravana antes de proceder con cualquier confiscación —dijo, con una determinación que reflejaba la inquietud creciente que la orden había generado en ella.

—Capitana, la orden es directa y específica —observó Osric, con una cautela evidente—. No menciona investigación previa. Simplemente confiscación y traslado inmediato.

—Lo sé. Y precisamente por eso me preocupa. —Lyssara se acercó a la ventana de la tienda de campo que servía como su cuartel temporal, contemplando el paisaje fronterizo con una mirada perdida en pensamientos considerablemente más complejos que la simple logística militar—. Una orden que exige confidencialidad absoluta, incluso hacia la propia Corona, y que proviene directamente del Consejo Especial sin pasar por los canales habituales de mando militar, sugiere algo considerablemente más delicado que una simple confiscación comercial rutinaria.

Ferrin, aprovechando su juventud y su apariencia considerablemente menos amenazante que la de un oficial de mayor rango, se ofreció voluntariamente para infiltrarse discretamente entre los comerciantes locales que solían intercambiar información con las caravanas que cruzaban la frontera, buscando cualquier detalle adicional sobre la naturaleza exacta de la carga que transportaban.




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