The Lightning #1: Un Nuevo Mundo

Capitulo 5: Héroes que sangran

Segundo día encerrado.

Johny duerme en su celda, Su mente, agotada por el collar inhibidor y el estrés, cae en una pesadilla distorsionada.

El vacío lo envolvió como un manto frío. De pronto, Johny estaba de pie en Velthara, pero la ciudad luminosa yacía en ruinas. Las torres de cristal estaban quebradas, los puentes colgantes ardiendo en un fuego violeta. El cielo, siempre dorado en su memoria, era ahora una tempestad de relámpagos rojos, como heridas abiertas en la realidad, retorciéndose como serpientes en el cielo, partiendo edificios como huesos podridos. El aire olía a carne quemada y ozono. Y el sonido... Dios, el sonido.

Gritos.

Pero no gritos de batalla.

Gritos de ellos.

¡Johny! ¡Detente! -La voz de Bio llegó distorsionada, como a través de agua.

Giró hacia el sonido -demasiado lento, siempre demasiado lento- y lo vio.

The Force está esparcida por el suelo como piezas de un juguete roto.

Bio estaba arrodillado, su traje de combate fundido a la piel. La mitad de su cara era un cráter sangrante, el ojo izquierdo derretido en su mejilla.

Sus manos sus hermosas manos de inventor-se aferraban a un abdomen abierto, intentando contener sus intestinos.

-No... Yo no...esto no es real-Johny intentó correr hacia él...intentó moverse, pero sus pies estaban anclados al suelo por sombras viscosas.

Sangre.

Demasiada sangre.

Un metro más allá, Jamsta yacía boca abajo, su armadura de titanio perforada en exactamente los puntos débiles que solo Johny conocía. Los agujeros humeaban, bordes negros y crujientes, como si una energia lo hubiera devorado desde dentro.

-Claro que lo es- la voz vino de frente -¿Te gusta lo que hicimos con tus amigos?.

Johny miró.

Él mismo lo miraba desde menos de un palmo de distancia.

Su doble.

Pero no.

No del todo.

El hombre caminó entre los cadáveres. Llevaba su mismo traje, pero negro como el alquitrán, con líneas rojas que latían como venas. Su rostro era el de Johny, pero torcido por una sonrisa que no le pertenecía.

Los ojos brillaban con el mismo rojo que teñía el cielo.

-¿No lo entiendes?- el otro Johny se acercó, pisando el brazo inerte de Simónla-. Asi es como debes ser...asi es como el rayo debe ser. Cada golpe que diste, cada rayo que lanzaste... solo te acercaba a esto.

-¡Yo nunca podria ser asi y menos asesinar a las personas que amo! -gritó Johny, pero su voz sonó ahogada.

El Otro sonrió -demasiados dientes, todos afilados- y señaló detrás de él.

-Ya lo veras...todo lleva a un mismo camino.

Iris estaba clavada en los restos, sus restos- sus alas reducidas a muñones negras y humeantes.

Blaze tirado a un lado con su cabeza destrozada...donde habia llamas ahora solo brasas.

El Otro patea algo a sus pies.

Acercándose hacia johny.

Johny siente el calor que este emana de él, como si estuviera al borde de un volcán.

El zumbido del campo de energía se había convertido en parte del ambiente. Johny ya no reaccionaba a él. Solo lo escuchaba.

-Debes entender que los héroes no salvan a nadie. Solo mueren.

-Has sido infectado por los asquerosos ideales de Serafín- dijo el johny real.

-No... yo mismo lo mate dijo el Otro.

-Pero no te preocupes... ahora puedes unirte a ellos.

Antes de que Johny pueda reaccionar, el Otro clava su mano en su pecho.

El dolor es insoportable.

Johny mira hacia abajo y ve la mano del Otro sobresaliendo de su torso, empuñando algo que late con un brillo amarillo opaco.

Su gema.

-Así se siente morir, héroe.

El Otro aprieta el puño.

La gema estalla en mil pedazos.

Johny grita, pero no sale ningún sonido. Su cuerpo se desintegra, convirtiéndose en polvo negro que el viento se lleva.

-Despierta.

Johny se incorpora de golpe, ahogando un grito. Su cuerpo está cubierto de sudor frío, y la gema en su pecho arde como si realmente la hubieran tocado.

-¡MIERDA!

Golpea el colchón, una, dos veces. La imagen del Otro arrancándole el corazón aún arde en su mente.

Fuera, el campo de energía sigue zumbando, indiferente.

Pat, en la celda contigua, lo observa en silencio.

-¿Otro sueño feliz, rayo?- murmura, con una sonrisa torcida.

Johny no responde. Aprieta los puños, pensando ¿porque estoy teniendo estos sueños extraños.

-Te desperte porque te vi retorciendote mientras soñabas.

-soño tuve otra vez una pesadilla- respondio johny.

-Volve a dormír algo, rayo. No vas a salir volando de acá, por más que mires al techo con tanta fe.

Johny suspiró, sin moverse.

-No espero volar... solo intento pensar.

-¿Pensar en qué? ¿En cómo escapar? ¿En si tu gente aún te busca?

-En qué diablos está pasando aquí. -Johny se giró lentamente hacia Pat-.

Me interrogan como si fuera un virus.

Me estudian como un experimento. Y todos en esta ciudad me miran como si yo fuera la chispa que encendió su miedo.

Pat gruñó una risa.

-Bienvenido a Weston...ya te lo dije rayo asi son las cosas aca.

En ese instante, las compuertas del pasillo se abrieron con un siseo preciso. Las luces azules parpadearon.

Un solo guardia entró.

Alto, mandíbula cuadrada, botas y guantes blancos con una línea azul brillante. Su armadura gris y marrón tenía placas reforzadas en hombros y pecho. Avanzó sin necesidad de compañía.

-Sujeto 97. Viene conmigo -dijo con voz firme.

Johny se incorporó.

-todavia no se ni como te llamas, yo siento que ya somos amigos- dijo entre ironias.

Teniente Marcus Bagget. Seguridad ejecutiva. El alcalde quiere verte.

Pat se tensó.

-¿El alcalde? Hace mucho que no baja de su torre para nadie...

-Y ahora bajó. Quizás eso te diga algo del valor de nuestro invitado- replicó Bagget sin mirarlo.

Con un gesto, desactivó el campo de energía. Johny lo atravesó, vigilado.



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En el texto hay: asesinato, abuso, violecia

Editado: 05.01.2026

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