The Lightning #1: Un Nuevo Mundo

Capitulo 12: Recuerdos de un angel

En velthara.

El aire en el Domo Central de The Force era pesado, tan denso que cada respiración sabía a conflicto. La cúpula de cristal, que antes bañaba el lugar con una luz cálida y unificadora, ahora parecía una lente que amplificaba las fracturas internas. El espacio ya no era un santuario de camaradería, sino una arena elegantemente decorada donde se libraba una guerra silenciosa de ideologías. En el centro, sobre una plataforma ligeramente elevada que nadie se atrevía a cuestionar, estaba la silla de Serafín. No era un asiento, era un trono. Y él, con sus alas de una blancura imposible plegadas con precisión anatómica a su espalda, no era un líder entre iguales. Era un pontífice en su catedral.

Frente a él, distribuidos como planetas alrededor de un sol cada vez más frío, estaban los demás. Johny, de pie, con los brazos cruzados y una línea de preocupación marcada en su frente. Jamsta, incapaz de estarse quieto, recorría un pequeño círculo con nerviosismo. Zapin, sus alas luminosas ligeramente erizadas, observaba con una mezcla de tristeza y cautela. Terra, la roca del grupo, permanecía serena, pero sus ojos, fijos en Serafín, no reflejaban su calma habitual, Blaze, cuya piel parecía emanar un calor más intenso de lo normal, apretaba los puños hasta que los nudillos palidecían, y Wild solo observaba a serafin con atención. En la consola de control, alejados pero no a salvo, Bio y Lisa intercambiaban miradas cargadas de aprensión.

-Proyectando los feeds de noticias -anunció Bio, su voz, normalmente segura, sonó tensa al romper el silencio.

La pantalla principal cobró vida con un caos ensordecedor. Imágenes de disturbios callejeros se sucedían: un grupo de encapuchados, algunos con destellos de energía errática o deformidades físicas menores -restos de poderes fallidos o considerados "inútiles"-, lanzaban piedras y proclamaban consignas con rostros desencajados por el fanatismo. Su emblema, un ojo estilizado dentro de un rayo, se repetía en banderas y brazaletes. Y su lema, coreado con un fervor que erizaba la piel, resonaba en el Domo: "¡El Orden a través del Poder!". Eran los "Iluminados", y sus víctimas eran otros ciudadanos de Velthara, Soryonitas comunes cuyas únicas faltas eran no tener poderes, indignos de la "nueva era"

Serafín observó el espectáculo con una calma que resultaba profundamente perturbadora. No había indignación en su rostro, solo una especie de fastidio distante, como un maestro viendo a alumnos problemáticos.

-Ya basta de esta pantomima -declaró, su voz un eco de falsa paciencia que cortó el sonido de la pantalla-. Su fervor es bruto, su método torpe, pero la chispa... la chispa es comprensible. Iré personalmente. Hablaré con ellos.

La reacción fue un estallido de rabia contenida.

-¿Hablar con ellos? -Jamsta saltó como si le hubieran puesto una carga eléctrica. Su rostro, normalmente relajado y lleno de ritmo, estaba pálido, contraído por una angustia que iba más allá de lo profesional-. ¡No eres el líder de su culto a tu persona, Darius! ¡Esos tipos no existirían si no hubieras estado envenenando la ciudad con tu... tu pensamiento! ¡Van por ahí golpeando a gente que solo quiere vivir en paz!

Blaze se levantó con tal violencia que su silla chirrió contra el suelo. Una chispa crepitó en sus nudillos, un reflejo incontrolado de su furia. -¡Son fanáticos! -rugió, escupiendo la palabra-. ¡Y algunas ideas, las que siembran odio y se creen dueñas de la verdad, merecen ser calladas! ¡Se les debería encerrar a todos!

Serafín giró la cabeza hacia Blaze con una lentitud deliberada. No había ira en sus ojos, solo un frío y profundo desdén, el de un científico ante una reacción química particularmente volátil y predecible.

-¿Ah, sí? -preguntó, su voz un filo de acero perfectamente pulido-. ¿Y dónde queda, entonces, la sacrosanta libertad de expresión, Blaze? ¿Quién eres tú, con tu fuego incontrolado y tu moral de mercadillo, para decidir qué ideas son aceptables y cuáles no? ¿Acaso te nombraron el Gran Censor de Velthara? Tu solución es tan primitiva como la de ellos: silenciar al que piensa distinto. La diferencia es que tú tienes el poder para hacerlo.

Pensamientos del grupo:

· Johny: "Esto se está yendo de las manos. Blaze está equivocado, la fuerza no es la respuesta, pero Darius... está usando sus palabras como armas, retorciéndolas. No está buscando solucionar esto, está buscando ganar la discusión."

· Zapin: "Qué frío está. Parece... disfrutarlo. Como si nuestro dolor fuera un juego de ajedrez para él."

· Terra: "Blaze está cediendo al miedo. Y Darius lo está llevando allí deliberadamente. Esto es una trampa."

-¡Basta!

La voz de Johny cortó el aire como un relámpago, cargada de una autoridad que él mismo no sabía poseer. Se puso de pie, interponiéndose visualmente entre los dos polos de fuego y rayo.

-Blaze -dijo, con una calma forzada que contrastaba con el temblor de sus manos-, tiene razón en una cosa: la violencia no es la respuesta. Ninguna idea merece ser silenciada a la fuerza. -Luego, giró hacia Serafín, y su mirada era firme, llena de una decepción que pesaba más que cualquier grito-. Pero Serafín... tienes que reevaluar las tuyas. No son correctas. Escucharte... hablas de que un grupo, nuestro grupo, es superior a otro. Eso nunca, nunca fue lo que representamos.

Una sonrisa condescendiente, tan fría y afilada como el filo de un cuchillo, se dibujó en los labios de Serafín. Era la sonrisa de quien tiene la respuesta a una pregunta que los demás ni siquiera se atreven a formular.

-¿Acaso no lo somos? -preguntó, extendiendo sus manos en un gesto que abarcaba el Domo, la ciudad, el mundo-. Miren a nuestro alrededor. La Tormenta Caótica no fue un accidente fortuito. No fue un desastre. Fue una criba. Un divorcio cósmico, divino, entre lo ordinario y lo extraordinario. Nos eligió. Nos separó del rebaño. Negarlo es negar la evidencia misma de nuestro ser.



#121 en Ciencia ficción
#1144 en Fantasía

En el texto hay: asesinato, abuso, violecia

Editado: 26.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.