The Lightning #1: Un Nuevo Mundo

Capitulo 19: El día después de la tormenta

El amanecer del día siguiente no trajo consuelo. Johny Vexar no "despertó" en el lujoso apartamento de la Torre Aegis; fue expulsado del sueño por una pesadilla recurrente: el portal púrpura cerrándose, la sonrisa de Serafín desvaneciéndose, y las últimas palabras de Chandler, "Peones descartables", mezclándose con el eco de su propio "No" a Roose. Abrió los ojos, sudor frío en la nuca, la luz grisácea de la mañana filtrándose por las ventanas blindadas. El silencio era absoluto, opresivo. No era el silencio de la paz, sino el de una celda acústicamente aislada.

Se sentó al borde de la cama, el cuerpo pesado no por el cansancio físico, su poder se había regenerado, sino por una fatiga del alma que se había arraigado como una enfermedad crónica. Las imágenes se agolpaban, un torrente incontrolable: los ojos vacíos de los niños en "Etérea", el cuerpo de Noah cubierto por una lona, las lágrimas de frustración de su némesis convertido en un dios llorón... y sobre todo, la sensación de impotencia. Había enfrentado monstruos, a la Liga, a la Reina. Pero no podía luchar contra una narrativa. Contra la forma en que Chandler doblaba la verdad. Contra la forma en que su heroísmo era empaquetado, comercializado y, ahora, posiblemente, desacreditado.

Miró sus manos. Las que habían canalizado rayos capaces de derribar bestias. Ahora sólo sostenían el vacío. Pensó en Velthara. En Bio. ¿Qué estaría haciendo su hermano? ¿Habría captado alguna seña suyal? ¿O lo había dado por muerto, convirtiéndose en otra carga de culpa para el ya sobrecargado Bio? El anhelo de regresar era un dolor físico, un puñal de cristal clavado bajo el esternón, justo donde latía su gema.

Un golpe seco y autoritario en la puerto interrumpió su espiral. No era el suave timbre del servicio. Era el sonido de la autoridad que no pide permiso. Johny se vistió mecánicamente con el cómodo atuendo civil que le proporcionaban, otra forma de despojarlo de su identidad de "The Lightning" y abrió.

Daniel, el asistente personal de Chandler, estaba al otro lado. Joven, impecable, con una expresión que era un perfecto equilibrio entre deferencia profesional y desdén bien escondido.

—Buenos días, señor Vexar. El Alcalde ha solicitado su presencia en el Sector de Investigación Avanzada. Es de suma importancia, dijo, sin saludar. Era un mensajero, no un ser humano, -pongase su traje... Lo espero en el auto.

—¿Importancia para quién?— murmuró Johny, sin esperar respuesta. Y entonces Johny se dirigió a ponerse tu traje de batalla.

El viaje fue en un vehículo eléctrico silencioso a través de túneles subterráneos privados. No había ventanas. Johny era una carga secreta siendo transportada de una parte de la jaula a otra. Finalmente, llegaron a un complejo, la cárcel donde había estado recluido días, esto le traía recuerdos. Las puertas eran de un metal denso, sin marcas, que se abrían con un suspiro de presión hidráulica.

El Laboratorio de Análisis Avanzado era la antítesis del caos del cráter. Todo era frío, estéril, geométrico. El aire olía a ozono filtrado y a desinfectante. Las paredes eran blancas y lisas, interrumpidas sólo por inmensas pantallas curvas que mostraban flujos de datos incomprensibles: cascadas de números, gráficos de resonancia espectral que se asemejaban a huellas dactilares cósmicas, y modelos 3D rotatorios de lo que Johny reconoció, con un escalofrío, como su propia gema Soryonita, escaneada hasta el último fotón. En el centro de la sala, bajo una serie de focos fríos, había una plataforma de examinación rodeada por una jaula de cristal electroreforzado.

Y había cámaras. No una o dos. Docenas. Pequeñas, discretas, montadas en ángulos estratégicos en el techo y las paredes. Sus pequeños LEDs rojos parpadeaban como ojos de insecto. Un letrero discreto en una pantalla lateral rezaba: "TRANSMISIÓN EN DIRECTO - CANAL CIENTÍFICO W-7. AUDIENCIA AUTORIZADA: 4.3 MILLONES". Johny lo leyó y sintió un nuevo tipo de náusea. No sólo era un espécimen. Era un espectáculo.

Christian Weston Chandler observaba desde una sala de control elevada, detrás de un cristal de visión unilateral. Vestía un traje sastre oscuro, las manos cruzadas a la espalda. Su expresión no era de triunfo ni de curiosidad. Era la de un ingeniero jefe observando una prueba de estrés de un nuevo material. Abajo, dos científicos un hombre de mediana edad con rostro afilado y gafas (el Dr. Aris) y una mujer más joven, de movimientos nerviosos (la Dra. Voss) aguardaban. No eran Schwartz ni Lisa Kel. Eran nuevos. Caras frescas para el nuevo capítulo de su estudio.

—Por favor, suba a la plataforma, señor Lightning— indicó el Dr. Aris a través de un altavoz, su voz carente de toda calidez humana.

Johny obedeció, sintiendo los ojos de las cámaras y los millones tras ellas sobre su piel. Se colocó en el centro. Brazos mecánicos con sensores se extendieron desde el techo, rodeándolo sin tocarlo aún.

—Iniciando secuencia de escaneo dimensional profundo— anunció la Dra. Voss, su voz temblorosa de excitación reprimida. Su dedo tembló ligeramente sobre el botón de inicio. Para ellos, esto era el Premio Nobel, la revolución copernicana en directo.

Las máquinas se activaron con un zumbido agudo. Haces de luz azulada y partículas subatómicas inertes bañaron a Johny. No le dolían, pero eran invasivos. Sentía cómo penetraban más allá de su piel, de sus músculos, palpando la estructura misma de su gema, buscando el "hilo" que lo conectaba con Atrax.

—¡Increíble!— exclamó el Dr. Aris, sus ojos saltando entre las pantallas. —La firma de resonancia caótica es estable pero... ¡ajena! ¡No sigue los patrones de ninguna energía conocida en nuestro universo! ¡Estamos no sólo ante un nuevo elemento, sino ante una nueva física!

Su voz, amplificada y transmitida a millones de hogares, tenía un tono de pánico reverencial. La Dra. Voss asentía frenéticamente.

—¡Confirmada al 100% la hipótesis del multiverso!— gritó, olvidando toda compostura. —¡El paradigma de la realidad única... está roto! ¡Completamente roto! Esto no es un viajero de las estrellas. ¡Es un viajero de la realidad!



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En el texto hay: asesinato, abuso, violecia

Editado: 26.01.2026

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