La noche caía lentamente sobre Edo, cubriendo las calles con luces cálidas y sombras elegantes. Los faroles brillaban como pequeñas estrellas tiñendo las calles de dorado mientras la música del shamisen flotaba entre risas y conversaciones suaves en el aire, personas con kimonos de telas muy coloridas, llamativas y elegantes paseaban felices por las calles de la ciudad. En el distrito de Yoshiwara, donde el lujo y los secretos caminaban juntos, las puertas de las casas de entretenimiento se abrían para recibir a comerciantes ricos, nobles y viajeros curiosos.
Entre todas ellas, había una casa cuyo nombre se susurraba con respeto: la Casa Kokuchi. Allí residía una oiran cuya belleza era tan famosa como el misterio que rodeaba su pasado.
Un viajero se paseaba por las calles atraído por la idea de visitar algunas de las casas de oiran cuando escucha a unas personas hablar sobre la casa más famosa de todas y la que siempre ganaba en la rivalidad que tenían entre las casas ya que era más famosa y su oiran principal era la más codiciada de todas que hasta las oiran del distrito de Yoshiwara y muy conocida en el demás distrito.
– Realmente quisiera que la famosa oiran de la casa Kokuchi aunque sea acepte hablar conmigo, pero bueno realmente no es de aceptar a cualquiera muy pocos han podido siquiera hablar con ella. – Dice un chico de cabello rubio mientras habla con su amigo de cabello castaño el cual lo mira con una sonrisa burlona.
– Enserio siquiera crees que tienes oportunidad con ella, no te ilusiones estúpido no le llegas ni a las uñas de los pies. ¿Por qué crees que es la más deseada de todas?, su belleza sobrepasa a las de las demás oiran que puedas llegar a ver en tu vida... Es que su belleza misteriosa es increíble. –
Esta famosa oiran se caracterizaba por no aceptar a cualquiera, por más millones de wones que gastaran en regalos para ella no lograban ser aceptados. Pero será capaz alguien de hacerla aceptar y enamorarla.