The Rainy Days

Capítulo 4: Pasado.

-- Soy un ser de la oscuridad, un monstruo bebedor de sangre, o como ustedes le llamarían, un vampiro --- respondió sin dejar que su posición intimidando aun mas al pequeño humano.

--- ¿Qué? --- soltó en un suspiro dejándolo en shock.

--- Soy un ser que anhela tu compañía eterna Kim TaeHyung ---

TaeHyung miraba con suma sorpresa al dichoso "vampiro", se negaba a aceptar aquella ficción de sus libros que tanto leía, pero aquellos ojos rojos que alguna vez miro eran tan reales al igual que sus colmillos.

De pronto la cabeza comenzó a darle vueltas, un imponente olor a pinos frescos lleno la habitación mareando al rubio quien ahora no lograba darse cuenta de su alrededor volviendo a caer en un sueño profundo.

El vampiro soltó un suspiro, había dejado que sus feromonas invadieran el espacio de la habitación logrando que el humano vuelva a su actual sitio, camino hacia el volviendo a comodarlo de una manera en la que podría verse estable.

De nuevo camino hacia la puerta viendo por última vez al humano dormir, salió cerrando la pierda dirigiéndose hacia lo que era su biblioteca en busca de más información sobre todo lo que está llevando, el asunto de la reencarnación le está costando demasiado.

Sin embargo, dentro de la habitación donde TaeHyung se situaba aún seguían las feromonas en toda el lugar, después de unos minutos el pequeño cuerpo comenzó a moverse desesperadamente alterando el ambiente tranquilo.



 

Los enormes pasillos del castillo eran iluminados por antorchas que eran colocados en las paredes, el chico de cabellera rubia caminaba de forma tranquila volviendo a su pesadilla.

--- ¡Hijo! --- la voz de una mujer resonó por todos los pasillos asustando de sobre manera al chico.

--- ¡Madre! --- gritó con terror al verla frente a él llena de sangre.

--- ¡Corre, corre! Daeh... --- los gritos desesperado de la mujer dieron sin años ser atravesada con una daga.

Los ojos verdes del chico se abrieron en terror, las lágrimas desbordaban de sus ojos y el pánico comenzó a apoderarse de él.

--- ¡Agarrad al chico! --- se oyó una voz tan fuerte sacando del shock al rubio al momento de sentir como unas grandes manos tomaban sus brazos arrastrando al pequeño cuerpo que luchaba en su liberación hacia uno de los cuartos, que para él eran prohibidos.

De a poco a poco fue despojado de sus prendas dejándolo desnudo frente a todos los presentes del cuarto.

--- ¡Dejadme ir! --- gritó con terror al verse sometido hacia lo que era una gran cama con esposas en su superficie donde sus piernas y muñecas fueron retenidas con ellas.

Poco a poco el cuarto logró llenarse de personas que portaban unas máscaras, las enormes cajas que traían fueron abiertas dejando su contenido a la vista del pequeño rubio quien no dejaba de llorar.

Jeringas y pequeños cilindros con un contenido rojo yacían dentro de aquella caja.

Las cosas comenzaron a ponerse peor, poco a poco comenzaban a inyectarle sustancias al pobre cuerpo del rubio, quería gritar por el dolor que sentía en todo su cuerpo, podía sentir como si llamas estuvieran cubriendolo, quería gritar pero no podía por la enorme mano que yacía sobre su boca, quería escapar de todo huir hasta de su propio dolor.

--- ¡Su cuerpo está rechazando las drogas! --- soltó en un frío un hombre quien miraba las reacciones del pobre rubio quien se retorcía lastimando aun mas su débil cuerpo.

--- ¡Inyecten más analgésicos! --- respondió en un grito otro hombre quien procedio a tomar una de las jeringas con aquel extraño contenido rojo enterrandola de forma brusca sobre el cuello del rubio quien se retorcía aún más.

--- ¡Si lo hacemos el chico morirá! ---

Ante aquel gritó de advertencia nadie se imuto, siguieron con su labor hasta que los ojos del rubio se tornaron de un verde a ser un negro intenso, si cuerpo plenamente dió el primer paso a cambiar, pero el dolor que sentía era el doble de hace unos momentos, aunque solo se dejó consumir hasta que sus ojos se cerraron cayendo inconsciente frente a varios hombres.




 

--- ¡Paren! --- dió un grito ahogado en terror, sudando de manera fría se encogió en su lugar dándose cuenta de la realidad.

«Fue una pesadilla»

A pesar de saber aquello el terror aún era muy estable, su respiración estaba agotada y por si fuera poco logró ver que en sus muñecas yacían lastimadas, cerro los ojos fuerte para luego abrirlos mirando que su cuerpo estaba bien sin ninguna herida.

---- Ese chico, ¿era yo? ---

No, no podía ser cierto, él no recuerda haber pasado por eso, por algo que tal vez no hubiera salido con vida en aquel momento.

--- No, no era yo, entonces ¿DaeHyung? --- murmuró aún temiendo por la respuesta que tal vez nunca llegará.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.