Capítulo 56:
Un pequeño suspiro
STEPHANIE SALVATORE
—Asumo que le dijiste a todos que se comportaran —me pregunta Micaela cuando nos detenemos en el pantano.
—Se los dije —le aseguro mientras observo un extraño objeto colgando de uno de los arboles—. Que sean obedientes o no es otra cosa difetente.
Kol aprece y nos reunimos con él.
—¿Dónde están las chicas? —le pregunto.
—Freya está con ellas ahora —me responde—. Están luchando. Sea lo que sea.
—Las niñas están unidas a ese hechizo, al igual que Klaus —le explica Mica—. Si salvamos a las niñas, salvamos a todos de los Ancestros.
—Y cuanto más pronto, antes podrán marcharse —dice Elijah apareciendo con Enzo.
—Claramente nos saltamos todos los abrazos y saludos —suspira Enzo—. ¿Micaela, comenzamos?
—No estamos todos, ¿no? —pregunta Elijah—. ¿Dónde está Elena?
Veo a Kol tensarse y Elijah mira a Enzo.
—Ella no está con nosotros. —Es toda la información que le da antes de mirar a Micaela. Esta frunce el ceño levemente antes de suspirar y mirar a nuestro alrededor.
—El rastro se dirige por aquí, así que supongo que seguiremos las migas de pan. —Señala los diferentes caminos.
—Salvajes insensibles dando una fiesta de alzamiento de fantasmas —dice Kol—. Vamos a ponérsolo fácil. Digo que...
—Nos dividimos —sentencia Enzo—. Kol, tú conmigo, no te voy a quitar los ojos de encima. —Él rueda sus ojos y yo me tenso—. ¿Alguien tiene algún problema con eso...? Me importa un bledo.
Enzo se aleja y Elijah camina hacia Micaela. Observo como todos están nerviosos por lo que vamos a hacer y no los culpo, también lo estoy.
—De acuerdo, están vivos —nos dice Micaela cuando descubre a los Ancestros—. Todos están conectados a ese ritual... No podemos liberar a las niñas y a Klaus a no ser que rompamos el hechizo.
—¿Cómo detenemos esto? —le pregunto curiosa.
—¡No lo sé! —gruñe furiosa—. Es un ritual de sacrificio. No lo puedo romper a menos que mate a uno de los Ancestros, a las niñas o a Klaus.
—No, no —murmura Elijah—. Tiene que haber otra manera.
Observo a las niñas y a los Ancestros mientras Micaela piensa en una solución.
—Sí... así que estas niñas le están dando poder al ritual. —Se detiene en seco—. Pero podría haber un vacío, si te conecto a ti. Un híbrido y una guardiana.
—¿Estás sugiriendo quitarme la vida? —le pregunto mientras me acerco negando.
—Estoy sugiriendo que te encajemos una estaca de madera. Mueres, temporalmente, y eso debería ser suficiente para romper el hechizo. —Señala a las chicas inconscientes.
Miro a Elijah fijamente unos segundos antes de regresar mi atención a Micaela. Asiento y ella toma la mano de Lizzie antes de pedir la mía. Se la doy no muy convencida y Micaela cierra sus ojos antes de comenzar con el hechizo.
—Mare… Mare leurs... Mare leurs esprits —murmura—. ¡Mare leurs esprits! ¡Mare leurs esprits! ¡Mare leurs esprits!
Todo mi cuerpo comienza a temblar mientras pierdo la energia. Elijah empieza a buscar algo de madera que sirva como estaca antes de acercarse a nosotras con el propósito de matarme por un tiempo. Luego me darán de su sangre.
—Mare leurs esprits... ¡Mare leurs esprits! —dice Micaela—. ¡Elijah, ahora!
Elijah me mira a los ojos y clava la madera en mi pecho, me atraviesa el corazón con esta. Caigo al suelo mientras me sostiene y siento mi cuerpo morir lentamente antes de que todo se vuelva oscuro.
Este nunca había sido parte de mi plan, pero debo seguir el de él. No me agrada tener que morir de este modo tan… no sé qué decir, pero... En este caso, creo que es necesario para lograr encontrar el momento perfecto.
Suelto un suspiro de mis labios en el momento que la estaca atraviesa mi corazón. Sé que luego despertaré con el hechizo de Josie, Lizzie y Micaela. Tengo suerte de tener a estas mujeres en mi vida.
Nunca imaginé que iba a morir así. Sé que esto no es morir, solo iré al otro lado para poder hacer lo correcto. No puedo dejar que más seres mueran en las manos de los Ancestros. Son ellos los que han causado todo este desastre.
Este aquelarre ha estado acabando con la vida de seres sobrenaturales; sé que ese es uno de sus deberes, pero... Había gente que no debía morir. Hope y los Mikaelson no debían pasar por todo esto, nadie no debía pasar por todo esto. ¿Qué clase de juego es el que aman los Ancestros? ¿El matar a todo ser sobrenatural? No lo creo.
¿Por qué siento que mi vida ya no vale lo que valía hace cinco años? ¿Qué será de la vida de mis padres? Me gustaría volver a verlos y a los mellizos, pero... No puedo meterlos en esto. Ellos no pueden salir heridos.
Sé que hace tiempo habrían hecho lo que fuera para salvar mi vida y la de mis amigos, pero ahora todo es muy diferente. Mamá es humana al igual que papá. El único que podría hacer algo es el tío Stefan y Care, pero ellos están muy ocupados en la escuela Salvatore.
Llevo el nombre de un hombre que se sacrificó por el final feliz de otros.
¿Qué se supone que deba hacer yo?