Daba igual las razones por las cuales yo había acudido allí. Ahora lo importante era la estabilidad del niño.
—David, has sido muy valiente defendiendo a Lola y a Isabel —dije con una sonrisa, que para nada sentía.
—Ellas son mis mamás. Rocío no pinta nada en mi vida desde que decidió dejarme con el abuelo y la tía Lola.
—¿Sabías que Lola no es tu mamá? —preguntó mi madre, como si se enterara ahora—. Siempre la llamas mamá.
—Porque lo es. Igual que Isabel —David lo tenía muy claro—. Para mí, es como si Lola fuera mi madre desde siempre, porque es como la siento, como mi madre.
Isabel se agachó y abrazó a David. Una escena muy emotiva hasta que alguien carraspeó. Todos nos giramos hacia Fran.
—Me alegra haber solucionado este lío antes de que se formara, pero debo regresar al bufete —a continuación me miró—. Y a ti, enhorabuena, de todo corazón.
—Espero que acudas. Es una fiesta al estilo norteamericano, te divertirás.
Negó con algo de desgana y se fue, por la misma escalera por la que había venido.
—¡Ensalada de pasta para todos! —dijo Isabel levantándose y abriendo la puerta.
La situación incómoda causada por Rocío se desvaneció en un suspiro. Ahora el centro de atención era yo, y en menor medida, Chris.
Tras la comida, pasamos la tarde entre juegos y risas. Y a mitad de la tarde, vino Lola.
—Rocío ha dado señales de vida —avisó Manolo.
—¡Será malnacida! —Lola se contuvo por los niños.
—Nos estaba esperando en el rellano —puntualizó Isabel y me miró—. ¡Menos mal que iban Avery e Ivette con nosotros!
—¡Espera! ¿Qué? —Es que era para no creerlo.
Yo corroboré los hechos.
—Se la ve más arreglada, más maquillada, pero con un aire de superioridad demasiado grande, incluso para ella —fruncí el ceño levemente—. Como presumiendo de algo que desconocemos.
—Creo que tiene que ver con algo que me ha comentado una compañera mía por encima mientras trabajábamos —Lola se puso a rebuscar en su bolso—. Mira a mi ex.
Mostró una revista del corazón. En ella aparecía el cantante revelación Suri Roca con mi cuñado Tony, con quien había colaborado en un par de canciones.
—Es Tony, el marido de Cassidy —comentó mi madre, sin darle mucha importancia.
—Pero el hombre que está a su lado, Suri Roca, estuvo conmigo.
—¡Ay, dios mío, qué fuerte! —Isabel se llevó las manos a la boca.
Yo caí en la cuenta después de lo mismo.
—Si Suri Roca es tu ex, por lo que ha insinuado Rocío, también es el padre biológico de David.
—¡Ha venido a llevarse a David para sacarle el dinero a Suri! —terminó de entonar Lola el planteamiento que estábamos pensando todas.
—Habrá que decírselo a Fran, para que esté alerta. Y yo hablaré con mi cuñado para que avise al cantante.
Volvíamos a unirnos en comunión. Rocío no podría importarme menos.
Miré el reloj y vi que ya eran las ocho de la tarde.
—Mamá, ¿te llevo a casa o te quedas con Manolo?
Nora miró a su novio, que miró a su hija, que miró a su mujer.
—Llévatelos a los dos, deben descansar —me ordenó Lola.
—¡No conseguiré dormir si Rocío anda por la zona! —se quejó Manolo.
—No te decimos que duermas, Manolo, te decimos que descanses —intervino Isabel.
—Venga, que os llevo —sugerí.
Nos fuimos todos. Dejé a mis amigas con su hijo, tenían cosas que hablar. Después dejé a mi madre con su novio en su casa y yo me dispuse a ir a la mía.
Llamé a Cassidy y le comenté lo ocurrido. Se ofreció para ayudar en lo que pudiera, y me pasó a Tony, para volver a contarlo.
Ese es un tema delicado para que te lo cuente un compositor con el que has cooperado un par de veces. Pero como dice un dicho popular: «el mundo es un pañuelo». Y habíamos llegado a la raíz del problema antes de que asomara siquiera la yema del terreno.
Opté por hacer una última llamada a Chris. Aquello era una bomba de relojería que habíamos logrado desactivar, pero aún no sabía si podría reactivarse.
—Echaba de menos tu voz —Chris, tan tierno como siempre.
—¿Quieres que te cuente un chisme?
—No soy muy cotilla, pero de ti, me interesa todo lo que me cuentes.
—Mis amigas Izzy y Lola, no te conté que ambas habían cortado con sus novios antes de que salieran juntas.
—¿Y tú hiciste de matchmaker?
—Maybe.
—Eres buena en eso —nos reímos juntos ante ese comentario—. Pero eso es algo difícil si son dos personas heterosexuales, ¿no?
—No lo serían. ¿No crees? Pero no va por ahí el tema que te quiero contar.
—Pues dime.
—El ex de Isabel es abogado y el ex de Lola es cantante.
—¿Y qué cotilleo hay en eso? —Chris no encontraba el sentido.
—El ex de Lola le puso los cuernos con su hermana, que se quedó embarazada, y dejó al bebé con Lola después del parto, abandonándolo.
—¡Qué asco de persona!
—Pues no te lo pierdas porque al parecer el marido de Cassidy ha escrito un par de canciones para el ex de Lola y le han catapultado en la lista de los singles más buscados.
—¡No me digas más, la hermana de Lola pretende sacar tajada! —Chris chasqueó la lengua.
—¡Eso mismo hemos pensado todos los que estábamos presentes!
—¿Estabais todos, los niños también?
—No estábamos todos porque faltaban Lola, Cassidy y Tony, pero los niños sí que estaban.
—No me agrada que Ivette tenga que presenciar esas cosas —salió a relucir su lado protector.
—Ivette contempló cómo su amigo David defendía con determinación a las mamás que le han criado, echando por tierra a la madre que nunca estuvo.
—¡Qué niño tan valiente!
—Así es David.