Tiempo para amar

Capitulo 3

Hoy cumplo cuatro meses de novios con Jake, en este tiempo mis sentimientos por él han cambiado, puedo decir que esta vez estoy entregada a él de forma romántica.

A logrado enamorarme por completo, con todos los detalles, la atención, su amor y la honestidad que tiene me ha hecho creer nuevamente en el amor, no pensaba volver a sentir bonito.

Eran las seis de la tarde, tenía menos de dos horas para poder arreglarme de pies a cabeza, Jake me había dicho que él iba a pasar por mi en su carro, así que mi única misión era ponerme hermosa para esta noche.

Me acerque a mi armario, busqué entre ropa y ropa, de repente ahí fue cuando vi aquella sudadera verde la descolgué, lo admire por un momento, las ganas de volver a oler aquel perfume de clavo de olor junto con la naranja fue un impulso que no pude detener.

—Aidaaaaaa —escuche el grito de mi hermana por el pasillo

Tan rápido como pude deje la sudadera en su lugar pero mi hermana ya está en el borde de mi puerta.

—¿Qué estás haciendo? —cuestiono

—¿No ves? Estoy buscando que ponerme —conteste nerviosa

—Fingiré que no vi que guardaste la sudadera de él —dio un suspiro dejando caer sus manos hacia los lados

—No se de que hablas —saque un vestido rojo el cual Liany quedó sorprendida y quien ¿no? si el vestido era completamente hermoso

—Wow Aida esta buenisimo, pero no creo que la cita de hoy lo valga eh, al menos no con el —se sento en mi cama

—Son cuatro meses yo creo que si vale la pena

—Buenooo lo que tú digas…oye ayer estaba jugando con una amiga a ponernos situaciones hipotéticas ¿Quieres jugar?

Rodeé los ojos, pero no me quedó de otra que aceptar su propuesta.

—¿Qué pasaría si él volviera?

Había terminado de alistarse, baje a la sala y mi mamá como siempre hizo que este momento se quedará grabado por medio de fotos, apenas la puerta sonó mi madre se apresuró a abrirla.

—Buenas noches señora, esto es para usted —dijo Jake entregandole un roamo de girasoles amarillos 

Mi madre agradeció para después ponerse a un lado y dejarme visible ante la mirada de Jake, pude sentir como sus ojos se posicionaron en cada parte de mi anatomía, me acerque a él, ambos nos miramos como unos tontos.

—Y… estas son para ti —un ramo de tulipanes rosados no tardaron en llegar a mis brazos; mis favoritas

Me despedí de mi mamá dejando el ramo en casa para luego dirigirme agarrada de la mano de Jake hacia su carro, hechizo todo lo que un caballero haría. Arrancó a una velocidad promedio, no tenía idea a donde iríamos y la curiosidad me estaba ganando.

—¿A dónde iremos?

—Es una sorpresa amor —dijo con una mano en el volante y la otra apretando el muslo de mi pierna

Controlate Aida.

Controlate.

Fueron minutos en el que nos mantuvimos en carretera hasta que por fin se detuvo, al frente del restaurante italiano “The roses” al mirar el lugar mi rostro se tornó melancólico, seguía igual… como lo había dejado.

Entramos al restaurante, nos acercamos a recepción y nos dirigieron a  una mesa que estaba junto aquel piano que algún día fue tocado por él; Adazel.

 




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