Día 15
Sentada en el escritorio, tratando de escribir algo para poder distraer mi mente de aquellos pensamientos que me atormentan todas las noches.
El teléfono vibra, lo tomo y veo un mensaje tuyo. Siento felicidad, pero a la vez frustración y enojo. Solo decides escribir cuando te sientes triste o cuando sabes que estoy poco a poco alejándome de ti.
No tendrías que temer si lo llegase a hacer, total tú optaste por esto.
Aunque he de admitir que no lo haría, porque ya lo sabes y más si te...