Día 48
Decidiste volver, es decir volver a mandar mensaje.
Todo marchaba bien, no estaba estresada ni frustrada por algo.
No puedo escribir que tú seas el causante del estrés, aunque es cierto, pero...no del todo.
Aún recuerdo la primera vez con el corazón hecho trizas te dije te amo...te amo...
El primer "te amo" de verdad...
Con las mejillas sonrojadas, con lágrimas en mis ojos y con todo ello, decidí decirte lo mucho que te amo.
Nunca fui buena hablando respecto a mis pensamientos, pero si escribiendolos.
En estos momentos no se que es lo que siento muy claramente.
Todo es muy confuso...