El combate estaba siendo un desastre.
Mis rayos golpeaban a Vhar-Shiul una y otra vez.
ZZZRAAAK
ZZZRAAAK
ZZZRAAAK
Pero apenas parecían afectarle.
Las llamas azules absorbían gran parte de la energía.
—¡Eso no ha funcionado!
Grité.
—¡Ya me había dado cuenta!
Respondió Nira.
Vhar-Shiul levantó su enorme lanza.
Las llamas de toda la región comenzaron a girar alrededor de él.
Y entonces descargó una gigantesca onda expansiva.
BOOOOOOOOM
La explosión recorrió la llanura.
Intenté cubrirme.
Pero vi algo peor.
Nira estaba justo en la trayectoria.
—¡NIRA!
La onda la alcanzó de lleno.
Salió despedida varios metros.
Mi corazón se detuvo.
Vhar-Shiul sonrió.
—La batalla ha terminado.
Pero entonces...
—Ni de broma.
Nira se levantó.
Tambaleándose.
Con rasguños.
Dolorida.
Pero de pie.
—¿Cómo...?
Murmuré.
—Luego me quejo.
Dijo ella.
—Ahora lucha.
Corrió hacia mí.
Y sacó varios pequeños artefactos de su cinturón.
—Toma.
—¿Qué son?
—Mini bombas astrales.
—¿Qué?
Antes de que pudiera protestar, empezó a colocarlas alrededor de mis muñecas y mis manos.
—Confía en mí.
Normalmente esa frase era preocupante.
Pero no teníamos muchas alternativas.
Vhar-Shiul ya estaba cargando otro ataque.
Levanté ambas manos.
La electricidad comenzó a acumularse.
Y las mini bombas empezaron a brillar.
—Espero que funcione.
—Yo también.
Dijo Nira.
Disparé.
ZZZZZZZRAAAAAAAAAAK
Un enorme rayo azul atravesó la llanura.
Las bombas se activaron al mismo tiempo.
Y explotaron alrededor del rayo.
La descarga eléctrica se multiplicó.
Se dividió en decenas de ramificaciones.
Como un árbol de relámpagos.
Vhar-Shiul intentó defenderse.
Demasiado tarde.
La tormenta impactó de lleno.
KRAAAAAASH
Las llamas azules explotaron.
La lanza se rompió.
Y el sirviente cayó de rodillas.
Durante unos segundos permaneció inmóvil.
Luego levantó la cabeza.
Y sonrió.
Una sonrisa tranquila.
—Así que... este es mi final.
Las llamas azules comenzaron a apagarse.
Las de los campos.
Las de los molinos.
Las del castillo.
Todas.
Vhar-Shiul observó el cielo por última vez.
Y finalmente cayó.
El segundo sirviente había sido derrotado.
El silencio llenó la llanura.
Yo apenas podía creerlo.
Habíamos ganado.
Nira se acercó.
—Lo conseguimos.
—Sí.
Nos quedamos unos segundos sin hablar.
Simplemente observando el horizonte.
El viento movía la hierba azul verdosa.
Y por primera vez en mucho tiempo...
La región parecía libre.
Entonces Nira sonrió.
Y, llevada por la emoción del momento, me dio un rápido beso en la mejilla.
Yo me quedé completamente inmóvil.
—Eh...
Nira se puso roja inmediatamente.
—¡Bueno! ¡Era una celebración! ¡No pienses cosas raras!
—¡No estaba pensando nada!
—¡Pues mejor!
Ambos nos echamos a reír.
Incluso M-0 emitió un extraño gruñido que sonó casi como una risa mecánica.
Pero la alegría duró poco.
Porque en el lugar donde había caído Vhar-Shiul comenzó a aparecer una esfera de energía oscura.
La misma energía que había salido de Vhar-Kuast.
Y esta vez...
Parecía dirigirse hacia algún lugar muy lejano.
Como si estuviera reuniéndose con algo.
O con alguien.
Y tuve la sensación de que Nexor acababa de notar nuestra victoria.
Editado: 07.06.2026