- Dos años después. -
Tras la victoria de los titanes frente a la oscuridad de los abismos, los meses que siguieron fueron dedicados a la completa erradicación de las sanguijuelas que aún trataban de hacerse un espacio en el lomo de Zoé. Solo cuando la amenaza fue erradicada, los refugios volvieron a abrir sus puertas, dejando salir a sus habitantes, quienes vieron cómo su antiguo hogar se había convertido en un páramo desolado.
Todas las ciudades habían sido dañadas o destruidas, y los pueblos y comunidades más alejados habían sido erradicados casi por completo. A dos años del surgimiento de Supuch, cientos de familias aún no poduen darle cierre a la pérdida de sus seres amados que murieron o desaparecieron durante la invasión, contabilizándose alrededor de 5,756, 000 personas muertas o desaparecidas. El paradero de quienes se subieron a los lomos de los dos príncipes que lograron escapar sigue siendo desconocido a la fecha de esta publicación.
Pero no todo han sido lamentos: cuando el gobierno provisional -compuesto por los cardenales supervivientes- se estableció con el apoyo logístico de los ciudadanos de Pachamama y Kukulkán, cientos de campos de refugiados fueron construidos mientras la reconstrucción daba inicio a lo largo del lomo de Zoé y en los hombros de Ngai.
Una de las piezas clave en la victoria de las fuerzas de Zoé, Valeria Olivos, se encuentra actualmente dada de alta de la milicia, enfocada en nuevos proyectos que ayudarán a la reconstrucción. Tras la invención de generadores portátiles de alto rendimiento, desarrollada con el apoyo de los creadores guerreros Carlos Pérez y José Díaz, estos generadores han ayudado a mantener un ritmo consistente y cómodo en las zonas más difíciles del lomo de nuestro titán, sus proyectos son manejados con mucho secretismo, por lo que nos mantenemos expectantes ante los nuevos milagros que saldrán de su taller.
Tras la batalla, por primera vez, la serpiente de cristal dejó de moverse, quedando profundamente dormida tras la ardua contienda e inmóvil hasta la fecha de esta publicación y bla, bla, bla...
-¿Por qué me muestras esto? -Ricardo dejó el periódico sobre la mesa de la sala de visitas, cansado de seguir leyendo.
-Escuché que en prisión no te dejan saber nada del mundo exterior; pensé que debías conocer los resultados de tu «plan maestro». En la siguiente página explican cómo ya están terminando de demoler los cimientos de toda la capital para, básicamente, reconstruirla desde cero, y más abajo dice...
-¡Okey, ya entendí! Pufff... Lo leeré con calma más tarde -se quedó en silencio, buscando una excusa para justificarse, pero tras dos años en prisión con todo el tiempo del mundo para formular un argumento sólido, se dio cuenta de que no valía la pena-. Ya estoy pagando lo que hice; por algo estoy aquí.
-Y no deberías. Los dos sabemos que debieron darte la pena capital tan pronto acabó tu juicio.
-Bueeeeno, admito que en mi «plan maestro» tomé en cuenta que podría acabar aquí, así que me guardé cierta información privilegiada para tener con qué negociar un trato...
-O sea que los grandes arrestos a sacerdotes, asistentes de gobierno, comandantes, capitanes y soldados que Cristina hizo tras la invasión fueron...
-Gracias a mí, obviamente.
-Y aun así Diego sigue suelto...
-¡Hey! Todos los laboratorios que construyó fueron desmantelados gracias a la inteligencia que recopilé. Tampoco me pidas que haga magia y lo localice desde aquí; capturarlo ya no es mi responsabilidad... Escucha, lo único que hice fue esquivar la pena capital, por lo demás sigo atrapado aquí. Ya no hablemos de mí. ¿Cómo estás? Después de dos años, nunca creí recibir visitas y mucho menos... verte de nuevo.
-Quería verte; quería ver si de verdad te arrepentías de algo de lo que hiciste... de lo que nos hiciste.
-... -Se recostó en su asiento, cansado-. No hay día en el que no me arrepienta. Intenté solucionar los problemas del mundo por mi cuenta... pero el mundo es mucho más grande de lo que creía. Un quinto titán... Esa fue la única posibilidad para la cual no me preparé, jajaja...
-Ni tú ni nadie... Aunque una buena noticia es que, tras la muerte de Supuch, el mar profundo ha empezado a contraerse. En unos cinco años debería volver a su tamaño original, según los reportes.
-Entonces, si se vuelve a expandir, quizás... Pufff, no quiero ni pensarlo... Oye, en las fotos del periódico vi que Valeria apareció de fondo cuando se mencionaba al Oyente...
-Ajá, por un tiempo el Oyente intentó mantenerla cerca, como una especie de consejera...
-Lo imaginaba. La verdad con el tiempo tomé a la niña como mi plan B; no necesito asomarme fuera para saber que ha seguido hablando con el Oyente para encarrilar las cosas. Sabía que lo haría. Valió la pena cuid...
Su visitante golpeó la mesa, parándose de golpe.
-No. Te. Atrevas. No tienes NINGÚN derecho a tomar mérito por sus logros. Valeria consiguió todo eso A PESAR de ti -se volvió a sentar-. Incluso preso tu ego sigue intacto, es increíble.
-Bien, bien, okay... Pufff... Jejeje.
-¿De qué te ríes, animal?
-Jejeje. Lo siento, creí que... nunca te escucharía regañarme de nuevo. Me alegra mucho verte, en serio.
-Ajá... -Cruzó los brazos, mostrando su desconfianza.
-¿Cómo están los demás?
-Bueno, Kiano fue rescatado, ascendido por sus méritos y llevado a proteger las islas revividas. Mientras Ngai se recuperaba de la pelea, los intentos de invasión a las islas se volvieron el pan de cada día... Ah, y Luis fue ascendido a capitán.
-¿¡Que Luis qué!? No te creo...
-¡En serio! Reconocieron sus logros durante la invasión. Lidera el Regimiento de los 100 Nodos, formado por los elegidos que crearon el rayo que mató a los príncipes.
-¿Nodos?
-Nodos. Escogieron el nombre para mantenerse «humildes»; solo son otro nodo en el gran circuito que es el ejército a pesar de su aumento de poder... o eso dicen.