To love you

Capítulo 29: Conociéndose

Los pajaritos revoloteaban, las mariposas volaban de un lugar a otro, los pequeños colibríes corrían de una flor a otra, y todos dentro de mi estómago ¡Estaba tan feliz! ¡Emocionada! ¡Fascinada! ¡Enamorada!

Hasta creí que todo fue una ilusión. Si Milton salía con otra cosa mañana, juré que le golpearía en su bella cara.

Cargué a Fito en mis brazos y lo hice bailar conmigo, él incómodo y asfixiado luchaba por zafarse. Me arañó mis brazos, mis mejillas y mis labios. Me ardieron inmediatamente.

— ¿Por qué tan feliz, hija? —preguntó mi madre.

— Consiguió nuevo novio —soltó mi hermano.

Yo gruñí un "¡Cállate!", pero mamá ahora ya estaba enterada. Me sonrió y me dio una charla, como era usual, sobre los novios, las hormonas y la importancia de la virginidad.

No pude dormir pensando en cómo sería el día de mañana y los siguientes y los siguientes a esos.

Hasta que el día de mañana, llegó.

Me alisté y cuando bajé a desayunar, Milton estaba sentado en la sala. Allí, tan radiante y feliz. No parecía para nada un perro-rabioso.

— Buenos días —me dijo con esa sonrisa y esos labios que pronto besaría. Me sonrojé al pensar en eso.

— Buenos días —contesté—. Me sorprendiste...

— Ese era el punto —me dijo, luego ambos nos quedamos en silencio—. Tu madre me abrió la puerta, hablé con ella un momento.

— ¡Oh, no! ¿Le contaste algo? Digo, sobre nosotros.

— Sí, ¿te molesta? —me preguntó acercándose a mí. Sentí su perfume penetrar mi sentido del olfato. Exquisito.

— No, claro que no.

— Aunque, ahora, tal vez, ya no nos deje pasar tiempo a solas —comentó al tomar mis manos y aproximarlas cerca de su boca.

— No, creo. Mamá confía en mí, me conoce —le dije con la voz casi flaqueado.

Besando mi mano y con una sonrisa maliciosa me dijo— Qué suerte que no me conozca a mí...

Tragué saliva y para mi suerte y la estabilidad de mis piernas entró mamá a apurarme.

Milton, no tenia y auto, su medio de transporte era una exuberante y lujosa motocicleta. Debía acostumbrarme a ella. Me invitó a subir y fui a sujetarme directo a su cintura. Me dio un casco color rosa con el estampado de una mariposa negra. Me la había comprado especialmente para mí.

Me acompañó hasta la puerta de mi aula. Estuvimos tan nerviosos, mi corazón latía fuertemente y retumbaba en mis oídos. Mis manos me sudaban y Milton tenía una manía con ellas, le encantaba tocarlas. "Son tan suaves" me decía.

— Y bien... Te veo en el recreo —le dije.

— ¿Así nada más? —Preguntó— Esperé toda una noche para mi beso. ¿Me quitarás ese regalo? —dijo con una sonrisa coqueta. Se aproximó a mí, poco a poco hasta que sentí sus labios sobre los míos. Los movimos suavemente por unos segundos y nos separamos.

— Lo continuaremos después —aseguró.

En ese momento iba a saltar como Pedro Picapiedra, pero me contuve. Había muchas personas alrededor. Cuando entré al aula, Nick ya estaba en su asiento, estaba molesto, ya conocía esa mirada.

— ¿Debo felicitarte? —me preguntó con ironía.

— Hazlo si quieres —respondí.

— Pensé que aclararían las cosas —reclamó— y terminarían.

— Ayer las aclaramos —respondí—. Ahora somos oficialmente novios.

— ¡Oh! ¿No me digas que se te declaró? ¿Reconoció que te ama?

No, ahora que lo pienso, en ningún momento me dijo que me quería o me amaba, ni siquiera dijo que le gustaba.

— Algo así —contesté. Nick movió sus hombros, él profesor cruzó la puerta y ya no pudimos seguir hablando.

Entendía a Nick, era mi mejor amigo y siempre iba a pensar en lo mejor para mí. Seguramente vio el comportamiento hostil de Milton hacia mí y llegó a la conclusión que debía alejarme de él, porque me hacía daño.

Yo también estaba pensando lo mismo, pero Milton se me declaró y.... Sentí que era real.

**

— ¡Sabía que terminarían juntos! —afirmó Lucius.

Estábamos todos en el comedor. Milton estaba al lado mío, nuestras manos estaban juntas, pero debajo de la mesa. Solo nosotros sabíamos que estábamos unidos por ellas.

Missi se notaba muy feliz, bueno, dentro de su seriedad y hasta donde le era posible sonreír. Por otro lado, Sherman hasta nos abrazó por nuestra relación.

Nuestra relación.

Qué bonito se escuchaba.

**

Milton fue a verme a mi casa por la tarde ya que el recreo se nos hizo tan corto. Le invite a pasar, mamá no estaba presente, ella había ido al mercado junto a Yojo. Pero mi hermano mayor si estaba en la casa.

Fui a la cocina a preparar un poco de limonada, Milton me acompañó y me pidió permiso para hornear unas galletitas. Él se puso manos a la obra. Se veía tan sexy con mi mandil de girasoles. Maldije no tener mi celular a la mano.




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