Todas mis razones para quererte[completa]

Capítulo 65

Amber


Hoy me dirijo a casa de Mery, después de los últimos episodios con Son de no saber nada de él noche sí y noche también prefiero ir un rato a quedar con ella.

Además hoy me va a presentar a su novio Enzo que ha venido ya de Italia. Voy a ir a su casa porque es siempre ella la que viene a la mía.

Hoy me he arreglado un poco y me he puesto un vestido rojo con volantes que me quedan de los más bonitos. 

Mery me abre, está super arreglada, hacía tiempo que no la veía así.

—Estas muy guapa —le reconozco antes de entrar.

Mery se ha puesto un vestido azul oscuro de lunares negros. Lleva el pelo liso recién planchado.

Está radiante.

—Tu también estás muy guapa. ¿Que tal con Son?

No se si decirle la verdad o mentira.

¿Que le cuento?¿que Son todas las noches desaparece sin ninguna justificación aparente y todas las excusas que pone se desmontan y se caen por su propio peso?

—Muy bien, lo he dejado estudiando en casa que me tiene que aprobar —claramente le miento.

Tampoco quiero exagerar las cosas porque luego igual no es nada y quedo yo como la tonta.

—Mira te presento a Enzo —una viga sale del salón de estar. Es el doble que Mery lo que me hace replantearme.

Muchas cosas, lleva un libro en la mano lo que le hace ver que es un chico inteligente. Es rubio con los ojos azules. Tiene la piel tensa y viste muy bien. Con camisa vaquera y pantalón de vestir. Los rasgos faciales son claramente  italianos.

Es guapísimo, es que si no lo quiere para ella se lo quedo yo para mi.

—Lei è la mia amica…

Parece que todavía no habla nuestro idioma.

—Ciao, piacere di conoscerti. Estoy feliz estar aquí.

Bueno parece que habla un poco.

—Encantada de comerte —digo gritando no se porque razón.

Enzo se agacha para darme dos besos, cuando lo hace huelo su perfume. Hasta su perfume huele bien. Es el chico perfecto.

—¿Vamos a mi habitación? el va a estudiar que quiere sacarse el B2 de Inglés cuando antes para trabajar aquí.

—Perfecto —recalco.

—Vado in Soggiorno —le dice a Mery y el rápidamente vuelve al salón.

—¿No te han dicho nada tus padres?

—Que va, prefieren que este aqui a que este por otro lado.

Instantáneamente me replanteo cuando voy a decírselo yo a mis padres.

—Bueno y hablando en otro orden de cosas. ¿Cómo es Son en la cama?

Ella y su forma de sexualizar todo.

—Pues bien…

Se hace el silencio y Mery quiere que entre en detalles.

—Todavía no hemos hecho nada, no llevamos ni una semana saliendo.

—¿Y a que esperas?

Tiene una mente muy perversa y tiene dentro miles de fantasías.

—A que llegue el momento.

No quiero correr, tampoco he observado que él haya tenido prisa.

Después de tener esa conversación continuamos hablando de ellos y de que manías tiene cada uno.

Ella me cuenta que a Enzo no le gusta mear de pie y que se despierta todos los días a las seis de la mañana para meditar. Yo aprovecho y le cuento también un par de cosas de él que son un poco extrañas como su forma para aprenderse los lunares de los cuerpos o su extraña obsesión con el número doscientos noventa y ocho. Aunque no le he contado lo que significa ese número.

Nos tiramos un rato más hablando contando cosas graciosas.


Días más tarde


Hoy es el cumpleaños de Mery y ha invitado a unas cuantas personas a un reservado. Mery es sobrina del dueño del reservado con lo que nos han dejado hacerlo pese a ser un año menores de edad.

Necesito desconectar de los exámenes y así de paso me tomo unas copichuelas. Me he llevado las cosas para maquillarme en casa de Mery.

Le he preguntado a Son si podia venir y me ha dicho que está ocupado. Así como es de costumbre esta noche estaré yo sola junto a todos.

Llego y Mery ya está completamente lista, se ha pintado y se ha hecho la raya en los ojos. Las pestañas incluso se podrían utilizar de abanico de lo grandes que son.

Mery me hace un look muy similar al de ella. Cuando estamos las dos listas nos dirigimos al reservado. Tenemos barra libre así que nos vamos a poner las botas esta noche.


El camarero de barra ya está en el reservado esperando. Hay un par más de amigos de Mery que yo no tengo mucha relación. Más bien son de vista.

—¿Que quieres que te ponga guapa?

El camarero me mira y mientras me hace la pregunta me guiña el ojo.

—Yo quiero un “Bloody Mary” en honor a mi amiga.

—Que sean dos —añade Mery mientras se acerca a mi oído—. ¿A intentado ligar contigo?

—Parece que sí —no doy crédito.

Me parece increíble que esté intentando ligar conmigo. Lo miro con descaro mientras espero a que prepare las bebidas.

—Aquí tenéis.

Tiene una voz angelical pero ni por asomo se me pasa por la cabeza ligar con él. Recojo los dos cocteles y me marcho a los sogas que tiene el lugar al fondo.

Allí me espera Mery y todas las demás. Han venido ya tres personas más mientras me preparaban los cócteles. No creo que venga mucha más gente. Mery me dijo que seríamos una docena.

Pero mejor porque así podemos cantar y bailar a nuestro gusto. Me tomo el primer copter, la verdad es que tiene un regustillo bueno.

Mientras los chicos preparan el juego de prueba o verdad para echarnos una risas yo voy a prepararme otro copter porque estaba muy bueno y me lo he bebido muy rápido.

Me siento con un nuevo copter en la mano.

Un chico al que desconozco el nombre empieza a mover la botella. Le cae a Enzo, va a estar gracioso sin saber el idioma como puede salir las pruebas.

—¿Prueba o verdad? —le pregunta Mery con ojos melosos.

Creo que tiene algo de miedo de cómo puede salir esto.

—Prueba —responde.

—A que no te atreves a darle un beso a alguien que no sea tu novia? —una de las chicas a la que supongo Mery considera amiga le lanza un dardo. Creo que después de esto será algo menos.




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